Compartilhar

3

last update Data de publicação: 2026-08-02 07:21:42

Todos los ojos estaban en los esposos Carrington mientras saludaban y sonreían a los invitados. Alexa fingió besarle la mejilla a Henry mientras le susurraba al oído:

—Si no quitas tu asquerosa mano de mi trasero, te la voy a cortar y haré un guisado con ella que tú mismo te comerás.

—¡Oh! Mi linda esposa sabe cocinar —se burló Henry, apretando el trasero de Alexa con una sonrisa juguetona.

—Pedazo de idiota... —Las palabras de Alexa se ahogaron en su boca cuando Henry la besó en los labios para callarla.

—Propongo que nos acomodemos en nuestros respectivos lugares. Me encantaría hacer un brindis en honor a la mujer más hermosa sobre la faz de la tierra, con quien tuve la suerte de casarme hoy —propuso Henry.

Alexa no tuvo más remedio que sonreír ante la propuesta de su "amado esposo". Los invitados se acomodaron y se realizó el brindis. A la hora de servir la comida, Henry tomó a Alexa y la hizo sentar en su regazo, alimentándola de su propio plato. Todos los miraban con admiración, aparentemente creyendo en la historia.

Mientras Alexa tomaba cada bocado, renegaba en su mente, “Maldito infeliz, Carrington, me las pagarás muy caro”. Bajo la mesa, enterraba sus uñas en el muslo de Henry, pero él solo sonreía, disfrutando con malicia. Henry estaba encantado de molestar a Alexa, sabiendo que este año le serviría de muchas maneras, disfrutando a sus expensas en todos los sentidos.

Algunos dueños de otras empresas se acercaron para felicitarlos de corazón, mientras que otros lo hicieron por curiosidad acerca de la nueva configuración de la compañía tras la fusión. Henry tenía una respuesta para todos. Alexa se sorprendió; el castaño era realmente perspicaz. La respuesta que más le llamó la atención fue:

—Es el día de mi boda; no quiero hablar de negocios, solo disfrutar con mi esposa —dijo Henry, despidiéndose cordialmente mientras tomaba la cintura de Alexa para iniciar su primer baile.

—Eres muy inteligente para ser tú —dijo Alexa mientras se movían al ritmo de la música.

—Y tú bailas muy bien para ser tú —respondió Henry con una sonrisa burlona.

—¡Oye, estudié danzas contemporáneas y soy profesora de baile en Londres! —Alexa hizo un puchero indignada, sin llamar mucho la atención, ya que todos los ojos estaban puestos en ellos.

—Yo me encargaré de gestionar todo tu dinero, ya que estudié administración y finanzas —anunció Henry, ganándose un aplauso general de los presentes.

Carrington rió y le dio un beso cariñoso a Alexa. La recepción continuó con una lluvia de fotos, regalos y buenos deseos para la nueva pareja. A medida que la noche avanzaba y los invitados comenzaban a irse, un grupo de chicas se quedó murmurando. Alexa estaba acostumbrada a eso; las chicas siempre hablaban de ella por ser más bella y talentosa que muchas. Sin embargo, algo en la conversación captó su atención.

—Lily comentó que este matrimonio no durará mucho, porque Henry tiene una debilidad por ella que lo hará caer —dijo Marcia en tono conspirador.

—Bueno, yo... los veo muy enamorados. Henry hasta le dio de comer en la boca a Alexa, están muy acaramelados —susurró Rose.

—¿Enamorados? No lo creo. Siempre se han odiado; para mí, hay algo raro —murmuró Lisa.

—Te equivocas, Lisa —dijo Alexa, interrumpiendo—. No era mi intención escuchar, pero al oír mi nombre no pude evitarlo. Primero, no hay nada raro aquí; Henry y yo nos amamos y decidimos casarnos. Segundo, díganle a Lily que deje de perder el tiempo. Ella no tiene ninguna oportunidad; Henry solo tiene una debilidad, y esa soy yo. Y si se atreve a meterse en nuestro matrimonio, tendrá que enfrentarse a mí.

Habló con tal firmeza que incluso ella misma se convenció de sus palabras.

“Soy buena actuando” pensó Alexa, satisfecha.

—Mi esposa tiene razón; a la única que deseo a mi lado es a ella —dijo Henry, apareciendo detrás de las chicas, que se quedaron pálidas y sorprendidas como si hubieran visto un fantasma.

