Share

Lo que es mío, solo yo decido entregarlo
Lo que es mío, solo yo decido entregarlo
Author: Esteban Selvas

Capítulo 1

Author: Esteban Selvas
Las luces de la habitación eran cegadoras.

Doblé con calma la última de mis camisas y la guardé en la maleta cuando se abrió la puerta. La imponente figura de Jonah Gregor apareció en la puerta y su mano se detuvo a mitad de camino mientras se aflojaba la corbata al ver el equipaje en el suelo.

—Llegaste temprano. ¿Ya comiste? —habló Jonah con normalidad, como si apenas unas horas antes no le hubiera lanzado a otra loba el anillo de nuestro vínculo de compañeros.

Sentí que las lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos, pero las contuve y seguí empacando.

Jonah volvía a hacer lo mismo. Fingía que no había pasado nada, como hacía después de cada discusión. Cada vez, me engatusaba con palabras dulces, me compraba regalos o me abrazaba por detrás por las noches, y yo siempre terminaba cediendo. Siempre dejaba que la discusión quedara atrás.

Esa noche me sentía agotada. Ya no me quedaban fuerzas para luchar por nosotros.

—¿Tu maravillosa secretaria, Sapphire Kane, te contó lo que dije? —No lo miré.

El rostro de Jonah se ensombreció.

—Tú trajiste a Sapphire al Consejo de Hombres Lobo, Jade, y ahora actúas como si fuera tu enemiga. ¿Con quién estás realmente enojada?

Estuve a punto de soltar una risa amarga. Tenía razón. Yo había ayudado a Sapphire a entrar en nuestro mundo porque las dos proveníamos de una pequeña manada de una zona remota.

Las dos veníamos de un territorio olvidado en lo profundo del bosque del Norte. Antes de que me marchara, el Alfa de nuestra manada, la Manada Luna Soberana, me llevó aparte.

—Cuida de ella. Los hombres lobo como nosotros debemos ayudarnos para tener una vida mejor.

Por eso ayudé a Sapphire a entrar al Consejo de Hombres Lobo cuando no consiguió trabajo después de graduarse. Le enseñé todas las normas e hice cuanto pude por protegerla. Era callada, dulce y agradecida, y nunca noté que seguía a Jonah con la mirada cada vez que entraba en una habitación.

A decir verdad, un lobo como Jonah llamaba la atención dondequiera que fuera. Era un Alfa poderoso, el presidente del Consejo de Hombres Lobo y un magnate de las inversiones con una fortuna de miles de millones.

Muchas lobas de la ciudad se fijaban en él, pero él nunca las miraba. Por eso pensé que el interés de Sapphire por él era inofensivo y lo ignoré. Así fue hasta aquella reunión.

Sapphire cometió un descuido que estuvo a punto de provocar una pérdida millonaria, y yo le hice una advertencia verbal de acuerdo con las normas del Consejo. No fui dura ni hablé con malicia, pero Sapphire empezó a llorar como si la hubiera humillado.

Jonah perdió los estribos y me gritó delante de todos.

—Ya basta, Jade. Sapphire es una joven loba que acaba de marcharse de su pequeña manada. ¿De verdad tienes que ser tan dura?

Sus palabras me hirieron y contuve las lágrimas.

—Por su error, todos tendremos que trabajar horas extra hasta medianoche durante los próximos tres días.

Jonah soltó una risita despreocupada. Actuó como si la pérdida de millones y el trabajo extra no significaran nada. Miró alrededor de la sala a los miembros del Consejo.

—¿Piensan unirse todos contra Sapphire? Bien. A partir de hoy, Sapphire trabajará en mi oficina como mi secretaria privada. Me reportará directamente a mí.

—Cualquiera que le cause problemas puede ir renunciando al Consejo.

Salió de la sala sin mirar atrás y Sapphire corrió tras él, mirándolo con admiración.

Parpadeé con fuerza para alejar aquel recuerdo.

