Home / Hombre lobo / LA LUNA QUE RECHAZÓ AL ALFA / Capítulo 10: Lo que no debía oír

Share

Capítulo 10: Lo que no debía oír

Author: Alfa🥰🥰
last update publish date: 2026-10-01 16:05:12

La casa de Dorian olía distinto.

Vacía. No a él. A nada.

La metió en un cuarto del segundo piso, lejos del suyo. Una guardia afuera.

"Por tu seguridad", dijo.

Ganas de escupirle.

Otra vez sin dormir. En la medianoche se levantó descalza, sin ruido, ojo a la rendija.

Bram. Dorian.

— No podés seguir escondiéndoselo — dijo Bram, apretado —. Volvió. Está en peligro de nuevo. ¿Vas a esperar a que la maten?

— Si le digo todo ahora hace una locura.

— ¡La va a hacer si no le decís!

Abrió la puerta de golpe, sin pensar. Los dos se callaron. La vieron en la escalera, pelo suelto, cara de no me vengan con mierdas.

— ¿Decirme qué?

— Ivara, andá a dormir.

— No.

— No es el momento.

— ¿CUÁNDO M****A ES EL MOMENTO? — bajó dos escalones de golpe —. Casi me meten en un calabozo. Mataron a un guardia y me lo colgaron a mí. ¿Y no es el momento?

Bram miró a Dorian. Dorian al piso.

— Bram, andate.

Bram no se movió. Primera vez que no obedecía al toque. Se quedó ahí plantado. Eso ya decía todo.

Dorian cerró los ojos. Cuando los abrió parecía diez años más viejo.

— Te rechacé para salvarte la vida. Eso ya lo sabés.

— Sí.

— Lo que no sabés — se pasó la mano por la cara — no fue un enemigo. Fue alguien de acá adentro. Con acceso a esta casa. A mis papeles.

— ¿Quién?

No quería decirlo.

— El símbolo de la nota. El mismo que usa el clan de la madre de Kaela.

Balde de agua helada.

— Kaela.

— No tengo pruebas directas. Solo el símbolo.

— ¿Me dejaste creer que fue una manada enemiga y la tenía comiendo en mi mesa?!

— Si la acusaba sin pruebas su clan nos declaraba la guerra.

— ¡Y preferiste que yo viva cuatro años pensando que era una basura sin lobo que nadie quiso!

— ¡Preferí eso a que te mataran!

Se lo gritó. Por primera vez sin máscara. Sin Alfa frío. Solo un tipo tragándose esto solo por cuatro años.

Igual no lo perdonó.

Cuatro años. Cuatro inviernos durmiendo en el suelo, comiendo lo que sobraba, creyendo que era ella el problema. Que su lobo no servía. Que ella no servía. Y él lo supo todo el tiempo. Supo que no era débil. Supo que la querían muerta. Y la dejó creer la mentira.

— Hoy me acusó. Delante de todos. Con una prueba falsa. Y la dejaste hablar.

— No tenía cómo pararla ahí.

— Entonces conseguilas. Ya.

— En eso estoy.

Se quedó en medio de la sala, puños cerrados. Los dos que se suponía la protegían decidiendo por ella hace cuatro años.

— Se acabó. Todo lo que sepan de mí lo sé yo. Aunque duela. Aunque me mate. ¿Entendido?

Bram asintió. Dorian tardó.

— Entendido.

No le creyó, pero se dio vuelta igual.

A mitad de escalera, calor en el hombro. Distinto. No era la marca. No era Dorian. Otra cosa. Afuera.

Se giró a la ventana.

— Dorian. Hay alguien afuera.

No era paranoia. Lo sentía en el hombro, latiendo como si la marca quisiera salirse de la piel. Frío y calor al mismo tiempo.

Dorian se puso a su lado en dos pasos. Demasiado cerca. Le agarró el brazo.

— No te acerques a la ventana.

