LA DESAFIANTE ESPOSA DEL JEQUE ¡Embarazada por error!

LA DESAFIANTE ESPOSA DEL JEQUE ¡Embarazada por error!

last updateÚltima atualização : 2026-07-27
Por:  Paulina WCompleto
Idioma: Spanish
goodnovel16goodnovel
9.89
759 classificações. 759 avaliações
255Capítulos
170.7Kvisualizações
Ler
Adicionar à biblioteca

Compartilhar:  

Denunciar
Visão geral
Catálogo
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP

"Tres veces me dejó plantada en el altar. La cuarta vez, fui yo quien no apareció". Mariam Sabag logró lo imposible: escapar de las frías leyes de su familia en Riad y de un compromiso con un hombre que la ignoraba. Tres veces suspendió la boda, y tres veces Mariam tragó su orgullo, hasta que dijo "basta". Huyó a Nueva York, cambió los velos por las pasarelas y se convirtió en una supermodelo libre y deseada. Pero la libertad tiene un precio, y el destino es un juez cruel. Dos años después, decidida a ser madre sin atarse a ningún hombre, Mariam acude a una clínica de fertilidad de élite. Lo que ignora es que, en el mismo edificio, su ex prometido, el imponente Zayd Al-Rashid, intenta salvar su linaje junto a su esposa Jade, quien no logra concebir. Un error médico. Una muestra intercambiada. Semanas después, Mariam descubre la verdad: está embarazada del hombre que juró olvidar y Zayd, que no ha podido borrar de su mente la afrenta —ni el deseo prohibido que se niega a aceptar—, no piensa pedirle que regrese. Él se la lleva. Reclamando su derecho sobre el niño que ella lleva en el vientre, la arrastra de vuelta a su mundo, obligándola a aceptar una posición que Mariam jamás aceptará: ser la segunda esposa. Ahora atrapada entre las paredes de un palacio, deberá enfrentar el odio de una prima traidora y la oscura obsesión de un hombre que dice despreciarla, pero que está dispuesto a quemar el mundo antes de dejarla escapar de nuevo.

Ver mais

Capítulo 1

C1-¡¿DE QUIÉN ES MI HIJO?!

C1-¡¿DE QUIÉN ES MI HIJO?!

—¡Sí, nena! ¡Eres increíble! ¡Sí! ¡Muévete más!

El hombre miró a la mujer con una sonrisa satisfecha, y ella obedeció sin dudar, girando el cuerpo tal como se lo pedían, marcando la curva de la cadera, alargando el cuello, sosteniendo la mirada con una seguridad que se sentía real.

Los flashes explotaron uno tras otro hasta que, finalmente, el último destello cesó y el fotógrafo bajó la cámara.

—Perfecto, Mariam. De verdad… hiciste un trabajo excelente.

Ella le devolvió la sonrisa, ya estaba acostumbrada a ser el centro de la tormenta. Justo cuando comenzaba a relajarse una figura menuda se abrió paso entre los reflectores.

Era Lucía, su asistente, quien se acercó con pasos rápidos.

—Mariam... tienes una llamada urgente. Es de la clínica de fertilidad.

El corazón de Mariam dio un vuelco. Sus ojos azules, antes profesionales y gélidos para la cámara, se encendieron con una luz de esperanza pura.

—¿La clínica? —exclamó, sin poder contener un rastro de emoción en la voz—. ¡Lucía, tiene que ser eso! Ya te lo dije, he estado sintiendo punzadas, un cansancio extraño esta mañana... ¡Estoy segura de que funcionó!

Sin esperar respuesta, tomó el teléfono y caminó a paso veloz hacia la privacidad de su camerino.

—¿Dígame? ¿Hola? —dijo Mariam, con una sonrisa que casi se podía escuchar a través de la línea.

—¿Señorita Mariam Sabag? Habla el doctor Simmons, de la unidad de reproducción asistida —la voz al otro lado sonaba extrañamente tensa, despojada de la calidez habitual.

—¡Doctor! Qué alegría escucharlo. Estaba a punto de llamarlo yo misma. He empezado a sentir algunos síntomas, náuseas ligeras y mucha sensibilidad... ¡estoy tan feliz! Realmente siento que el proceso ha sido un éxito.

Hubo un silencio prolongado. Un silencio pesado que hizo que la sonrisa de Mariam empezara a desvanecerse gradualmente. Del otro lado, se escuchó un suspiro errático y el sonido de papeles moviéndose con nerviosismo.

—Señorita... Yo... tengo que pedirle que mantenga la calma —comenzó el médico, con la voz quebradiza—. Hemos estado revisando los protocolos de seguridad de su intervención y... se ha detectado una irregularidad gravísima en el laboratorio.

Mariam frunció el ceño, apretando el teléfono contra su oreja.

—¿Una irregularidad? ¿De qué habla? El procedimiento se hizo, usted mismo me lo confirmó.

—El procedimiento se hizo, sí, pero hubo una confusión en el etiquetado de las muestras —el médico tragó saliva, el pánico era evidente en su tono—. El esperma que se utilizó para su inseminación... no pertenece al donante anónimo que usted eligió de nuestro catálogo. Hubo un cruce de muestras con un depósito privado.

El mundo de Mariam se detuvo. El aire en el camerino pareció agotarse de golpe.

—¡¿Qué?! —gritó, negó llena de incredulidad—. ¿Qué me está diciendo, doctor? ¡¿De quién es entonces mi hijo?!

