Teilen

Capítulo 2

F
Si no fuera por mi padre, le habría cruzado la cara de una bofetada sin dudarlo. Aun así, irónicamente, su veneno me sirvió de algo. Gracias a todo ese escándalo, mi padre por fin aceptó reunirse con Seville.

Cuando regresó, aprobó mi elección. Para Sarah, claro, eso solo fue otra oportunidad para burlarse de mí.

—¿Elegir a un don nadie pobre? Lily, ¿se te secó el cerebro?

Sarah presumía con orgullo las marcas que Blake le había dejado en el cuerpo.

—Blake es increíblemente fuerte —alardeó—. Dice que no aguanta estar lejos de mí. Me busca a todas horas. No me deja cerrar el ojo en toda la noche.

Fingió un bostezo y se tapó la boca con cinismo antes de "disculparse".

—Ay, qué pena. Se me olvidó que tú ni siquiera le has visto el pelo a tu pareja. Ese tal Seville no se ha dignado a aparecer ni una sola vez. ¿Será que es tan feo que no se atreve a dar la cara?

Sarah sonrió con suficiencia.

—Sinceramente, si me ruegas, igual y te presto a Blake una noche al mes.

En ese momento, un lobo apuesto caminó hacia nosotras. Su abrigo, de corte impecable, resaltaba sus hombros anchos y su cintura estrecha. Tenía una nariz perfilada y rasgos marcados y atractivos. Pero lo más cautivador de todo era ese aroma misterioso que emanaba de él.

A Sarah se le iluminaron los ojos. Se hizo el cabello hacia atrás y lanzó una mirada cargada de picardía.

—Ay, por Dios, es guapísimo —susurró—. Con una nariz así, no quiero ni imaginarme cómo será el resto.

Después se volvió hacia mí, dándoselas de muy compasiva.

—Si tu tal Seville fuera al menos la mitad de guapo que él, no darías tanta pena, Lily.

Justo cuando terminó de hablar, él se detuvo a mi lado y me tendió la mano.

—Hola. Soy Seville. —Tomó mi mano con delicadeza y me dio un beso suave en el dorso antes de añadir—. Tu prometido.

¿Por qué no me había dado cuenta en mi vida anterior de que era tan encantador?

La cara de Sarah era un poema. Por desgracia, no tuve tiempo de disfrutarlo, porque Blake también apareció. Con un brazo rodeando la cintura de Sarah, se la llevó a la fuerza hacia el dormitorio.

Antes de cruzar la puerta, Blake ya le había metido la mano bajo la ropa. Ella, que parecía estar disfrutándolo, soltó una risita y se estiró para besarlo. Pero en cuanto la puerta se cerró tras ellos, escuché el golpe seco de una cachetada.

Ese sonido me arrastró de golpe a mi vida pasada, a la obsesión enfermiza de Blake por controlarlo todo. Él decidía cada detalle de lo que me ponía: desde qué tan corta debía ser mi falda hasta la altura exacta de mis tacones. Incluso lo que comía o bebía, con quién hablaba o qué palabras salían de mi boca, todo tenía que seguir sus reglas al pie de la letra. Si me atrevía a desobedecer, me amarraba las muñecas y me dejaba colgada, listo para empezar con esos "jueguitos" que tanto disfrutaba.

Hasta en la cama mandaba él. La posición, el ritmo... incluso el momento en que me daba permiso para correrme dependía por completo de su voluntad. Si no lo hacía exactamente como él quería, venía el castigo.

De solo pensar en sus herramientas favoritas —las velas de cera fría y el látigo corto— se me eriza la piel por puro instinto. Nadie se imagina el alivio que sentí cuando supe que estaba embarazada en mi vida anterior. Por fin tenía la excusa perfecta para no tener que acostarme con ese macho.

—¿Tienes frío?

Sentí el calor de un abrigo sobre mis hombros, cargado con un aroma fresco. Los ojos color ámbar de Seville me miraban con pura preocupación. Le di las gracias y él me ofreció el brazo para guiarme. No esperaba que me llevara a uno de esos lugares que los humanos consideran "clásicos" para una cita.

—Lo siento —dijo Seville—. Estuve averiguando un poco por mi cuenta y parece que te gusta bastante la cultura humana.

Nos sentamos uno junto al otro en una banca del parque, más tiesos que dos extraños forzados a estar juntos. El pensamiento me hizo soltar una risita. ¿A poco no era justo eso lo que éramos?

Seville fue el primero en romper el hielo.

—Lily, ¿has pensado en tu boda? Sé que esta unión por conveniencia es inevitable y que no tienes forma de rechazar el compromiso —dijo con calma—. Pero en todo lo demás, espero que puedas elegir lo que realmente te guste. Por ejemplo, la ceremonia.

