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Karen sintió los brazos de su madre rodeándola con desesperación.— Hija ¿qué te está pasando? Es solo un vestido, puede ser otro, puede ser cualquiera. — No mamá, no quiero, saca esos vestidos de aquí ¡ahora!— su voz se escuchaba temblorosa como si estuviera enfrente de un monstruo al que no pudiera enfrentarse. Luz y Tere se voltearon a ver confundidas sin entender qué le estaba pasando. — Hija, ¿cómo puedes tenerle miedo a un vestido? — No, ¡no es a un vestido! —gritó Karen acercándose a su mamá. —Es todo lo que representa, ¿no te das cuenta?Ella se giró para ver a Tere pero la miró igual de confundida.Ella se sintió sola… a pesar de estar acompañada.—La última vez que tuve un pensamiento inocente de este maldito mundo estaba vistiendo un vestido de novia. La última vez que pude ser una criatura normal, una mujer que tenía un futuro estaba utilizando un vestido de novia.— El jadeo de su madre la hizo saber que estaba comprendiendo— Simplemente mi vida se fue al carajo un día
Karen se acercó a Zack con paso decidido, puso la mano sobre el pecho y sintió cómo latía el corazón desesperado debajo de su cálida piel. — No me mientas, dime la verdad, ¿qué está pasando? Zack se mantuvo en silencio un instante observando el rostro de ella. —¿Por qué me preguntas esto? Sabes perfectamente que lo único en lo que pienso es en nuestro enlace, en nuestro matrimonio. La mirada de Karen se endureció. —No evadas el tema no uno tan importante, sé perfectamente que mi madre está buscando formas de evadir los efectos de la Luna llena. Zack se tensó por completo. ¿Cómo lo sabía? ¿Cómo había descubierto algo que él ni él mismo sabía hasta hacía unos cuantos momentos? — ¿Por qué lo dices? ¿La miraste buscando documentos? —¿Importa? — Preguntó Karen desesperándose.— Zack deja de evadir las preguntas, te estoy preguntando directamente, estoy siendo honesta contigo si no piensas ser la pareja que necesito y compartir conmigo tus preocupaciones, este matrimonio — dijo el
—¡Mamá! ¡Mamá despierta! Buenos días, buenos días.— La voz de Arlo inundó todo el lugar y Karen sintió cómo el colchón bajo su cuerpo se hundía una y otra vez.Abrió los ojos y se encontró con su pequeño cachorro brincando en el enorme colchón. Su cuerpo se tensó, los recuerdos de la noche anterior habían llegado y uno de ellos había sido el último, ella desnuda durmiendo en los brazos de Zack se aferró con todas sus fuerzas a la sábana y se cubrió el cuerpo. — Arlo… Arlo necesito que…— Sus palabras se detuvieron en la garganta el tacto de la tela era diferente, bajó la cabeza y miró que estaba vestida. Zack la había vestido mientras dormía. Antes de marcharse, Zack le había dejado un beso en la frente y una promesa silenciosa: regresar antes de que Karen despertara.No había podido cumplirla, pero había dejado su esencia en la habitación.—Bien…—dijo con una tranquilidad más natural. —Mamá, ¿verdad que estuvo súper genial anoche? Dime… dime, dime ¿Qué pasó? ¿Qué hicieron? ¿Cómo t
Karen contuvo el aliento. Jamás había pensado en una declaración tan hermosa. Suspiró como una especie de alivio para su yo adolescente, a su yo joven e iluso que había deseado una declaración así de hermosa. Tragó saliva y su silencio sólo hizo que Zack se desconcertara.“¿Me equivoque con el anillo? ¿Tendría que ser público? Sabía que Arlo debía estar con nosotros” los pensamientos llenos de dudas se agrandaron en su mente.La desesperación comenzó a hacer presión en su cuerpo y sin dudar continuó con su propuesta. — Esta vez deseo que nos enlacemos porque lo deseamos, no por una marca— dijo él acariciando la cicatriz que había quedado al arrancar su inicial. —No deseo que lo hagamos por presión externa, como cuando te pedí que te escaparas conmigo en ese castillo envuelto en llamas. Karen se mantuvo atenta a cada una de sus palabras pero su estómago estaba encogido y su cuerpo se resistía a soltar el aire en sus pulmones. Zack se relamió los labios.—Tampoco quiero que lo hag
Marco contuvo el aliento, apenas se podía controlar el nerviosismo en sus manos y su cuerpo. — ¿Pero cómo? ¿Cómo es posible que puedas estar aquí?— Preguntó buscando la respuesta en los ojos de la loba. La desesperación lo inundó.— Si tú me recuerdas, si tu instinto es estar a mi lado.— Apretó el agarre en el pelaje de la loba— Solo podríamos haber sido felices si hubieras cambiado de parecer. El ruido de alguien que llegaba hizo que la loba se alterara y diera varios pasos hacia atrás y se perdiera en medio de la vegetación. Marco acercó su mano y la hizo un puño sin moverse. —Aquí estás hermano, finalmente te encuentro. Necesitamos salir de aquí. Hay una situación de urgencia que tenemos que arreglar.Mauro observó en todas direcciones para encontrar el motivo por el que para que su hermano estaba allí, pero no encontró nada probable.Marco asintió y se encaminó hacia la dirección que su hermano le indicaba, sin embargo, su mirada se desvió hacia la mano con la que había tocado
En los pasillos del castillo, los pasos sigilosos de Arlo y Ben son lo único que se escucha, el silencio era abrumador.Las consecuencias de la sentencia del juicio, el castigo para la antigua reina era una sorpresa que se dispersaba de boca a boca, llenando de sorpresa a quien recibía la información. —Vamos. Te voy a enseñar a inspeccionar el castillo, tú y yo seremos guerreros cuando somos grandes y necesitamos conocer cada detalle de este enorme lugar— dijo Arlo con una sonrisa. —Tú vas a ser el rey cuando tu papá ya se canse— dijo Ben con una sonrisa.— Yo podría ser un guardián imagíname, fuerte, poderoso. Todos temerían solo estar frente a mí. Arlo sonrió de oreja a oreja.Ben era el único que siempre lo hacía reír sin miedo a verse débil. —Por supuesto. No podría ser de otra manera, tú eres mi mejor amigo, casi como un hermano porque…— dijo él dudando— no sé cómo se siente tener un hermano pero seguro es muy parecido a como nos sentimos tú y yo.Ben asintió, haciendo que los