(…)

A miles de kilómetros de distancia, en la sala de espera privada de la clínica de fertilidad más exclusiva de New York, el aire vibraba con una tensión que amenazaba con trizar los cristales.

Zayd Al-Rashid, el jeque de Riad, era una presencia que devoraba el espacio. Estaba vestido con un traje de Armani hecho a medida que acentuaba sus hombros anchos y su porte aristocrático, su cabello era negro como el ala de un cuervo, y sus ojos, del mismo tono oscuro, ardían con una impaciencia peligrosa.

A su lado, sentada con elegancia estaba Jade.

Su esposa.

Su belleza era clásica: cabello oscuro, ojos marrones. Vestía un conjunto saudí de seda de la más alta costura, moderno pero respetuoso, que subrayaba su estatus como la esposa del hombre más poderoso de la región.

Zayd que caminaba de un lado a otro, de pronto, se detuvo y soltó una maldición entre dientes.

—Zayd... —la voz de Jade fue apenas un susurro dulce, pero firme—. Maldecir está prohibido por Alá. No atraigas sombras a nuestro deseo.

El jeque cerró los ojos un segundo, forzando a sus pulmones a expandirse. La sola presencia de su esposa solía ser su ancla, pero hoy, el peso del legado familiar lo estaba asfixiando. Aun asi, exhaló lentamente, relajando los puños, justo cuando la puerta se abría.

—Señor Al-Rashid, el doctor Simmons los recibirá ahora —anunció la asistente.

Entraron al despacho y el doctor Simmons, al verlos, se puso de pie tan rápido que casi tira su silla y tragó saliva.

—Señor Al-Rashid... —saludó con una inclinación de cabeza, y luego se dirigió a Jade con un respeto casi temeroso—: Señora.

Zayd no se sentó.

—Quiero que me explique cara a cara lo que me adelantó por teléfono, doctor —dijo, yendo directo al grano.

La cara del médico palideció hasta quedar del color del papel. Miró a Jade y luego bajó la vista a los informes sobre su mesa.

—Bueno... los resultados de las últimas pruebas de la señora Jade son... concluyentes — Simmons hizo una pausa, buscando las palabras—. El tratamiento no ha tenido éxito. El útero no retuvo las muestras y, tras un análisis más profundo me temo que las probabilidades de que pueda llevar un embarazo a término son casi inexistentes. Lo más probable es que no pueda quedar embarazada nunca.

El rostro de Zayd se transformó en una máscara de hielo.

La frustración brilló en sus ojos negros, al mismo tiempo que se formaba una tormenta de dolor y poder herido. A su lado, Jade palideció; sus labios temblaron y sus ojos se llenaron de una tristeza devastadora, pero no lloró.

Se mantuvo erguida, aunque por dentro se estuviera desmoronando, entonces Zayd dio un paso hacia el escritorio, su sombra cubriendo al médico.

—¿Está seguro? ¿Quizás el problema soy yo? Quizás mi esperma no es lo suficientemente fuerte para el proceso...

El doctor Simmons negó con la cabeza frenéticamente.

—Me temo que no, señor Al-Rashid. Usted... usted está perfectamente bien. Su recuento y vitalidad son extraordinarios.

Zayd apretó el ceño, entrecerrando sus ojos peligrosamente.

—¿Cómo puede estar tan seguro? No me he hecho una prueba. ¿Cómo lo sabe?

El médico suspiró, sabía que estaba a punto de destruir su propia carrera, y quizás su vida. Aun así no podía callarlo, así que se secó el sudor de la frente con un pañuelo y miró a Zayd a los ojos.

—Lo sé porque, por un error catastrófico de nuestro laboratorio... inseminamos por equivocación a otra cliente con su esperma.

El silencio en la habitación fue absoluto.

—Y ella... —continuó el médico con un hilo de voz—, ella ha dado positivo. Está cien por ciento embarazada de su hijo, señor.

Expandir
Próximo capítulo
Baixar

Último capítulo

Mais capítulos

Para os leitores

Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.


Classificações

10
100%(757)
9
0%(0)
8
0%(1)
7
0%(0)
6
0%(0)
5
0%(0)
4
0%(0)
3
0%(0)
2
0%(1)
1
0%(0)
9.89 / 10.0
759 classificações · 759 avaliações
Escrever uma avaliação

avaliaçõesMais

Margarita Sánchez
Margarita Sánchez
Muchas felicidades escritora me encantó la historia muy interesante desde el principio y el fin ...️...️...️
2026-08-27 09:01:17
1
0
Liza Maria Perez
Liza Maria Perez
Apenas estoy comenzando con esta historia, y me tiene atrapada
2026-08-22 23:00:21
0
0
Jannik
Jannik
Sencillamente, una historia perfecta!!!!!! ...️
2026-08-17 09:24:42
1
0
Sadith Sanchez Rivera
Sadith Sanchez Rivera
me encanto bella historia de Zayd y Mariam amo tus novelas baron & Jasmine lindo la historia de HAZEM habrá Y de Beyham también lo tengo presente es viudo y volver a casarse con su exprometida espere con ansias gracias
2026-08-06 12:45:43
1
0
Adriana Juric
Adriana Juric
Responde a las preguntas de tus lectoras no seas mal educada
2026-08-04 13:05:46
0
1
255 Capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status