Me dio curiosidad y decidí probarlo:

—¿Y si quiero el carruaje de cristal de la Cenicienta?

—Se puede organizar.

—¿Y si quiero que la boda sea en la Vía Láctea?

—Eso está difícil, pero podríamos recrear una ambientación de galaxia.

Lo miré asombrada y seguí:

—¿Y si quiero un vestido de novia cubierto de perlas de pies a cabeza?

Seville sonrió con dulzura.

—Lo que me pidas, lo tienes.

No le creí del todo, pero era lo suficientemente guapo como para perdonarle la exageración.

La cita terminó de maravilla. No fue sino hasta que llegué a casa que me di cuenta, por el comentario de uno de los empleados, que traía la sonrisa de oreja a oreja.

Unos días después, Seville envió una caja grande. Adentro había un vestido de novia de perlas. Realmente lo había hecho. Aunque no era totalmente de perlas, una delicada capa de ellas estaba tejida sobre seda blanca.

Venía con una pequeña nota, escrita con letra elegante.

"Intenté hacerlo solo con perlas, pero pesaba demasiado. No quiero que te me canses el día de nuestra boda. Prefiero que guardes todas tus energías para nuestra noche de bodas."

De repente, unos pasos apurados pasaron frente a mi puerta. Escuché a Sarah chillando y dándole de pleitos a Blake, exigiendo una boda por todo lo alto. Blake le respondió con total impaciencia que, como ya se habían acostado, con una ceremonia de unión sencilla era más que suficiente.

Como era de esperarse, Sarah se negó. Sin embargo, tras dos bofetadas secas, sus protestas se convirtieron en esos gemidos entrecortados que ya conocía. El ritmo sordo de sus cuerpos chocando empezó a retumbar desde el pasillo.

Suspiré y decidí no salir de mi cuarto por nada del mundo. Al final del día, ese macho y esa hembra eran tal para cual.
Lies dieses Buch weiterhin kostenlos
Code scannen, um die App herunterzuladen

Aktuellstes Kapitel

  • Mi segundo matrimonio   Capítulo 8

    Blake sostuvo a Sarah mientras se desplomaba, pero ella ya no pudo emitir sonido alguno. En sus últimos momentos, pareció que un rastro de arrepentimiento le cruzaba la mirada. Sin embargo, antes de que pudiera decir nada, su mano cayó sin fuerza y soltó su último suspiro. Blake echó la cabeza hacia atrás y lanzó un aullido largo y desgarrador.Con el Alfa de la manada Garra Roja muerto, los otros lobos rojos fueron sometidos rápidamente por la manada Colmillo Negro, que al fin logró abrirse paso y tomar el control. Seville se acercó a Blake y le puso una mano en el hombro con una palmada silenciosa.Fui al funeral de Sarah. Casi no fue nadie de la manada. Solo estaban Blake, con esa cara de piedra que no dejaba ver qué sentía, y mi padre, que estaba hecho un mar de lágrimas y apenas si se podía sostener en pie. Seville me sostenía con mucha ternura, rodeándome con el brazo a mí y a mi vientre, que ya estaba bien abultado por el cachorro.Empezó a caer una lluvia fina. Seville abrió

  • Mi segundo matrimonio   Capítulo 7

    —Apuesto a que no viste venir esto, Blake —dijo Rhett mientras lo miraba desde arriba—. ¿Qué se siente que tu propia Luna te apuñale por la espalda?Blake no tenía fuerzas ni para hablar, pero por el odio que le ardía en los ojos. Era evidente que por dentro lo estaba maldiciendo con furia.Uno de los lobos de Rhett le acercó una silla. Rhett tomó a Sarah y se sentó con ella en el regazo. Luego, la agarró del mentón y la obligó a mirar a Blake mientras se besaban. Cuando al fin se separaron, un fino hilo de saliva unía todavía sus lenguas.Rhett pasó la mano lentamente por el vientre de Sarah y se burló de Blake:—Qué idiota. Sus garras afiladas trazaban líneas sobre el estómago de ella mientras la miraba con burla.—¿Y si te abro la panza —soltó de pronto— para ver si de veras traes un cachorro ahí adentro?Sarah soltó una risita coqueta y le dio un golpecito en el pecho con el puño. Él la prensó de la muñeca, la pegó más a su cuerpo y volvió a comerle la boca con otro beso.E

