Share

MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR
MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR
Author: Bris

1. PRIMER ENCUENTRO

Author: Bris
last update publish date: 2025-10-03 11:39:17

 ¡Dios, me va a coger tarde! Pienso mirando mi reloj, mientras corro apresurada saliendo del supermercado. Tenía que ser hoy que tengo esa reunión importante, que se demoraran en cobrar. Vuelvo a mirar el reloj, me quedan apenas veinte minutos para llegar, no me va a dar tiempo, el tráfico es insoportable. 

 Y sin más, corro para llegar a mi auto que lo dejé un poco lejos, cerca de la calle, para que me fuera fácil salir. De pronto, siento como el tacón de mi zapato se rompe, se me vira el pie y voy a parar con mis huesos en el piso. ¡Maldito zapato…! ¿Es que hoy nada me sale bien? Diosito, por favor ayúdame. 

 Estoy a punto de echarme a llorar mientras recojo todas mis cosas desparramadas. Cuando escucho una voz muy varonil que me pregunta:

—¿Puedo ayudarle en algo?

 Levanto mi cabeza ante esa voz que me ha removido hasta lo más profundo. Y ahí, de pie delante de mí, hay un hombre que parece salido de mi imaginación. Es alto y musculoso. Viste unos vaqueros, que dejan muy bien marcado su exuberante bulto. Cuando logro apartar mi vista de esa parte de su anatomía, descubro unos muy bien formados pectorales, un poco más arriba, unos carnosos labios, junto a unos ojos azules de ensueño, debajo de unas espesas y largas pestañas. Deberían ser las mías así, pienso. Su cabello brilla bajo el sol, y sus ojos tienen un destello eléctrico. 

—Gracias, ya casi termino —contesto ante su gesto de agacharse para ayudarme a recoger las cosas. 

 Mientras continúo recogiendo todo, lo observo. Su apariencia es sorprendente, como si fuera una creación hecha por mí. Debería ser imposible que alguien así exista.

—¿Puedo ayudarle? —pregunta de nuevo, esta vez más cerca e inclinado recogiendo mis cosas.

 Y me tiende su musculosa mano, para ayudarme a ponerme de pie. La agarro, pero me falta el equilibrio, estoy a punto de volver ir a parar al piso, cuando sus fuertes brazos me agarran por mi cintura, pegándome a su cuerpo. Y, ¡es cuando todos los nervios que existen en mi cuerpo, saltan como un resorte, como si me hubiesen electrocutado! 

 Me quedo extasiada observando sus increíbles ojos y sintiendo ese embriagador olor que despide. ¡Cielos, esto no puede ser real! Salgo de su agarre, obligándome a sonreír.

—¡Mu…, muchas gracias! —tartamudeo alejándome, sin dejar de observarlo.

 ¡Oh, cielos! ¿Habrá salido de mi imaginación? ¡Es exacto, al príncipe de mis sueños! ¡Ese tipo de hombres de ensueño que solo existen en películas y libros! Y tenía que verme desparramada en el piso, ¡qué vergüenza! ¡Diosito, eso no se hace! ¿Cómo se te ocurre mandármelo cuando estaba en esa horrible situación?

 Giro mi cabeza una última vez y lo veo en el mismo lugar, observándome. ¡No lo puedo creer! ¡No puede ser real! Y yo..., caminando coja por todo el parqueo, me debo ver horrible. ¡Trágame tierra!

 Por fin llego a mi auto, coloco todo en el asiento trasero, cambio de zapatos, siempre traigo unos de repuesto. Arranco, doy marcha atrás y al girar mi cabeza, lo veo avanzando con las llaves en la mano hacia su auto. ¡Es exacto, al príncipe de mis sueños! ¡Ese, que creamos en nuestra imaginación todas las chicas desde niñas! ¡No lo puedo creer!

 Me detengo un momento, pensando qué hacer. ¡No puedo dejarlo ir! ¿Cómo se te ocurre mandarlo hoy Diosito, cuando no tengo tiempo? ¿Y si cojo por allí? Es el parqueo, ¿qué puede pasar? Me digo tentada de ir a hablar con él, no sé…  Casi estoy por dar la vuelta al timón cuando lo que escucho en la radio me asombra:

"Ema, no tienes tiempo que perder, te va a coger tarde si sigues mirando a ese hombre", dice una voz suave y melodiosa.