Jonah estaba junto a mi equipaje, observándome con expresión fría. No sabía en qué momento empezó a cambiar todo, pero con el paso del tiempo dejó de importarle cómo me sentía. Cada conversación se convertía en una batalla que él quería ganar. El lobo que antes aplazaba reuniones para quedarse conmigo y prometía no hacerme llorar nunca ya no existía.

Mi teléfono se iluminó.

"Los datos de tu vuelo han sido confirmados. Tu vuelo al Territorio Luna Soberana será dentro de tres días a las 6:10 a. m."

Me quedé mirando la pantalla durante un largo momento antes de levantarme y mirar a Jonah.

—Tienes razón, Jonah. Armé un escándalo por nada y te exigí demasiado. —Sentí que se me rompía el corazón, pero me obligué a continuar—. Ya no tendrás que soportar nada de esto.

Jonah se quedó inmóvil. Una súbita inquietud asomó a sus ojos. Esperaba que reaccionara con enojo, pero yo solo admití mis errores.

El silencio llenó la habitación. Jonah se quitó la corbata y dijo con frialdad:

—Haz lo que quieras.

Salió de nuestro apartamento dando un portazo y no regresó aquella noche.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Lo que es mío, solo yo decido entregarlo   Capítulo 8

    Un año después, la Manada Luna Soberana había cambiado por completo.Fenton y yo planeamos contratar a influencers populares para promocionar nuestra manada y atraer a más hombres lobo interesados en comerciar o establecerse allí.Cuando fui a recibir a unos visitantes en la frontera, vi a Jonah. Llevaba la ropa arrugada y parecía acabado. No lo había visto en un año, pero sabía lo que había ocurrido con él y Sapphire porque Layla solía bromear sobre ellos por teléfono.Después de que Jonah fuera destituido como presidente, Sapphire intentó huir porque él había perdido su poder y su dinero. Jonah la encontró y descargó toda su ira sobre ella. Le gritó que era una mentirosa que le había arruinado la vida.Sapphire tampoco se contuvo.—Tú fuiste quien quiso hacerse el bueno y ponerse de mi lado. ¿Por qué me culpas ahora si eras tú quien quería presumir de su poder?Rompieron después de una enorme discusión y nunca volvieron a verse.La última noticia que tuve de Sapphire fue que h

  • Lo que es mío, solo yo decido entregarlo   Capítulo 7

    Mi avión aterrizó sin problemas en los límites del territorio de la Manada Luna Soberana. Había solicitado trabajar desde casa y, en cuanto salí, vi al hombre lobo que el Alfa había enviado a recogerme. Era Fenton Luvan.Fenton y yo crecimos juntos. Éramos los únicos dos lobos de nuestra manada que habíamos conseguido una plaza en escuelas de Ciudad Central. De pequeños aprendimos a cazar juntos en la nieve y, cuando empezamos a estudiar lejos de casa, él siempre caminaba delante de mí con una linterna para iluminar el camino. Con el tiempo perdimos el contacto después de terminar en escuelas de distritos diferentes.Ahora ambos habíamos regresado a la manada después de afrontar muchas dificultades, y se sentía como si volviéramos a ser niños.Fenton se veía impecable con una chaqueta cortavientos y, en cuanto me vio, levantó la mano para saludarme. Sin contenerme, puse mi pesada maleta en sus manos.—¿También regresaste porque ya tienes edad para la Ceremonia de Elección Lunar?R

  • Lo que es mío, solo yo decido entregarlo   Capítulo 6

    Jonah observó mi expresión tranquila y un destello de pánico apareció en sus ojos. Lo ocultó enseguida.—Deja de ser tan obstinada, Jade. —Su tono se suavizó—. Sé que estás molesta. Deberías regresar a tu manada para calmarte. Iré a buscarte cuando termine mi trabajo y continuaremos con nuestra ceremonia del vínculo de compañeros. Después de eso, dejaremos todo esto atrás.Permanecí sentada en silencio, observándolo.—¿Por qué estás tan seguro de que voy a permitir que me des órdenes, Jonah?Frunció el ceño y su voz se volvió cortante.—¿Es que no sabes reflexionar sobre tu comportamiento? Si fueras tan obediente como Sapphire, no habría tenido que recurrir a esto para darte una lección. Una loba no debería comportarse como una arpía. Así solo saldrás perdiendo.La puerta de la oficina se abrió de golpe con una violenta patada.—Guárdate tus asquerosos comentarios misóginos, Jonah Gregor.Los tacones de Layla resonaron sobre el suelo mientras entraba acompañada de varios guarda

