LOGINEl verano siguiente, me enteré de que estaba embarazada.Adrian estaba tan feliz que se pasó una semana entera despistado en las reuniones de la manada. Al final, le traspasó todos los asuntos secundarios a Luca y se puso a construir un columpio debajo del arce de nuestro jardín.Después de asegurar la última cuerda, se sentó él mismo y dio varios impulsos para probarlo.—Firme. No se rompería ni aunque me transformara y saltara encima.Me reí.—No tengo pensado transformarme en loba ni andar columpiándome estando embarazada.—No importa. Estándares de máxima seguridad.Sin embargo, a partir de ese día, me sentaba debajo del arce todas las tardes. Cuando Adrian regresaba de la sede de la manada, se paraba detrás de mí y me mecía suavemente mientras las luces de la ciudad iban encendiéndose más allá de las hojas.En la familia Grey cambiaron muchas cosas.Noah me mandaba mensajes de vez en cuando. Quizá sabía que no le respondería y solo quería que los leyera.[Noah: Mamá se p
Papá solo me había mandado un mensaje.[Papá: Ya están listos los brazaletes de piedras lunares. Pasa a buscarlos cuando vengas a casa.]Jamás se le habían dado bien las palabras. En cada discusión, actuaba como un juez dictando una sentencia definitiva; la única diferencia es que la culpable siempre terminaba siendo yo.No le respondí.El día que me llegó la oferta formal de trabajo coincidió con mi cumpleaños.Helen encargó una torta enorme que llevaba escrito en el glaseado: EVE, LA ESTRELLA MÁS BRILLANTE DE NORTHLAKE.Preparó cada uno de mis platillos favoritos y me sacó a patadas de la cocina en cuanto intenté ayudarla:—Hoy tienes más rango que cualquiera aquí. Ni se te ocurra tocar ni un vaso para lavar.Cuando Selena y yo éramos niñas, las tortas de cumpleaños solo llevaban su nombre. A los cinco años, había armado una rabieta porque no quería compartir el pastel ni soplar las velas conmigo. Desde ese día, la familia convirtió nuestro cumpleaños en su fiesta privada, ha
Noah fue a la oficina donde yo solía trabajar y se presentó como mi hermano. La recepcionista llamó a una de mis compañeras que había asistido a la ceremonia. Ella lo estudió con clara desconfianza.—¿Hermano? Por favor, no estuviste en su ceremonia de unión. Los de Northlake preguntaron quién podía acompañarla del lado de la novia y todo nuestro departamento se ofreció como voluntario.Noah no supo qué responder.El video me mostraba caminando hacia Adrian con un vestido plateado pálido, entre los vítores de mis amigos y compañeros de trabajo a ambos lados del pasillo. Helen me arreglaba el velo. Mia lloraba con más ganas que yo. El salón se veía cálido, lleno de gente y completo.Al darse la vuelta para irse, Noah escuchó a mis compañeras murmurar a sus espaldas:—¿Qué clase de hermano no sabe que su propia hermana se casó?—Con razón Eve jamás hablaba de su casa. Ella es linda con todo el mundo... seguro porque ahí nadie lo fue con ella.Noah recordó el día en que me fui. Yo
La ceremonia de unión de Selena tuvo lugar al día siguiente.La casa de los Grey se despertó antes del amanecer. Selena ya se había puesto el vestido cuando corrió a mi habitación y gritó:—¡Mamá, Eve no está! No vino a dormir anoche.Mamá se congeló mientras le acomodaba el velo.—Eso no puede ser. ¿Acaso ella no se casa hoy también?Noah le restó importancia con un gesto de la mano.—Se fue directo al hotel. Ya saben como es; se hace la indignada y luego se le pasa sola.Llegaron al Hotel Mooncourt y dieron el nombre del salón que habían reservado.El recepcionista miró a Selena confundido.—¿Vienen a la ceremonia de los Northlake? Ese evento terminó anoche.Selena fue la primera en reaccionar.—¿La novia era Evelyn Grey?—Sí. El Alfa Adrian Walsh y la Luna Evelyn completaron su ceremonia y su registro ayer al mediodía.A Noah se le quebró la voz:—¿Luna? ¿Estás diciendo que se unió al Alfa de Northlake?El recepcionista los miró con aún más desconcierto.—¿No lo sabí
No hubo ninguna despedida emotiva en la casa, ni un discurso de mi familia, ni un padre esperando para entregarme ante el altar.Aun así, la entrada del hotel se sentía como una verdadera celebración.Los guardias de Northlake y los amigos de Adrian estaban de un lado, mientras que mis compañeros de trabajo y mis amigos se colocaron del otro. Todos llevaban una flor blanca en honor a la novia, formando un pasillo que llegaba hasta los autos que nos esperaban.Luca, el Beta de Northlake, sostenía un sobre lleno de dinero en efectivo.—Cada vez que alguien le diga un cumplido a nuestra Luna, reparto otra ronda. Hoy no hay presupuesto. Paga el Alfa.El recepcionista miró a Adrian alzando una ceja.—Con un grupo de invitados tan grande de parte de la novia, más te vale no hacerla enojar nunca.Adrian sonrió.—Me tomó demasiado tiempo convencerla de que se quedara conmigo. Pienso consentirla toda mi vida.En cuanto me senté en el auto, mantuve la cabeza baja. Sabía que si miraba a
El día antes de mi ceremonia, mamá había revisado el vestido de Selena, su horario de maquillaje, la cita del peinado, los regalos y los suministros para su casa una y otra vez. Noah se había convertido en su chofer personal, mensajero y coordinador de eventos.Nadie preguntó si mi vestido me quedaba bien, si mis invitados habían confirmado o quién me acompañaría al salón ceremonial.En esa casa yo no era otra novia. Era parte del paisaje de fondo, colocada ahí solo para hacer que la felicidad de Selena resaltara aún más.Me cambié de zapatos y fui sola al centro comercial.Adrian me había dicho que no necesitaba ningún regalo. Aún así, le había mandado a hacer unos gemelos personalizados con cabeza de lobo, grabados en la parte posterior con la fecha en que nos conocimos.La vendedora los empacó en una caja y le entregué mi tarjeta.Unos segundos después, regresó con una mirada de disculpa.—Lo siento. La cuenta no tiene fondos suficientes.La tarjeta estaba vinculada a la cue







