Share

Capítulo 2

Author: Gi Dominguez
last update publish date: 2023-04-14 04:39:11

Capitulo 2

Unos pasos más adelante, se encontraban frente a frente: una desgastada puerta de madera. 

Briana la observa con curiosidad y también no pudo evitar mirarse en un espejo que se encontraba en la esquina superior.

 Envuelta en aquellos trapos blancos, sucios y desgastados.

 Se miró a sí misma con pena; recordando todo lo que había pasado unas horas antes.

<<Él, me abandonó...>>

Se quedó perdido en sus propios pensamientos: aún recordando, el momento que su esposo se fue.

Su familia se rió de ella.

Había estado 6 años con una persona, quién decidió abandonarla en el día de su boda.

—Oye, ¿estás bien? Te conseguí ropa de mujer. Si quieres puedes... probar —se quedó pausado y con las mejillas sonrojadas, al dudar si llevarle o no ropa interior—. Yo iré a comprar algunas cosas que necesitas o puedes dejarme una lista.

<<Espero que no se ofenda con lo que le elegí ¿Se sentirá cómoda con...?>>

Briana asintió, sintió que él, era un hombre bastante bueno y comprensivo. Después de unos minutos; él le dio una hoja más bien un cuaderno con una lapicera. 

Comenzó a escribir todo lo que necesitaba, sintiéndose un poco triste, porque no tenía ni siquiera un centavo en su bolsillo y tampoco tenía bolsillos.

<<Ni siquiera bolsillos tengo...>>

"Desodorante corporal; Ropa talle 38; Ropa interior; Cepillo de dientes; Peine"

Él tomó aquella nota y no pudo evitar dar su mejor sonrisa.

—Tienes una linda letra ¿No necesitas nada más que eso? —quiere saber con curiosidad.

Ella negó con la cabeza, de pronto la soledad de la casa la aplastó, al momento de sentir ser cerrada la puerta. 

Le invadió una especie de nostalgia inmediata.

 Se quedó arrodillada a los pies de la cama y comenzó a llorar, gritos lastimeros y lágrimas recorrían su cuello. 

Seca, fría y con el corazón deshabitado en felicidad. 

Apretó con fuerza las cobijas con sus puños, intentando que su dolor se disipe. Aún recordaba las miradas tristes, aún recordaba está sonrisa de satisfacción al verla sola y abandonada con aquel hermoso vestido.

También no puedo evitar recordar el momento que se había acercado al puente, había querido lanzarse; había querido terminar con su vida. 

<<¿Qué propósito tiene en esta vida continuar?>>

Pudo ver los autos pasar por debajo de ella. Su vida pasando a toda velocidad en sus ojos. No pudo hacerlo; no pudo aventarse.

Por alguna razón que no comprendió, vio a un chico del pasado: siempre la cuidó en sus momentos de locura.

Escuchó su voz: "Brianna, no lo hagas".

Después sin darse cuenta, se encontró caminando 30 kilómetros sin parar durante horas. 

Había optado por ir en una carretera abandonada, no le importaba nada. No tenía amigas: nadie que le importara ella y si había alguien que supuestamente le hubiera importado lo hubiera acompañado en este momento. 

Solo estaba ella sola con su dolor y sus terribles ganas de desaparecer del mundo.

A pesar de todo este dolor ahora se encontraba en un sitio completamente distinto.

¿Acaso era casualidad?

Encontró una persona que parecía buena. No se encontraba sola; no obstante sin ningún tipo de esperanza.

Escuchó un sonido, mientras tenía curiosidad: viendo unos portaretratos. Avergonzada se giró, al escuchar unos pasos.

Apenas llegó, tenía consigo varias bolsas en su mano izquierda. No pudo evitar observarlo con curiosidad. Obviamente no podía decir nada, por lo que se acercó en forma lenta y cautelosa hasta su lado.

—Te traje, lo que me pediste. Creo que conseguí los talles... —murmuró avergonzado.

Esteban: no pudo evitar recordar, estar en la tienda de ropa interior.

Se había frenado a una bastante conocida en el pueblo, entró y enseguida sus mejillas, se tomaron rojizas al ver toda la lencería elegante que estaba en cada maniquí.

—Hola Esteban.

Esteban era una persona conocida en ese pueblo, no solo por el hotel hecho de que vivió ahí desde que era un niño pequeño; siempre procuraba ayudar a todas las personas que el pudiera. Era conocido por ser una persona amable, trabajador y bastante predispuesta.

—Señora Mirian, vengo a comprar ropa interior en talle 2 —comentó visiblemente apenado.

Doña Miriam lo miró con curiosidad; puesto que ese muchacho nunca había tenido novia. Todos en el pueblo sabían perfectamente que su familia lo había dejado solo. Por ese motivo le da aún más curiosidad el motivo de su compra. A pesar de todo esos pensamientos, se los mantuvo guardado bajo llave y solamente dijo:

—Te mostraré los conjuntos que tengo, quedate aqui.

Enseguida apareció Miriam, rodeado de telas y encajes de todo tipo. Los colores vibrantes y los blancos opacos hicieron aparición en el mostrador.

