Share

Capítulo 8

Author: Mariposa Lisker
Después de canjear mis puntos por el video que revelaba la verdad, se lo reenvié directamente al celular de Paloma.

Mientras no reiniciara la misión, mi destino seguiría siendo el mismo: la muerte.

Así que, antes de irme, quería limpiar mi nombre.

Paloma miró el celular con fastidio.

—¿Y ahora qué es esto? ¿Otra vez quieres incriminar a Castel? ¿No te cansas de falsificar estas cosas?

Pero cuando abrió el video, sus ojos se abrieron de golpe.

***

Por su experiencia en fotografía, le resultó muy
Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App
Locked Chapter

Pinakabagong kabanata

  • Me Fui al Mundo que Sí me Amaba   Capítulo 11

    Paloma fue encerrada por su padre en aquel sótano oscuro, abrazando la cámara que yo le había regalado.Después de mi partida, su padre y aquellas mujeres volvieron a golpearla.Todos los días vivía en un infierno. Pero esta vez, ya no había nadie que se interpusiera para protegerla.***Margarita, al quedarse sin los resultados de mi investigación, vio cómo su empresa se venía abajo. Para mantenerla a flote, sus padres la vieron como una moneda de cambio y la entregaron a la fuerza a distintos empresarios a cambio de fondos.La orgullosa Margarita pasó de estar en la cima a tocar fondo. Durante incontables noches despertaba de pesadillas, gritando mi nombre una y otra vez, esperando que yo apareciera.En cuanto a Francisca, poco después de que me fui, sus piernas volvieron a quedar paralizadas.Aunque buscó a muchos especialistas de renombre, todos le dijeron que no había esperanza de que volviera a ponerse de pie.Los accionistas que antes la apoyaban se pasaron al bando de otros mie

  • Me Fui al Mundo que Sí me Amaba   Capítulo 10

    La imagen cambió, y el rostro de la mujer por fin apareció en el video.Al ver esa cara tan conocida, Francisca se quedó boquiabierta, incrédula.—¡Lorena!La mujer que estaba con Castel era nada más y nada menos que la hermana mayor de Francisca, Lorena Ortiz.—Ya hiciste que el auto de Francisca se saliera de la carretera. Aunque no muera, va a quedar paralizada. Tranquilo, no van a llegar hasta nosotros. Y aunque lo hagan, alguien más cargará con la culpa. Después de todo, el auto que manejaste era el que Aita le regaló a Eduardo.Con los dedos temblando, Francisca siguió reproduciendo el video del correo que acababa de recibir. El video correspondía a la escena del accidente, y en él se veía con claridad el rostro de Castel.Después de que Castel regresó al país, Lorena fue expulsada de la familia Ortiz por enfurecer al abuelo.Entonces Castel intentó acercarse de inmediato a Francisca.Cuatro miradas llenas de furia se clavaron al mismo tiempo en Castel.Él, con el rostro pálido,

  • Me Fui al Mundo que Sí me Amaba   Capítulo 9

    —Eduardo, no olvides que te diste a la fuga después del accidente. Con que yo llame a la policía, vas directo a la cárcel.Esta vez, antes de que yo pudiera hablar, Aita y Paloma se colocaron frente a mí.—Eduardo no haría algo así. Yo puedo demostrar que no fue él quien manejó ese auto.—Yo también creo en Eduardo. No voy a permitir que le hagan daño.[Usuario, el nivel de afecto de Aita y Paloma hacia ti ha alcanzado el noventa por ciento. ¿De verdad no quieres reiniciar la misión?]"No. ¿Me alcanzan los puntos que me quedan para canjear todos los videos de la verdad?"Después de recibir la respuesta del sistema, canjeé los videos sin dudarlo.Poco después, Francisca y Margarita recibieron un correo al mismo tiempo.Margarita lo abrió por curiosidad.Al instante, su rostro cambió por completo.***—Vaya, sí que preparaste bien ese atropello. Escuché que Margarita ya está loca por ti. ¿Cuándo vas a actuar? ¿O será que de verdad te enamoraste de esa mujer?Cuando la mujer terminó de ha

  • Me Fui al Mundo que Sí me Amaba   Capítulo 8

    Después de canjear mis puntos por el video que revelaba la verdad, se lo reenvié directamente al celular de Paloma.Mientras no reiniciara la misión, mi destino seguiría siendo el mismo: la muerte.Así que, antes de irme, quería limpiar mi nombre.Paloma miró el celular con fastidio.—¿Y ahora qué es esto? ¿Otra vez quieres incriminar a Castel? ¿No te cansas de falsificar estas cosas?Pero cuando abrió el video, sus ojos se abrieron de golpe.***Por su experiencia en fotografía, le resultó muy fácil reconocer que ese video era real.En la grabación, mientras yo protegía a Paloma de la golpiza de su padre, Castel estaba de pie junto a la nueva novia del padre de Paloma.—Si quieres acabar con Paloma, primero hay que quitar de en medio a Eduardo. Tengo una forma de hacer que Paloma y Eduardo rompan para siempre.Castel usó intermediarios para contratar a unos depravados y hacer que me humillaran.Pero la primera vez que esos tipos fueron a secuestrar a su objetivo, Paloma se acercó de p

  • Me Fui al Mundo que Sí me Amaba   Capítulo 7

    Incluso el sistema, que no tenía sentimientos, había sido capaz de hacer una excepción por mí.Pero estas mujeres, a quienes les entregué mi corazón, no estaban dispuestas a creerme ni una sola vez.Ya no quería volver a verlas. Aunque muriera, no quería seguir sacrificándome por ellas.—Voy a desenmascararlo y destruirlo por completo.Le dije a Aita con una sonrisa fría.Al ver que su rostro se volvía cada vez más pálido, en sus ojos apareció una súplica.—¿Por qué? Papá y mamá ya murieron. En este mundo, aparte de nosotros dos, solo tenemos a Castel como familia. ¿De verdad quieres orillarlo a la muerte?—¿Familia? Si mamá murió por su culpa, ¿seguirías viéndolo como familia?Aita se quedó rígida de golpe.Sacudió la cabeza, incrédula.—Imposible. Castel es tan bueno. Él no haría algo así. Aunque sea el hijo ilegítimo de papá, eso no fue culpa suya. Él tampoco eligió nacer en esa situación.Mientras Aita intentaba defenderlo, le envié un video al correo.Había usado quinientos puntos

  • Me Fui al Mundo que Sí me Amaba   Capítulo 6

    Además de Aita y de mí, la única persona que pudo haberse llevado ese auto era Castel.Castel me miró en silencio durante un buen rato.De pronto, sonrió.—Si Eduardo quiere decir que fui yo, entonces digamos que sí. Francisca, aunque no fui yo quien te dejó paralizada, estoy dispuesto a compensarte.Corrió directo a la cocina, agarró un cuchillo e intentó clavárselo con fuerza en la pierna.Las cuatro se abalanzaron al mismo tiempo. La sangre salpicó por todas partes.Francisca y las otras tres detuvieron la hoja con las manos desnudas.Al ver las heridas abiertas en sus manos, las lágrimas de Castel cayeron de inmediato.—¿Vale la pena lastimarse por mí? Ustedes son las personas más importantes para mí. No quiero que me odien. Si quedarme paralítico puede demostrar mi inocencia, estoy dispuesto a hacerlo. Francisca, ese día de verdad no fui yo quien manejó.Francisca ignoró la herida de su propia mano y abrazó a Castel con fuerza.—Castel, ¿cómo no voy a creerte? Por favor, no hagas

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status