Alexa sonrió complacida y, en esta ocasión, fue ella quien besó a Henry. Aprovechando la distracción, Marcia, Rose y Lisa se escabulleron rápidamente, tropezando en su apresurada huida.

—Te ves adorable cuando te pones celosa —susurró Henry al terminar el beso.

—No estoy celosa, idiota —dijo Alexa, dándole un codazo en el estómago de forma disimulada—. Solo estoy marcando mi territorio.

Henry sonrió, aún sintiendo el golpe. Miró el contoneo de Alexa y murmuró entre dientes:

—Maldita enana y su cuerpo perfecto.

Sí, claro, Alexa no estaba celosa; solo marcaba su territorio, que era algo muy diferente, ¿verdad?

Vivir bajo el mismo techo con el idiota de Henry Carrington y fingir ser una pareja recién casada y enormemente feliz iba a ser peor que estar en el mismísimo infierno. Su falso matrimonio sería más creíble si se hubieran ido de luna de miel, pero eso sería incómodo, un gasto extra y una completa pérdida de tiempo. Henry necesitaba enfocarse en los proyectos para mejorar la estabilidad económica de la nueva empresa resultante de la fusión de las compañías Kingsley y Carrington.

Así que se encontraron frente a la casa que sería "su nidito de amor" durante todo el año de matrimonio.

—Recuerdas esta casa, ¿verdad? La compraron mis padres cuando se casaron, pero cuando me mudé a Inglaterra, se mudaron porque era demasiado grande solo para ellos dos. La remodelaron desde entonces; es perfecta para nosotros —dijo Henry.

—Es más grande y bonita de lo que recordaba —respondió Alexa, cruzando los brazos.

—Bien, entra, o ¿quieres que te cargue en brazos? —se burló Henry.

—Sí, por favor. Esa es la costumbre; si fueras un buen esposo, lo harías. Pero como no lo eres... —respondió Alexa con tono desafiante. Era solo un juego para molestar a Henry, pero él se lo tomó muy en serio. Sin previo aviso, cargó a Alexa sobre su hombro como si fuera un saco de papas y abrió la puerta con dificultad.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Mi insoportable esposo   Fin

    —Te amo, Alexa Carrington—susurró Henry contra los labios de su esposa mientras la abrazaba por la cintura.—Te amo más, Henry —respondió Alexa, con los ojos cerrados y una preciosa sonrisa en los labios.Sus amigos se acercaron a felicitarlos, llenándolos de buenos deseos para su matrimonio. Todos estaban encantados con la ceremonia y el esplendor del gran salón, decorado justo como Alexa siempre había soñado.Durante la recepción, Henry tomó a Alexa en brazos y la sentó en sus piernas, alimentándola en la boca tal como lo había hecho en su primera boda. Solo que esta vez, Alexa estaba más que encantada de disfrutar ese gesto en público, frente a todos los invitados.—Te ves preciosa, mi princesa —susurró Henry al oído de Alexa.Alexa se sonrojó, aunque sonrió tímidamente.—Tú también estás igual de guapo, Hen.Henry le dedicó una mirada traviesa antes de acercarse más a ella.—Solo espero que llegue rápido la noche para admirar el precioso trasero que tienes bajo ese vestido —dijo m

  • Mi insoportable esposo   74

    —¡Oh, Alexa, cariño, estás preciosa! —exclamó la señora Carrington al entrar, llevando en brazos al pequeño Liam.—Gracias, suegra —respondió Alexa, sonrojada, estirando los brazos para cargar a su hijo de un añito. Liam se veía adorable con su pequeño trajecito. Él y su abuelo serían los encargados de llevar los anillos, ya que el bebé apenas empezaba a dar sus primeros pasos. Su abuelo lo llevaría en brazos durante la ceremonia.—La carroza te espera, cariño —anunció la señora Carrington, tomando al bebé nuevamente.Clara le entregó a Alexa un ramo de rosas blancas y acarició su mejilla con ternura.—Que sigas siendo feliz, hija. Que tu matrimonio prospere y...—¡Ya, Clara! Es hora —interrumpió Nadia con una sonrisa, abrazando a la madre de Alexa, que seguía llorando.Alexa no pudo evitar sonreír; su madre era la reina del drama.La ceremonia comenzó con la entrada de la gran corte: las damas de honor y los padrinos. Después, llegó el turno del pequeño Liam y su abuelo, quienes llev