¿Qué demonios? ¿Escuché bien? ¿La radio dijo mi nombre? No, eso es una coincidencia. Es imposible que dijera mi nombre. Intento descartar la idea de que la voz se refiere a mí, y vuelvo a concentrarme en la espectacular vista del hombre de mis sueños, pero luego la escucho de nuevo:

"Son las siete y cincuenta de la mañana, Ema, vas a llegar tarde a la reunión que tienes", continúa la voz.

 Me quedo perpleja. Ahora si no fue casualidad, alguien me está hablando a través de la radio. ¿Cómo pueden en la radio conocer mi nombre, darme la hora exacta y avisarme de la reunión? ¿Quién me está vigilando? El auto comienza a avanzar sin que yo haga nada, tampoco me importa. Porque estoy concentrada viendo como me alejo cada vez más del hombre que me ha llamado la atención, sintiendo que estoy desperdiciando quizás la última oportunidad de volver a amar. Suspiro y me resigno, pensando que tal vez esta persona no es para mí. Debo conformarme con lo que tengo.

 Después de alejarme mi mente vuelve a lo que dijo la radio, una chispa de curiosidad se enciende. ¿Quién o qué es esa voz en ella? ¿Cómo sabe mi nombre y mi agenda?  No debí comprar este auto tan sofisticado, un poco más y me va a gobernar. Entonces es que me percato de que el auto ha ido por otra ruta que no conozco. ¿Qué sucede? 

 Mi mente se llena de preguntas mientras continúo mi camino viendo que casi llego a mi destino antes de lo previsto. ¿Qué sucede hoy con este auto? Me vuelvo a preguntar,  mirando el tablero computarizado lleno de botones y luces que aún no sé para qué sirven. 
—Si no fuera porque eres eléctrico, y cuidas el medio ambiente,  te cambiaba por uno normal. —Digo apretando el botón de manual para retomar el control del timón.
—Ema, no estás en condiciones de conducir —me advierte la voz de mujer de nuevo. Y ya está entrando en mi empresa. —Hemos llegado a nuestro destino.
—Esta bien, parquea y veré que te revisen hoy, no me gusta que te mandes solo —digo molesta recogiendo todo.
—Batería al cien por ciento cargada, todos los sistemas funcionan correctamente, no necesito un servicio —contesta la misma voz.

—¡Esto es una locura, no quiero un auto parlante!  —Y me bajo dando un portazo y apretando  el botón de apagado.  

 Suspiro en lo que avanzo hacia la entrada de mi empresa. La imagen del hombre de mis sueños que encontrara en el mercado regresa a mi mente, haciendo que olvide todo lo demás. ¿Lo volveré a ver?

 

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR   181. MI MEJOR LOCURA

    Le sonrío traviesa, mirando hacia abajo, como si realmente me diera cuenta por primera vez de los pantaloncitos ajustados que Robin señalaba con tanta indignación. Me cruzo de brazos y lo estudio detenidamente, disfrutando del espectáculo completo de su ceño fruncido y sus labios ligeramente apretados. Oh, cómo adoro verlo así… tan suyo y tan mío a la vez.—No son cortos, son shorts normales —digo, aguantando la risa.—Espérame, te acompaño —dice enseguida, olvidando lo que me quería enseñar.—No necesito un guardaespaldas —me niego a que me acompañe mientras me amarro los zapatos—. Ya me voy.—Ema, estás muy linda; todos los hombres te miran cuando pasas. No vas a ir sola a ningún lugar así sin mí —dice con una firmeza que me asombra—. No quiero, con ellas se te ven muy marcados

  • MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR   180. UNA NUEVA VIDA

    Abro un ojo solo un poquito cuando escucho a Robin protestar en medio de su numerito de malabarista. La imagen es preciosa: la enfermera intenta explicarle que cargar a tres bebés a la vez no solo no es práctico, sino que tampoco es muy recomendable. Pero no, Robin está decidido a que él puede… y claro que no puede.—Ema, ¿ves esta situación? Me siento como un pulpo amputado. ¿Por qué no tengo más manos? ¿Por qué nadie me lo advirtió antes de ser papá? —pregunta entre gruñidos y risas, mientras una de las enfermeras toma al bebé rebelde antes de que Robin deje caer las mantas del pánico.No puedo evitar reírme de nuevo mientras me sacan al fin del salón y me llevan a la habitación donde los demás esperan. Las felicitaciones llueven mientras Robin cuenta el trabajo que pasó al querer cargar a los tres beb&eacut

  • MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR   179. CONTINUACIÓN DE FELICIDAD

    Sigo contándole a Serri, mientras avanzamos por el silencioso y vacío pasillo. Abro la puerta del jardín, y no puedo creer lo que veo: está arreglada con muchas sillas forradas con hermosos lazos atrás, un altar al fondo del pasillo, alumbrado con velas y grandes ramos de flores.A un lado, se encuentran vestidas de azul claro Joe, Melina y Emy. Me doy cuenta de que Serri también está vestida así. Al otro lado, Robert, William, Teo, Renato, junto a Robin, que me sonríe hermosamente. Oliver, mi tío abuelo, se me acerca.—Ema, ¿me harías el honor de dejarme representar a tu papá y llevarte al altar? —pregunta ofreciéndome su brazo.¡No lo puedo creer! Estoy más que emocionada, y ahora entiendo todo el misterio que ha tenido mi Robin todos estos días. Ha estado preparando nuestra boda, y todos se han prestado para ello. Miro a Serr

  • MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR   178. AL FIN LA FELICIDAD LLEGÓ

    Iris enciende la pantalla del televisor en el cuarto, y aparece Robin, junto a una hermosa joven, comiendo en un restaurante. Luego, los vemos salir juntos en otra escena y sentarse en un café, mientras discuten algo; sus cabezas están prácticamente pegadas y se ríen felices. Una locutora habla sobre ellos.“Como podrán observar, amigos, parece ser que el magnate Robin ya se cansó de su relación con Ema Villarroel Valdivia, doce años mayor que él, y ahora sale con esta hermosísima chica, de la cual aún no sabemos quién se trata…”—Mamá, no saques conclusiones precipitadas. Ya sabes cómo son los de la televisión —se apresuró a decir Melissa—. No hace mucho decían que estaba con otra chica y viste que no fue nada.—¿De qué hablas, Meli? —pregunté, girando para verla.—¿No viste las noticias hace dos semanas? —preguntó ella enseguida—. Se armó un tremendo escándalo con una mujer y Robin.—No, no sé de qué hablan —dije ahora muy serio—. Iris, ¿qué me has estado ocultando?Se hace un silen

  • MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR   177. LA MEJOR DE LAS CASAS

    Nuestras sillas se desplazan un poco más hacia atrás, la mesa se hace casi circular, se abre en el centro y comienzan a subir hermosas cristalerías donde está servida una abundante cena. El lugar donde están colocadas las bandejas tapadas gira despacio, haciendo que todos podamos tomar la comida sin necesidad de trasladarnos. —¡Robin, yo también quiero una Zoe! —dice Joe emocionado. —Veré qué se puede hacer, Joe —contesta Robin mientras me sirve la comida que preparó expresamente para mí. Todas quieren una; incluso mi tío Oliver dice que es una gran novedad. Mientras tanto, Iris se queda de pie, como si estuviera evaluando si habíamos perdido por completo la coherencia, con la bebé en sus brazos que juega con ella. Pero este es mi loco hogar, un lugar donde las situaciones ridículas convierten los días comunes en m

  • MI HOMBRE DE ENSUEÑO, DOCE AÑOS MENOR   176. TODO ES MARAVILLOSO

    Nos quedamos abrazados en medio de este sueño hecho realidad. Mi cabeza apoyada en su pecho, escuchando el ritmo constante de su respiración, que parece ser el único sonido por encima de mis pensamientos. No sé si llorar un poco más o reírme de puro alivio, porque después de tantas idas y venidas, con gritos y desacuerdos, este hombre siempre sabe cómo sorprenderme de la forma más inesperada. —Los invitados están en la entrada —escucho a Iris a mi lado. —Y esa es mi tercera sorpresa, cariño —anuncia de nuevo—. Toda nuestra familia está aquí con nosotros. Al separarme, lo miro directamente a los ojos sin entender, alzando una ceja con el tipo de expresión que no necesita explicación alguna. Desde que me levanté, el día ha estado lleno de sorpresas. Pero me detengo a pensar en lo que acaba de decir. &iq

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status