  • Mi segundo matrimonio   Capítulo 6

    Rhett alzó una ceja y miró a Sarah con total desdén.—¿Tú?Sarah le hizo una señal para que se acercara y le susurró algo al oído. Rhett soltó una carcajada.—Vaya, vaya, mi pequeña gatita salvaje. Ese trato sí que vale la pena el riesgo.Se dio la vuelta y regresó al poco tiempo con un frasquito de cristal. Forzó a Sarah a tragarse el contenido de un solo golpe. El cuerpo de ella se arqueó violentamente por el dolor y, como estaba amarrada de pies y manos, no pudo más que desplomarse sobre el colchón.Sus quejidos parecieron encender a Rhett. Se bajó los pantalones, la tomó del cabello y la obligó a servirlo con la boca.—Me muero de la curiosidad, nena —se burló—. ¿Cómo sabías que tenía esta poción? Una que finge un embarazo tan real que ni las brujas ni los ancianos de la manada pueden notarlo.Sarah no podía ni respirar, mucho menos contestar. Tenía la boca ocupada. Sus ojos se pusieron en blanco, completamente ida. Rhett le restó importancia con un movimiento de mano.—Olv

  • Mi segundo matrimonio   Capítulo 5

    Blake estalló de ira. Arrojó a Sarah al suelo y la inmovilizó para que no pudiera moverse. Forcejeando, ella intentó defenderse.—¡No pasó nada, te lo juro! No llegamos a nada. ¡Él me obligó! ¡No me lo podía quitar de encima!Blake la arrastró hasta la ventana rota, por donde Rhett acababa de saltar hacía apenas unos instantes. La empujó contra el marco, dejándola con medio cuerpo guindando al vacío. Su larga cabellera volaba con furia, sacudida por el viento.—¡Me traicionaste! —rugió él.Aterrorizada por la caída, Sarah se aferró desesperadamente al marco de la ventana. Los cristales rotos se le clavaron en las palmas, pero no tuvo más remedio que apretar con más fuerza para no caer. La sangre corría por sus brazos y el olor hizo que los ojos de Blake se enrojecieran.Sarah rompió a llorar y le suplicó:—No pasó nada, mi amor. Por favor, ten piedad, amo. Me resistí con todas mis fuerzas. Ese Rhett no tuvo tiempo de hacerme nada. Puedes checarlo tú mismo, amo, por favor.Blake

  • Mi segundo matrimonio   Capítulo 4

    Toda la manada de Colmillo Negro estaba de fiesta. Su Alfa estaba a nada de alcanzar un poder fuera de este mundo. Sarah no cabía en sí de orgullo, pues recordaba perfectamente lo que había pasado en su otra vida.En aquel entonces, el linaje oculto de Blake despertó solo después de que yo quedara encinta de su cachorro. Por eso, Sarah estaba convencida de que, mientras lograra quedar embrazada, se convertiría en la loba más importante de todos. Al fin, el amor y la ternura de ese macho que tanto había deseado serían solo para ella.Pronto, nadie en Colmillo Negro le quitaba el ojo de encima al vientre de Sarah. Sin embargo, pasaron dos meses y seguía sin haber ni rastro de un cachorro.Mientras tanto, una mañana, Seville me trajo mi vaso de leche, como de costumbre. Normalmente me encantaba ese sabor dulce, pero ese día, por alguna razón, le sentí un olor insoportable que me revolvió las tripas. En cuanto el aroma me rozó la nariz, las náuseas me ganaron.Seville se puso serio al

  • Mi segundo matrimonio   Capítulo 3

    Faltaba apenas un día para la boda cuando Seville me invitó a salir. Me llevó al Lago Luz de Luna, justo en el corazón del territorio de Viento de Plata.Frente al agua, susurró mi nombre. Esta vez su voz era suave, nada que ver con aquel aullido de agonía que le escuché justo antes de morir en mi otra vida. De pronto, se puso de rodillas. Tenía en la mano una cajita de terciopelo abierta y, dentro, un diamante que brillaba con fuerza bajo la luna.—Lily, aunque nuestro compromiso empezó como un trato político, creo que te mereces una pedida de mano como Dios manda —Seville me clavó la mirada, con una expresión solemne y cargada de verdad—. ¿Te casarías conmigo?Pestañeé un par de veces, le regalé una sonrisa de oreja a oreja y le tendí la mano.—Claro que sí.Mientras me ponía el anillo, sentí que le temblaban un poco los dedos. Le sostuve la mano antes de ponerme de puntillas y besarle apenas la comisura de los labios, algo que me sacudió el alma. Al Alfa de Viento de Plata le d

Weitere Kapitel
Entdecke und lies gute Romane kostenlos
Kostenloser Zugriff auf zahlreiche Romane in der GoodNovel-App. Lade deine Lieblingsbücher herunter und lies jederzeit und überall.
Bücher in der App kostenlos lesen
CODE SCANNEN, UM IN DER APP ZU LESEN
DMCA.com Protection Status