  • Lo que es mío, solo yo decido entregarlo   Capítulo 5

    Jonah y Sapphire comenzaron a reírse a carcajadas, como si acabaran de escuchar algo muy gracioso.Sapphire agitó mi carta de renuncia frente a mi rostro con orgullo, como si quisiera recordarme que había renunciado a mis principales funciones y me había marchado con las manos vacías. Actuaba como si yo todavía estuviera viviendo en una fantasía.Jonah me miró con una mezcla de lástima y fastidio.—Debería haber un límite para lo que haces, Jade. Si esto llega a saberse, ¿cómo podrías seguir siendo mi compañera legítima?Seguía creyendo que estaba haciendo un berrinche. Hablaba como si, después de perder mi puesto en el Consejo de Hombres Lobo, fuera a convertirme en una loba débil y solitaria que regresaría arrastrándose hacia él para ser su amante.Nunca estuve destinada a ser la amante de nadie. Era una huérfana de la Manada Luna Soberana, criada por mi abuela, quien me daba leche a cucharadas en el bosque nevado de las profundidades del Norte.Cuando tenía diez años, cazaba p

  • Lo que es mío, solo yo decido entregarlo   Capítulo 4

    Quizá le hirió el orgullo que ignoraran sus órdenes, o quizá simplemente se cansó de fingir. Empezó a favorecer a Sapphire de una forma mucho más evidente.Sapphire se convirtió en su acompañante preferida para las cenas de negocios e incluso recibió la bonificación que me correspondía a mí por todo mi esfuerzo.La protección constante de Jonah alimentó la arrogancia de Sapphire, que creció rápidamente en el trabajo. Empezó a dar órdenes a los jefes de departamento y a aprobar documentos para los que no tenía autoridad. Incluso irrumpió una vez en una reunión de alto nivel afirmando que era la compañera de Jonah.La asistente acudía a mí con frecuencia para desahogarse, pero yo siempre le daba la misma respuesta.—No te preocupes.Lo decía en serio, porque en unos días estaría subida a un avión.Mi indiferencia ante todo solo avivó la rabia de Sapphire.Una tarde, finalmente perdió el control. Abrió de golpe la puerta de mi oficina.—Jonah ya te dijo que volvieras a casa y refl

  • Lo que es mío, solo yo decido entregarlo   Capítulo 3

    Aquella tarde, mi mejor amiga, Layla, me llevó casi a rastras a tomar una copa de despedida. Justo cuando levantaba su vaso para felicitarme por haber terminado por fin aquella relación tóxica, mi teléfono vibró. Era una llamada de la asistente del Consejo.—Tienes que volver a la oficina, Jade. Ahora mismo.Agarré mi abrigo y dejé un fajo de billetes sobre la mesa. Layla no preguntó nada. Solo me sostuvo del brazo un instante antes de decir:—Ve.Cuando llegué al Consejo, vi a muchos empleados de menor rango amontonados en el pasillo frente a mi oficina. Se hicieron a un lado para dejarme pasar y el ambiente parecía el de una procesión fúnebre.Sapphire estaba junto a la puerta dando órdenes a gritos. Mis archivos, que contenían años de investigaciones, resultados de negociaciones y contratos que tanto trabajo me habían costado, estaban esparcidos por el suelo como basura. Dos lobos musculosos se esforzaban por llevar mi escritorio hacia el ascensor.—Alto. —Fui rápidamente haci

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status