La encerraron en una habitación de la casa grande. Cama, jarra de agua, una ventana con rejas finitas que nadie se molestó en explicar.Ivara agarró la jarra y la tiró contra la pared.Explotó en pedazos. El agua le salpicó las botas. No se sintió mejor, pero al menos el silencio ya no era tan insoportable. Pateó un pedazo grande hacia la puerta, como si sirviera de algo, y se sentó en el piso, espalda contra la cama, porque no quería estar cómoda. No se merecía estar cómoda.Tocaron la puerta.—Vete a la mierda —dijo sin pararse.La puerta se abrió igual.Dorian se quedó parado en el umbral, mirando los vidrios rotos, el agua en el piso, y después a ella. No dijo nada de eso. Cerró la puerta detrás.—Es mi casa —dijo con cuidado.—Y esto es una celda con cortinas bonitas. No me importa de quién sea.—Necesito hablar contigo.—No.—Cinco minutos.—¡Que no! —Se paró de un salto, tan rápido que se golpeó el codo con el marco de la cama, y ni lo sintió—. Ya hablaste. Hace cuatro años. De
最終更新日 : 2026-09-30 続きを読む