—No sabía bien cuál preferías, por lo que traje uno de cada modelo para que te puedas decir. Es para una novia o algo así ¿verdad?

—Algo así.

No sabía cuál de todos elegir, por lo que terminó dando por tres conjuntos de diferentes colores de algodón. Le daría pena llegar y darle un conjunto de encaje, a una completa desconocida.

Volviendo a la realidad donde ella estaba frente a él, Briana no pudo evitar notar el detalle de sus mejillas rojas. Pero, siempre no pudo omitir palabra, lo único que hizo fue tomar aquellas bolsas con curiosidad e irse a su habitación sin antes asentir con la cabeza , diciendo "Gracias".

En cuanto llegó, abrió aquellas bolsas coloridas de papel. Lo primero que sacó: cuatro blusas casi iguales mangas cortas, porque en esa temporada hacia bastante calor. 

Las miró con curiosidad, también había una de tiritas. La fue dejando sobre la cama cuando empezó a curiosear el siguiente paquete, pudo ver tres pantalones cortos y cómodos.

Lo que dejó al último fue la parte de la lencería, tres cajitas pequeñas se dieron lugar en sus manos. 

Los giró sin poder evitar curiosear en cada una de ellas. Mira sorprendida , encontró tres conjuntos cómodos de algodón los que ella usaría.

No se había percatado, que en uno de los paquetes hubiera pegado un extraño papel:

"No confíes en el"

La giró hacia ambos lados: intentando averiguar el paradero de aquel trozo.

De pronto escucho la puerta ser golpeada, no pude evitar sobresaltarse después de lo que había pasado recientemente.

—¿Estás bien?

Esteban, la miró un poco nerviosa y pensó: 

<<Tal vez, por haberle comprado ropa interior.ñ>>

 Entonces no sabía bien que decirle, solo pudo murmurar:

—Por el lado izquierdo, está el baño puedes balarte si quieres.

Briana se olvidó enseguida de lo que había pasado, no lo dudo ni un segundo enseguida tomo las bolsas y fue al baño. Se sentía completamente pegoteada de la transpiración, la tierra y la humedad. Cuándo entró en la bañera y abrió el agua caliente, sintió un alivio enorme.

<<¡Qué relajante!>>

Después de varios minutos, aquella ducha se convirtió en un pequeño área de descanso. Hace mucho tiempo que no tenía ese momento reflexivo. 

Su vida siempre había sido un vaivén de emociones, de ida y vuelta video de caminata sin fin, caminaba sin rumbo fijo hacia muchas direcciones.

<<¿Por qué me enviaron esa nota..?>>

Y lo más importante, era ¿Para qué?

Apoyó su mejilla en su mano derecha.

La vida le había dado la oportunidad, se puede estudiar una buena carrera. De ahí había conocido a Gabriel, estuvieron en pareja todos los años que estuvo en la universidad, la mayoría pensaba que era esas parejas que duraría para toda la vida; ella pensaba que estaría junto a Gabriel hasta que fueran ambos ancianos.

Pero se equivocó.

Ahora estaba en un lugar desolado, viviendo con un desconocido que le había comprado ropa interior de algodón. Las lágrimas comenzaron a caer sobre sus mejillas.

Recién ahora se empezaba a dar cuenta, qué Gabriel no la amaba , decía. Incluso aquel desconocido, había tenido más gestos con ella que su novio en esos seis años de relación.

Suspiro la única persona que se preocupaba por ella, su abuela, no había querido asistir a la boda. Ella siempre le advirtió desde un principio, qué Gabriel no era chico bueno que ella pensaba y cuánta razón tenía.

 Seguramente ella estaría preocupada por su nieta. A pesar de no haber asistido a su boda su abuela siempre le había acompañado hasta el último minuto.

Suspiró, se sentía tan triste y desolada en estos momentos cuando ya estaba seca y con la ropa nueva y limpia: se pudo sentir un poco mejor.

Sin embargo de vez en cuando los recuerdos le nublaban los ojos, le hacen suspirar y sufrir internamente.

No sabía en qué momento su vida se había transformado en una pesadilla, por eso en el minuto que casi se suicida. Lo único que la había frenado había sido los recuerdos de su abuela, la cual la había criado y él.

Brianna tenía su madre y su padre; sin embargo la habían tenido muy jóvenes con tan solo 16 años. Entonces su madre había tomado el papel de criar aquella pequeña niña.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Novia abandonada    87

    Suspira, no había querido lastimarla , pero lo hizo. Cuando le a,do un poco. Se aleja, se pone de pie y con dolor en el alma se marcha. Aunque cuando estaba caminando: se da cuenta que tal vez Briana tendría frío. Suspira, se quita el saco y se lo coloca sobre los hombros.—Me lo tienes que devolver Briana: pasaré por él mañana —comenta a la nada.Briana abre la boca balbucea:— Esteban... Esteban.El suspiró... le parece bastante extraño que ella lo mencioné de ese modo. Esteban en ese momento, se da cuenta de un pequeño detalle: aún la ama a pesar de que lo niega.<<No, solo me parece hermosa. Ya la olvide ¡Ya la he olvidado!>>Esteban, es muy necio en ese instante a pesar de todo se aleja. Unos minutos más tarde, Briana se siente cobijada en algo caliente sobre sus hombros. Mira confundida hacia arriba, busca lo que tiene encima y s

