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La Villana Eligió al Íncubo
La Villana Eligió al Íncubo
Author: Mónica Herrera

Capítulo 1

Author: Mónica Herrera
—¿Qué dijiste?

Damián alzó apenas los párpados. Su tono era distante.

Parecía tan indiferente que por un momento dudé de haber visto realmente aquellos comentarios.

Respiré hondo, solté el bolígrafo con la firma aún a medias y busqué desesperadamente alguna explicación.

—De pronto ya no quiero divorciarme. Llevamos tres años juntos y nos hemos acostumbrado el uno al otro. La verdad es que… creo que tampoco puedo dejarte.

Mientras hablaba, la expresión de Damián se fue llenando de desconcierto. Yo también empecé a titubear y mi voz fue apagándose poco a poco.

Nuestro matrimonio de conveniencia había nacido de una decisión impulsiva y absurda.

Cinco años atrás, Manuela Ríos, una becaria sin dinero ni contactos, entró a trabajar en la empresa. Desde aquel momento, mi vida, que hasta entonces había sido perfecta, comenzó a convertirse en un desastre.

Durante los dos años siguientes, mi amigo de la infancia, Bruno Vargas, que había prometido cuidarme toda la vida, se fue acercando cada vez más a Manuela. Finalmente, se enamoró de ella, rompió nuestro compromiso delante de todos y me dejó en ridículo. Hasta mis padres, que durante años habían compensado su ausencia con dinero, privilegios y protección, se pusieron de parte de Manuela por primera vez.

Tres años atrás, enloquecida por los celos y decidida a demostrar que todavía había alguien dispuesto a elegirme, me casé por despecho con Damián, el temible director ejecutivo íncubo de quien todos procuraban mantenerse alejados.

Por petición mía, el matrimonio nunca se anunció públicamente. Bruno lo sabía por la relación entre nuestras familias, pero Manuela y la mayoría de nuestros conocidos ignoraban la identidad de mi esposo.

Durante los tres años de matrimonio intenté hacerle la vida imposible a Manuela, pero siempre acabé perdiendo. Damián descubría mis planes y los detenía a tiempo o, por alguna casualidad, mis propias trampas terminaban volviéndose contra mí.

Cuando por fin salieron a la luz mis últimos intentos de perjudicarla, mi reputación quedó destruida y muchos de mis amigos cortaron todo contacto conmigo.

Yo sabía que Damián detestaba mi crueldad y que también prefería a Manuela. En vez de esperar a que me diera la espalda como los demás, decidí dejarlo primero y conservar al menos un poco de dignidad.

Cuando le escribí para pedirle el divorcio, él estaba en una reunión muy importante, pero me llamó casi de inmediato.

—¿Por qué? —preguntó al otro lado de la línea.

Me reí con malicia.

—La última vez dejaste entreabierta la puerta del baño y vi tu cola por accidente. Era viscosa. Me dio asco.

Por eso, ahora que afirmaba que no podía dejarlo, ni siquiera yo misma me creía semejante mentira…

—¿Estás segura de que no quieres divorciarte? —La voz grave de Damián me arrancó de mis pensamientos. No se había burlado de mí como yo esperaba.

—Por ahora no quiero divorciarme.

Observé su rostro, pero no encontré ni rastro de alegría.

—Como quieras.

Tras unos segundos de silencio, tomó el acuerdo de divorcio a medio firmar que estaba sobre la mesa y lo metió en la trituradora.

Los comentarios aparecieron de nuevo:

"¿Qué le pasa a Inés? Parece que por fin entendió."

"¿Inés por fin entendió que debe aferrarse a Damián? Lástima que sea un poco tarde. El odio que él siente ya echó raíces."

"¿Tarde? ¡Es el momento perfecto! ¿No vieron la sonrisa que intentó ocultar cuando tiró el acuerdo? Y lo de la trituradora me mata. ¿Tanto teme ese desgraciado que Inés cambie de opinión al segundo siguiente?"

"Sigue así, Inés. ¡No te detengas! Él es un íncubo obsesivo sin escrúpulos y tú eres una mujer malvada. Están hechos el uno para el otro. Conquístalo y Manuela dejará de ser un problema."

***

Pasé toda la tarde tratando de ordenar todo lo que había descubierto, hasta que por fin entendí que el mundo en el que vivía era una novela romántica.

Manuela era la protagonista y yo, la villana que recurría a toda clase de maniobras mezquinas para perjudicarla antes de morir encerrada por el segundo galán de la novela.

Eso explicaba por qué cualquiera que se acercara a Manuela terminaba cautivado por ella, como si el mundo entero girara a su alrededor.

Había recibido demasiada información en un solo día. Esa noche, después de bañarme, tomé el celular para despejar la cabeza y me encontré con una avalancha de insultos.

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