— Me está mirando — susurró ella.

Y era verdad. La sombra entre los árboles se detuvo. Levantó la cabeza. Justo hacia su cuarto. Justo hacia ella.

No era Kaela. Kaela no se esconde.

Esto era otra cosa.

Fin del capítulo

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • LA LUNA QUE RECHAZÓ AL ALFA   CAPITULO 20 : Los que estaban en la sala

    Nadie durmió esa noche.La lluvia siguió golpeando el techo hasta las cinco de la mañana. No era ruido de fondo, era un tambor encima de la cabeza. En la casa grande, cada puerta que se cerraba sonaba el doble. Cada paso en el pasillo se escuchaba como si fuera a entrar alguien que no debía.A la mañana siguiente, Dorian reunió a los mismos seis ancianos del consejo, más Bram, más Ivara, en la misma sala donde habían decidido que Toren saldría al amanecer con Bram.La sala olía todavía a humo de la noche anterior. Las tazas seguían sobre la mesa, con el té frío y una capa blanca arriba.—Alguien de los que estamos acá adentro —dijo Dorian, parado en el mismo lugar que la noche anterior, con las manos apoyadas en el respaldo de una silla— le avisó al Colmillo Negro que Toren y Bram salían juntos hoy, a las seis, por la ruta norte. Quiero saber quién fue.Feric, el más viejo, se cruzó de brazos. Tenía la barba mojada todavía.—¿Nos estás acusando? ¿A nosotros?—Estoy acusando a uno —dij

  • LA LUNA QUE RECHAZÓ AL ALFA   CAPITULO 19: el que no debía morir

    La lluvia ya caía fuerte cuando llegaron al límite norte.No era llovizna. Era de esa que te pega en la cara y no te deja abrir los ojos. El barro se pegaba a las botas y las antorchas se apagaban cada tres pasos.Dos guardias sostenían antorchas junto a un cuerpo tirado boca abajo, entre las piedras blancas que marcaban la frontera del territorio libre. No se movía. Desde lejos parecía una bolsa tirada.Dorian se acercó primero. No esperó a nadie. Se agachó y lo dio vuelta con cuidado, agarrándolo del hombro.Ivara se llevó la mano al pecho. Se le cortó el aire un segundo.No era Kael.Era Toren. El guardia que Ossian había asignado para acompañar a Bram al amanecer. El que esa misma tarde, en la mesa del consejo, había levantado la mano y había dicho "yo voy con él".—Todavía está tibio —dijo Dorian, con la voz baja, con los dedos todavía en el cuello de Toren—. Esto pasó hace menos de una hora. Quizás menos de media.Uno de los guardias que sostenía la antorcha tragó saliva. Estaba

  • LA LUNA QUE RECHAZÓ AL ALFA   CAPITULO 18: el consejo no cree en fantasma

    Eran las diez de la noche.Los seis estaban ahí, en semicírculo, con cara de que los acababan de sacar de la cama. Nadie contento.Ossian habló primero.—Alfa. Son las diez. Más te vale que sea grave.—Lo es. —Dorian se quedó parado, no se sentó—. Hace una hora una mujer me paró en el bosque. Dice que protegió a la madre de Ivara. Dice que el Colmillo Negro la quiere para un ritual. En la luna llena. Seis días.Feric resopló.—¿Y le creíste? ¿A una que aparece de la nada?—No dije que le creí. Dije que no podemos hacernos los boludos.Ivara dio un paso al frente. Sacó el colgante.—Mi madre me dio esto.Lo tiró sobre la mesa del centro. La cadena rota brilló con la luz de las velas.Ossian se inclinó. Lo miró de cerca. Se quedó quieto.—Este diseño... —Se paró despacio, le temblaban las manos—. Lo vi una vez. Hace treinta años. Una mujer pasó una noche acá, de paso. Se fue antes de que saliera el sol. Lo tenía puesto.El aire en la sala cambió.—¿La conociste? —dijo Ivara.—La vi. Nad

