LOGINLa expresión de Allison se ensombreció. —¿Qué se supone que significa eso? ¿Nora tiene demasiado orgullo para vivir aquí conmigo, pero yo tengo tan poca vergüenza que me quedaría a… compartir un esposo con ella?Zoey la miró un momento y luego frunció el ceño. —¿Por qué te desquitas conmigo? Me da igual si tú o Nora se convierten en mi cuñada. Solo digo lo que es evidente.Zoey había hablado con mala intención, pero tenía razón en algo.Dos tigres no podían gobernar la misma montaña, y dos mujeres no podían ser las señoras de la misma casa. Ahora que Nora había despertado, tenían que decidir cuál se quedaría y cuál se iría.Allison se volvió hacia Jareth. —Mañana es viernes. El Registro Civil estará abierto. Podemos obtener el certificado de divorcio sin ningún problema.Su plan de venganza iba bien y ya habían mordido el anzuelo. No necesitaba la influencia de Jareth para llevarlo a cabo.La recuperación de Nora le daba la excusa perfecta para marcharse. Era su oportunidad de cortar
La señora Mary abrió los ojos de par en par. No esperaba que Allison le respondiera con tanta dureza ni que no le dejara ninguna salida para salvar las apariencias.—Solo porque Jareth te consiente, crees que puedes… —dijo con rabia.Allison levantó la vista y la interrumpió con calma. —¿Y porque Jareth consiente a su familia, ustedes creen que pueden hacer lo que les dé la gana? Archer ha cometido muchos más delitos, además de lo que le hizo a Sherrie. Por mucho que supliquen, no escapará de la ley. En vez de venir aquí a causar problemas, dígale a su querido nieto que confiese y asuma su responsabilidad mientras todavía tenga la oportunidad de recibir una pena menor.La señora Mary abrió la boca, incapaz de encontrar una sola palabra con la que responder.Su nieto no pudo contener la rabia. Al ver a su abuela humillada delante de otros, Archer se abalanzó sobre Allison y levantó la mano para abofetearla. —¡La basura siempre será basura! ¡No tienes modales!Allison no se movió, pero
Allison por fin recibió la llamada que había estado esperando. Sonrió y respondió usando un modulador de voz. —Cien mil millones no serán suficientes.—Hace seis meses dijiste que el mínimo era de cien mil millones —dijo Ronan con rabia—. ¿Qué pasó? ¿Su empresa quebró? ¿Por eso no pueden aceptar mi inversión?—El negocio va mejor que nunca —respondió Allison con una sonrisa burlona—. Como usted dijo, señor Ronan, cien mil millones era el mínimo hace seis meses. Ahora solo aceptamos inversiones de un billón o más.—¿Te estás burlando de mí? —gruñó Ronan.Allison soltó una risita. —Señor Ronan, cada segundo de mi tiempo vale miles de millones. ¿Puede permitirse desperdiciarlo?El rostro de Ronan se ensombreció ante su arrogancia. —No te creas tanto.¿Quién se cree que es para rechazar una inversión como la mía?Antes de que Ronan pudiera añadir algo, ella colgó. Él miró el teléfono un momento y volvió a llamar. Solo oyó el tono de ocupado. Siguió intentándolo, pero el resultado fue el m
Allison observaba a Kingsley con nerviosismo desde detrás de Jareth. No entendía por qué estaba allí. Kingsley rara vez se dejaba ver a plena luz del día.¿Dije algo que no debía? ¿Ha venido a apoyarme? ¿Va a enfrentarse a Jareth por mí?Kingsley se acercó a Jareth. —Oye, muchacho. ¿Tienes fuego?El cigarrillo que llevaba entre los labios todavía estaba apagado. Jareth sonrió de lado, sacó un encendedor del bolsillo y lo encendió. Se inclinó para prenderle el cigarrillo a Kingsley.Cuando la llama se apagó, Jareth comentó, —Buen cigarrillo.Allison los observaba con nerviosismo, temiendo que acabaran enfrentándose. ¿De qué lado se supone que debo ponerme si lo hacen?Kingsley dio una larga calada y entrecerró ligeramente los ojos. —Tu chica es bastante leal.—Hoy arrestaron a un sospechoso —añadió—. ¿Ustedes dos están aquí por él?—¿Usted también? —preguntó Jareth.Kingsley soltó una risa seca. —Tengo una hija, así que no soporto ver que les hagan daño a las chicas. Oí que arrestaron
Jareth no pudo evitar reírse. —¿Ni siquiera puedes trepar un muro?Siempre había sospechado que Allison era más fuerte de lo que aparentaba. ¿De qué otra forma alguien tan frágil habría sobrevivido tres años en un hospital psiquiátrico? Otras chicas como ella habían muerto allí. Cuando había asentido con tanta seguridad un momento antes, él de verdad había creído que lograría pasar al otro lado.Allison se sujetó el pecho e hizo una mueca de dolor. —¡Me levantaste demasiado!Jareth se rio aún más. —Si te hubiera levantado menos, no habrías llegado arriba.Miró hacia lo alto del muro. —¿Subo primero y te ayudo a subir?Allison tampoco estaba contenta con aquella idea. Se trataba de Toby. ¿Cómo iba a dejar que otra persona se encargara? Miró el muro, todavía indecisa. —¿Y si subes primero y luego me ayudas a subir?Eso funcionaría. Jareth retrocedió, avanzó dos pasos y se impulsó contra el muro. En cuestión de segundos, estaba sentado a horcajadas sobre el borde de concreto.Se inclinó
Las mejillas de Allison se enrojecieron de culpa. Había derramado el jugo después de acusarlo injustamente de haberlo robado. No podía dejarlo allí pasando frío.—¿Tienes ropa de repuesto en el coche? —preguntó, avergonzada.Jareth alzó una ceja. —¿Quién guarda ropa de repuesto en el coche?La observaba como siempre, con una mirada intensa y hambrienta, como si no dejara de pensar en cómo devorarla.Allison lo miró mientras aquella pregunta seguía resonando en su cabeza. ¿Quién guarda ropa de repuesto en el coche? Por alguna razón, le costaba aceptar esas palabras.Como a ella no se le ocurría ninguna solución, Jareth sugirió, —Compremos algo. Hay una tienda cerca. No tardaremos mucho.Allison vaciló. ¿Y si hay novedades mientras no estamos?Pero Jareth daba lástima allí de pie, con la camisa empapada agitándose en la brisa fría.Allison suspiró y aceptó. —Está bien, pero vamos rápido.La tienda cercana era una tienda de ropa corriente. No había ninguna marca de lujo.Allison entró de