  • Novia abandonada    86

    —Yo... no quiero que te la lleves —comenta Briana la defensiva.—Tengo todo el derecho del mundo. La que me escribiste , papá fuiste tú, yo ya la siento de ese modo. ¿Ahora también me quitarás a mi hija? además de perder a mi hijo —comenta sin pensar Esteban.Brianna no dice ninguna palabra más, se queda sola en el pasillo. Mientras Esteban se marcha. En ese instante le duele mucho el corazón, pero no hace nada se gira en forma lenta sosteniendo su pecho, temiendo que le diera un ataque en ese preciso instante.Esteban, cierra los ojos mientras camina de la mano con Ana. Se sintió que fue muy duro con Briana, pero no quiere girar, no quiere verla. Había sido un imbécil en ese momento y lo sabía.Siempre la ha lastimado, por eso sentía que lo mejor era alejarla de su vida: que ella encuentre alguien que en verdad la ame y la pueda contener.

  • Novia abandonada    85

    — Briana... yo entiendo que no estás enamorada de mí y lo entiendo, lo entendí y lo acepto. No te debes sentir culpable, tampoco te tengo que dar pena no necesito la lástima de ti ni de nadie.—Solamente quiero que sepas que pase lo que pase, yo estaré aquí para ti.—Gracias, gracias por siempre ser tan comprensivo.—No es nada enserio.Hernán se acerco a la cocina. Briana lo mira con una sonrisa y lo a. con una cuchara jugando.—¿Cocinaras tú?—¿Cocinar? —quiere saber divertido —cocinar es para el que mejor sabe hacerlo: es decir yo —comenta el orgulloso.—En realidad yo no sé , cocinas. Así que en verdad no sé bien.—Está bien, entonces cocinaras tú. Mejor así puedo estar un poco sentada en la ,didad de la mesa.—¿Y tu abuela? —quiere saber el

  • Novia abandonada    84

    — Después de haberlos visto sonrientes y abrazados, yo no sé si me estás mintiendo. Yo creo que lo mejor va a ser que nos separemos Briana.Ella en cuanto escuchar esas palabras se pone a llorar. No puede con el teléfono y corta la llamada.Hernán que había escuchado todo y se había tragado su orgullo, su dolor se acerca.—¿Estás bien? —quiere saber preocupado por la palidez de la misma.—El me ha dicho que quiere que nos separemos. Me duele, no esperaba esa respuesta de parte de el.—Tranquila.—Tienes razón, todo lo que yo hago y tocó lo arruinó. Así que no lo culpo de que quiera alejarse de una persona tóxica ,.Ella no dice nada más, deja el teléfono en silencio en el bolsillo iba a cocinar con su abuela. Mientras cocina y pelan un par de papas, su abuela la mira de reojo algo preocupa

  • Novia abandonada    83

    —Entiendo, entiendo las cosas personales cuestan mucho conseguir.—Claro, entonces tenía mucho miedo de perder todo aquello. Por lo cual el luchado. Bueno la cosa es que nos resguardamos con Esteban en ese lugar, y me da mucho miedo a la tormenta. En el sótano estábamos bien, había mucho ruido. Podíamos escuchar el viento ser azotaba con fuerza de un lado al otro. Hasta que pude quedarme dormida."A la mañana siguiente cuando nos levantamos y salimos al exterior: nos damos cuenta que estaba todo destruido. Abuela básicamente no quedaba nada. El viento se había llevado todo por delante, había una especie de huracán. La casa estaba completamente destruida, yo miraba cada rincón con una mueca. Pase días enteros pintando y pintando para nada."Entonces recordé a Melissa. Aún recuerdo la desesperación que sentí, fui corriendo, junto con Esteban

  • Novia abandonada    82

    Se queda dormida entre sus pensamientos:"Brianna camina sin un rumbo fijo, de pronto frena: siente el dolor de sus pies descalzos y se ve a si misma en el reflejo, de un charco de agua.Suspira, continúa con las mejillas secas y tirantes: por lagrimitas intrusas, que caen sin dar aviso.Hasta que sin querer entra en una casa, dónde un desconocido la recibe. ¿Conocerá el amor?—Hola ¿Estás perdida?Brianna abre la boca, pero por mas esfuerzo que tiene, no logra emitir ningún sonido.¿Acaso es muda?"Se despierta...Vuelve a recordar a Esteban: no hubo diálogo, no hubo palabras que me pudieran confirmar lo contrario. Tal vez faltó diálogo, compresión en uno con el otro: es lo más probable y siento que es lo más certero de todo pero no lo hubo con el.Lo único que conseguimos fue autodestruirnos el uno con el otro. Me siento mal ,

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status