  • LA LUNA QUE RECHAZÓ AL ALFA   CAPITULO 17: la que vino del sir

    Dorian no bajo la guardia. Puso el cuerpo entre Ivara y la mujer, firme, como una pared.Quien sos.Yenna. La mujer levanto las manos, despacio. Sirvo a la linea real desde antes de que nacieras, Alfa. Conoci a la madre de esta chica.A Ivara se le corto el aire.Conociste a mi madre.La escondi. Anos. Hasta que ya no pude mas.Tenes diez segundos para convencerme de que no sos una amenaza.No tengo diez segundos. Tengo menos. Yenna dio un paso. Las manos seguian arriba. El Colmillo Negro no quiere solo agarrarla. Quiere su sangre para un ritual. Luna llena. Con eso van a poder controlar a cualquier loba de cualquier manada. A todas. Para siempre.Eso no existe.No existia cuando se creia que su sangre estaba extinta. Ya no.Ivara salio de atras de Dorian. Le temblaban las piernas, pero camino igual.Cuanto tiempo tenemos.Seis dias.Dorian giro la cabeza. La mandibula apretada.No se van a acercar ni un metro.No van a tener que acercarse. Yenna bajo la voz. Van a mandar a alguien de

  • LA LUNA QUE RECHAZÓ AL ALFA   CAPITULO 16:lo que kael dejó

    Dorian salió corriendo del establo sin decir nada más.—¡Dorian! —Ivara fue detrás, esquivando el heno tirado—. ¿A dónde vas?—A buscarlo.—¡Espera, no sabemos si se lo llevaron a la fuerza o si se fue con ella por su cuenta!—No me importa cuál de las dos. Lo voy a encontrar.Bram lo agarró del brazo antes de que llegara a la puerta.—Si te vas solo, caés en la misma trampa de anoche. Nos separan, nos cazan de a uno.Dorian se lo sacó de encima de un tirón.—No me vas a decir cómo manejar esto.—Te lo estoy diciendo igual.Se quedaron los dos parados, tensos, hasta que Ivara se metió entre ellos.—Basta. Si nos peleamos entre nosotros les hacemos el trabajo más fácil.Dorian respiró fuerte por la nariz. Bram bajó los hombros, no del todo convencido.—Bram tiene razón —dijo Ivara—. Nadie sale solo.—Entonces vamos los tres.—No —dijo Bram—. Alguien se queda cuidando la casa. Ya perdimos a Kaela dos veces por confiarnos.Ivara agarró un cuchillo de la pared del establo, uno de los que

  • LA LUNA QUE RECHAZÓ AL ALFA   CAPITULO 16 ; el informe

    Golpearon la puerta antes de que amaneciera. Ivara ya estaba despierta. Sentada en el piso, con la espalda contra la cama y el cuaderno de Kaela metido bajo el colchón todavía.—Es el sanador —dijo Bram del otro lado—. Trae lo de Fenn.Salió descalza. Sin botas, con el vestido arrugado de la noche anterior.En la sala ya estaban todos. Dorian con la misma ropa, con una cara de no haber dormido nada. El viejo del consejo y un tipo de manos manchadas de negro que ni quería saber qué era.—Hablá —le dijo Dorian al sanador. Sin hola, sin nada.El sanador dejó un frasco en la mesa. Adentro había algo negro, espeso, que se movía lento.—Fenn no murió por garras —dijo—. Lo envenenaron. Esto estaba en su sangre.—¿Veneno? —el viejo frunció la cara.—Uno que acá no se hace. Lo vi una sola vez, hace años, en un cuerpo que trajeron del norte. —Miró a Ivara de reojo—. Ninguna loba de acá usa esto. Es cosa del Colmillo Negro.El viejo se quedó mirando el frasco como si le diera asco.—Entonces lo

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status