Share

Capítulo 171

Author: Nigela
Catalina terminó vendiendo el bolso.

Ese azul cocodrilo era rarísimo en el mercado, más aún siendo nuevo.

Sacó doscientos ochenta mil.

Hecho eso, le escribió al encargado del programa para pedir permiso.

El encargado no se sorprendió ni un poco de que pidiera permiso en pleno ensayo.

Le respondió con amabilidad:

"Descanse bien, no hay prisa."

También recibió un mensaje de Valeria:

"Oí que pediste permiso, ¿estás mal de salud?"

Catalina respondió:

"No te preocupes, ya estoy mucho mejor."

Al rato,
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Mi ex esposo no me suelta   Capítulo 530

    —Basta.—No, te lo digo por última vez.—Haz que Catalina tome la pastilla anticonceptiva. —Además, no debes verla, a menos que quieras que muera. —Esas cicatrices en sus muñecas solo han sanado, no han desaparecido. —Hay veintiséis en total. —No hace falta que te lo recuerde; lo sabes muy bien.Ambos guardaron silencio durante un largo rato, sin colgar.Finalmente, Leo dijo con voz ronca:—Entendido.—Mi asistente llegará en veinte minutos.Leo colgó.Apretó el celular con fuerza y respiró hondo, con esfuerzo. Hasta la sirvienta de limpieza podía notar que estaba de pésimo humor.Así que tomó sus herramientas y se alejó rápidamente.Permaneció en el balcón, inmóvil, mirando fijamente las macetas durante mucho tiempo.Luego volvió a la habitación, humedeció una toalla con agua tibia y limpió el cuerpo de Catalina varias veces. La última vez que ella había estado en casa, lo había vaciado todo; no había dejado ni una sola pertenencia suya.Así que Leo le puso su propio pijama y la

  • Mi ex esposo no me suelta   Capítulo 529

    Silvio abrió la puerta del auto y subió.Su expresión era impasible, como si nada hubiera ocurrido.Al llegar a Residencia Oro, vio que Leo llevaba a Catalina en brazos hasta el ascensor. Él caminó adelante, presionó el botón y, deliberadamente, salió para atender una llamada, evitando subir en el mismo ascensor que ellos.Leo la llevó hasta la cama. Se sentó al borde y observó el vientre de Catalina durante un largo rato, posando la mano sobre él.Después de arroparla, se dirigió al balcón.Mientras regaba las plantas, llamó a Javier.Javier tardó un buen rato en contestar.—Aunque seas un adicto al trabajo, no hace falta que te levantes a las cuatro de la mañana, ¿no? —Como doctor, te recomiendo que duermas más.A pesar de haber sido despertado, Javier no perdió los estribos. Bostezó unas veces seguidas:—¿Qué pasa?—Receta algunos medicamentos para el embarazo para Catalina.—¿De quién es?Javier no dudó ni un segundo. Ni siquiera se le pasó por la cabeza que, si Catalina volví

  • Mi ex esposo no me suelta   Capítulo 528

    Su otra mano le sujetaba con fuerza la cintura.Lo que empezó como un abrazo se transformó en algo más intenso a medida que el beso se profundizaba, hasta que quedó presionada contra el asiento.—Suélta... —apenas lograba separarse un instante para insultarlo.Leo no quería seguir escuchando aquellas palabras que le desgarraban el corazón.Así que volvió a callarle la boca con la suya.Abatió el asiento trasero y la inmovilizó contra él. Con una mano le sostenía el rostro, asegurándose de que no pudiera morderlo hasta matarlo, mientras con la otra comenzó a desabrocharle la ropa.Sus besos eran como si quisiera devorarla.Estaban profundos y pesados. Sus labios se aplastaban uno contra el otro, provocando una mezcla de dolor y entumecimiento.Cuando rozó su piel, sintió un leve estremecimiento. Acto seguido, apretó su cintura contra él con fuerza y mordió sus labios como si estuviera desahogándose.No le quitó toda la ropa, solo lo suficiente para que una mano pudiera deslizarse den

  • Mi ex esposo no me suelta   Capítulo 527

    Apenas Silvio terminó de hablar, el asiento trasero quedó en completo silencio.Él echó un vistazo por el espejo retrovisor con cautela. Ambos se habían callado.Inmediatamente bajó la mirada, fingiendo no ver nada.—Abre la puerta.Catalina jaló la manija, pero la puerta no se abrió. Entonces miró a Leo.Leo permaneció sentado, sin decir una palabra.Catalina se volvió hacia Silvio:—Silvio, por favor, ábreme la puerta.Desde el costado llegó un resoplido frío de Leo.Catalina lo miró. Leo dijo con indiferencia:—Con los demás sí sabes ser educada.—¿Acaso necesitas que lo sea contigo?Silvio no se atrevía a tocar ningún botón sin una orden directa de Leo. Ese era el secreto para haber conservado su trabajo hasta ahora.Leo no mostraba intención alguna de ordenar que le abrieran la puerta.Catalina tiró con fuerza de la manija.Ya estaba muy furiosa:—¿Qué demonios quieres? ¿Ni siquiera puedes abrir la puerta? —¿Quieres que rompa el vidrio para salir?—Puedes intentarlo. —Pero e

  • Mi ex esposo no me suelta   Capítulo 526

    Los dos hombres recogieron con cuidado los bolsos del suelo y los colocaron en cajas especiales. Cuando Catalina estaba a punto de subirse al auto con ellos, Leo la detuvo:—¿Vas a ir con ellos?Catalina retiró la mano:—¿Y si no? ¿Acaso voy a ir montada en tu cabeza?—Es tarde. —¿No te preocupa estar en un espacio cerrado con dos hombres desconocidos?—Crees que todos son como tú, que en cualquier momento...No terminó la frase. Leo la jaló y la metió en su auto, cerrando las puertas con seguro.—¿Adónde vamos? —preguntó Silvio desde el asiento del conductor.Catalina respondió sin titubear:—A la comisaría. —¿No dicen que mandé secuestrar a Laura? Pues que investiguen bien.Leo intervino con voz fría:—Primero a Residencia Lago.Luego miró a Catalina:—¿No puedes tener un poco de cuidado contigo misma?Catalina respondió con tono ligero:—Me da igual morirme. —Así me libero de una vez y dejo de estar atada a ti, ¿no es mejor?El rostro de Leo se ensombreció. La clavó con la mir

  • Mi ex esposo no me suelta   Capítulo 525

    Catalina sintió que después de llorar se había aliviado mucho, pero se quedó pegada a Leo sin querer moverse. Ni siquiera cenaron; ella se durmió abrazada a él. Leo no la llevó a su casa, sino que la llevó a un apartamento cercano.Durmió hasta la una de la madrugada.Cuando despertó, Leo estaba a su lado y le ofreció una papa asada. La había hecho él mismo, y sabía exactamente igual que las de la señora mayor.Aunque sus problemas con Leo aún no estaban resueltos, en ese momento se sintió tan feliz que sintió que nada podía preocuparla.—¿Has estado bajo mucha presión últimamente? —le preguntó él después de que terminara de comer.Catalina casi nunca le ocultaba nada.Pero le daba vergüenza admitir que envidiaba a los demás y se sentía mezquina, porque comparada con otros, ella ya tenía muchísimo. Sentía que no tenía derecho a quejarse de su dolor.Cuando Leo escuchó sus preocupaciones, solo dijo:—Yo también he sentido eso.Catalina encontró aquello fascinante:—¿Sí?—Cuando comp

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status