  • Mi insoportable esposo   73

    Alexa se apartó del beso un momento y se sentó encima de Henry. Sus dedos fueron a la camisa de él y la desabotonó por completo mientras se mordía el labio inferior. Henry también se sentó, terminando de deshacerse de su camisa, y sacó el suéter de Alexa con mucha facilidad.Ambos, sentados, se volvieron a fundir en un lujurioso beso. Sus pechos se rozaban mientras sus manos trabajaban con urgencia en deshacerse de la ropa, el sonido de las cremalleras abriéndose aportaba un matiz morboso a ese mágico momento, haciéndolos arder de deseo. Los pantalones terminaron en algún lugar de la arena mientras sus cuerpos desnudos se brindaban calor mutuo.Henry cambió de posición, quedando encima de Alexa. Sus labios trazaron toda la clavícula de ella con besos húmedos y deliciosos, haciendo que la piel de Alexa se erizara.—Mmmng... —jadeó Alexa cuando los labios de Henry atraparon uno de sus pezones. «Diablos, esto era lo que más amaba». Henry tenía una evidente debilidad por esa parte de su c

  • Mi insoportable esposo   72

    Alexa y Henry caminaban por la playa, tomados de las manos en silencio, disfrutando del sonido de las olas y la brisa fresca que acariciaba sus rostros y les desordenaba el cabello. Era algo irreal estar en ese punto, haberse odiado durante años y ahora ser esposos, tener un precioso hijo y amarse tanto. Dios, el destino les había dado una segunda oportunidad para estar juntos, y eso era fantástico e increíblemente maravilloso. Ambos no podían estar más agradecidos con la vida por ello.Henry besó la mano de Alexa con ternura.—Me encantan tus pequeñas manitos.Alexa hizo un puchero.—Siempre usas diminutivos conmigo; tienes manos enormes y dedos largos.—Los diminutivos te quedan, Lexy; eres bajita, tienes preciosas manitos de bebé. Y creo que realmente te encanta todo lo que puedo hacer con mis enormes manos y mis dedos largos —Henry habló de forma pícara.Alexa golpeó el hombro de Henry, muy sonrojada.—¿Podremos tener algún día una conversación sin que tú uses el doble sentido?—E

  • Mi insoportable esposo   71

    ¿Debería seguir intentando separarlos? ¿Qué conseguiría con ello? ¿Acaso valdría la pena interponerse en el camino de dos personas que se han amado desde siempre? , su mente le respondió. Definitivamente quería dañarlos, pero ya no valía la pena perder el tiempo.Ese día, de hecho, se encontraba en el mismo lugar que ellos porque había viajado a los Ángeles por un negocio y le hablaron sobre el nuevo parque natural. Ni siquiera estaba enterado de que los terrenos le pertenecían a los Carrington hasta que se encontró allí, y solo asistió por mera curiosidad; bueno, curiosidad y porque quería ver a Suzy, una chica con la que había hablado en un bar local y le dijo que ella trabajaba en el parque natural.Era raro de su parte interesarse en una chica común; su mirada siempre estuvo sobre las hermosas ejecutivas y modelos.Era mejor que no lo miraran. Así que se levantó, se limpió el trasero y desordenó su negro cabello. En ese momento recordó que se había quitado el gorro.—¡Yeontan! —

  • Mi insoportable esposo   70

    —Alexa es hermosa desde siempre y ahora es mía, así que, aunque hayas ayudado a traer a mi hijo al mundo, espero no tener que verte jamás —contestó Henry.Alexa se quedó paralizada; Henry se había puesto rojo de ira cuando el doctor dijo que había tenido sentimientos por ella.—Lo siento, será mejor que me vaya —dijo Ernesto, y sin ni siquiera despedirse, siguió su camino.Henry también estaba enojado. Miró a Alexa a los ojos antes de hablar:—Eres mía —dijo antes de irse también.Alexa lo miró alejarse con una tonta sonrisa en el rostro. Henry parecía un gran conejo adorable cuando se ponía celoso. Se fue a sentar para terminar de alimentar al bebé y después lo dejó en los brazos de Nadia, quien aseguraba que tenía que practicar cuidando a Liam para estar lista cuando su bebé naciera.Alexa se acercó a Henry, que estaba de espaldas mirando los árboles.—¿Sigues enojado? —preguntó abrazándolo por la espalda.—No estoy enojado.—Estas celoso tonto, yo lo sé —dijo Alexa con una risita.

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status