เข้าสู่ระบบEste es el ultimo capítulo de las actualizaciones de hoy... Espero los disfrutaran.
En los pasillos del castillo, los pasos sigilosos de Arlo y Ben son lo único que se escucha, el silencio era abrumador.Las consecuencias de la sentencia del juicio, el castigo para la antigua reina era una sorpresa que se dispersaba de boca a boca, llenando de sorpresa a quien recibía la información. —Vamos. Te voy a enseñar a inspeccionar el castillo, tú y yo seremos guerreros cuando somos grandes y necesitamos conocer cada detalle de este enorme lugar— dijo Arlo con una sonrisa. —Tú vas a ser el rey cuando tu papá ya se canse— dijo Ben con una sonrisa.— Yo podría ser un guardián imagíname, fuerte, poderoso. Todos temerían solo estar frente a mí. Arlo sonrió de oreja a oreja.Ben era el único que siempre lo hacía reír sin miedo a verse débil. —Por supuesto. No podría ser de otra manera, tú eres mi mejor amigo, casi como un hermano porque…— dijo él dudando— no sé cómo se siente tener un hermano pero seguro es muy parecido a como nos sentimos tú y yo.Ben asintió, haciendo que lo
Zack la observó y apretó las manos.La mujer que estaba decidida a salir adelante, sin importar lo que tuviera que hacer para liberarse de la prisión que la tenía su padre, ahora no solo fuerte, sino también una criatura ambiciosa…Y eso fue lo que la destruyó.—¿Pides piedad?— Dijo sin creerlo— ¿Después de intentar asesinar a mi mate destinada después de fingir no conocer la realidad sobre el linaje de Arlo? Por supuesto que no, no mereces compasión y ambos tendrán el peor castigo que se me ocurre y ese es volverlos desertores. El rey hizo un gesto, levantó una mano y Luz lo tomó como un asentimiento.Todos los presentes se resistían a hacer cualquier especie de ruido.Puso una roca en frente de ella, se arrodilló y una vela estaba fundida a la roca desde la base.Luz comenzó a leer un cántico.El oxígeno se volvió tan delgado y la vela se encendió sin que nadie hiciera nada.El ritual estaba encendido.Tanto Alejandra como Darian comenzaron a aullar, aún en su forma humana eliminan
El momento del juicio llegó, cada paso de Zack hacia la enorme sala donde se encontraban los acusados era una declaración de guerra contra cada uno de sus pecados y traiciones. Al llegar, las miradas de Alejandra y Darian lo encontraron como dos enormes navajas cruzando cada parte de su ser. — Hoy se encuentran aquí frente a mí como dos traidores, dos criaturas que trataron de derrocar la corona solo para beneficio propio— declaró el rey de forma implacable. Su mirada, su porte, incluso su presencia en sí, hacía que los acusados que estaban arrodillados en medio de una pequeña plaza en el centro de la enorme sala resistieran el impulso de bajar la mirada. —Déjate de tecnicismos.— Sonrió Darian, mirándolo a los ojos.— Yo también he estado en tu lugar. Zack levantó una ceja sin poder contener el deseo de seguir un poco su juego. — ¿Ah, sí?— dijo él, aligerando el ambiente, —dime ¿en qué lugar exactamente crees que has estado? ¿Has sido rey? ¿Has sido juez? ¿Has sido el punto más
Después de llegar al castillo, Arlo y Ben estaban en la bañera con agua caliente recuperándose del frío que habían pasado durante horas. —Ya tengo mis dedos calientitos. —Dijo Ben con una sonrisa de oreja a oreja mirando sus manos arrugadas de lo que habían pasado dentro del agua. En cambio, Arlo estaba tenso.Miraba a Ben y no podía creerlo, ¿cómo podía estar tan a gusto? ¿Cómo podía estar tan bien con todo lo que estaba pasando fuera del castillo y adentro? —No te entiendo. —Dijo Arlo desesperado por saber la verdad. — ¿Por qué estás feliz, por qué estás sonriendo? Ben contrajo las cejas y metió la mano de nuevo en el agua calentita de la tina. —¿Quieres que esté triste? —No es que quiera que estés triste, sino que eso es lo que pasa normalmente, ¿no?— Preguntó Arlo dudando al final de su frase.Nunca había estado tanto tiempo feliz, contento, sin preocupaciones y siempre que veía a su amigo. Se sentía como un niño extraño. —Dime. ¿Por qué crees que siempre estoy feliz?— Preg
Karen y Zack se quedaron escondidos entre la vegetación; deseaban verlo siendo él mismo sin detenerse porque estaban presentes.— ¿Por qué?— Preguntó Arlo abrazándose a su amigo.Sentían demasiado frío, la noche los estaba congelando vivos, ambos tenían las quijadas cascabeleando y los labios completamente morados. — No sé, yo creo que. A veces. Todos tienen sus razones. Arlo pulsó los ojos en blanco y se soltó de Ben. —¿Por qué nunca te enojas? ¿Por qué nunca reclamas? ¿Por qué siempre encuentras una razón para justificar a los demás? Ben, no todos son buenos. Ben sorbió los mocos.—Todos tienen algo bueno— susurró el niño abrazándose más a Arlo para contener el calor— ¿Recuerdas cuando te pegué sin querer? — Pregunto al niño con una voz aguda.— No fue a propósito, fue un accidente y si no me hubieras creído, tú y yo ya no seríamos amigos. Arlo se apretó un poco más a él, — Gracias. —¿Por qué? —Por acompañarme. Ahorita podrías estar calientito en mi cama pero estás aquí en
Habían pasado horas desde que Karen y Tere estaban recorriendo cada centímetro del bosque sin un solo rastro nuevo de Katia. — Esto es una pérdida de tiempo.— Susurró Tere sin darse cuenta que lo decía en voz alta. —Lo sé.— Respondió Karen y eso hizo que la guardiana se erice por completo. —Yo lo lamento, lo siento, yo solo… —Tranquila, no pasa nada. Lo sé— Karen se cubrió el rostro con sus manos temblorosas— En un momento de guerra, buscar con dedicación a uno de los traidores para tranquilizar el llanto de un pequeño cachorro, es una pérdida de tiempo. Karen tragó saliva. —Solo me negaba a aceptar que voy a volver a romper otro corazón, que voy a probarle a mi hijo que no puede confiar en mí. Las manos de Karen se volvieron un par de puños llenos de frustración, desesperación y anhelo de finalmente poder cumplir con su palabra frente a los ojos de su pequeño cachorro. —Podemos seguir buscando, podemos intentar fuera de los lindes del…— Tere para éste punto estaba desesperada







