Share

Capítulo 795

Author: Solange Cardot
Quise decir algo más, pero de pronto Luki apareció en la puerta y gritó:

—¡Mami, ven rápido con Embi, papi ya va a arrancar el auto!

—Pues que arranque, vayan ustedes dos.

Luki murmuró:

—Mami es un poquito mala.

Sonreí y me levanté para preparar las cosas.

Ya empezaba el otoño, con sus cambios repentinos de frío y calor. Preparé unas toallas pequeñas para que los niños se secaran el sudor y llené dos termos con agua tibia.

Cuando salí, Mateo estaba apoyado en el auto, con cara de irritado.

Me mi
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Nunca conoces a quien tienes al lado   Capítulo 1907

    —Que usted ayude a Alma a disputar el poder no es algo que yo le reproche. Para mí, usted siempre será el mejor tío que he tenido —dijo el señor Pedro con calma.El señor Felipe se secó las lágrimas y asintió, aliviado.—Me tranquiliza oírte decir eso. Así, aunque algún día muera, al menos podré ir con la frente en alto a ver a tus padres allá abajo.—No diga eso. Usted va a vivir muchos años más —sonrió el señor Pedro.Me extrañé un poco cuando lo vi. Su sonrisa no flaqueaba ni un poco; parecía un sobrino respetuoso y agradecido de verdad, como si sintiera un cariño sincero por su tío. Después de un momento, el señor Felipe volvió a hablar:—Por cierto, Pedro, aún no me has dicho por qué viniste hoy, tan de repente.—Sí —el señor Pedro asintió y me miró otra vez—. Vine porque quiero llevarme a esta mujer.Ricardo sonrió y preguntó, haciéndose el tranquilo:—¿Qué pasa? ¿También te encaprichaste con ella?—¿Yo? —el señor Pedro se rio, despreciativo—. Ni hablar. No sé si lo saben, pero e

  • Nunca conoces a quien tienes al lado   Capítulo 1906

    El señor Pedro bajó la mirada y se rio un poco. No se molestó en responderle al brusco de Darío; simplemente se dirigió al señor Felipe.—¿Y bien? ¿Cómo va el interrogatorio? Con métodos tan brutales, supongo que ya habrá confesado todo —dijo lo último con mucha seriedad.Su mirada volvió a posarse en mí, cargada de una advertencia muy clara. El corazón me dio un vuelco.¿En serio...? ¿También el señor Pedro era un gran actor? Esa mirada suya era idéntica a la de alguien a punto de ser traicionado. Como si yo fuera de verdad su infiltrada junto a la señorita Alma, y bastara con que dijera una palabra indebida para que él me hiciera desaparecer sin dejar rastro.No sabía si agradecer que el destino pareciera estar de mi lado, o estremecerme ante lo inteligentes que eran todos ellos. No habían tenido oportunidad de ponerse de acuerdo, no habían cruzado una sola palabra en privado... Y aun así, entre el señor Pedro, Ricardo y Darío, cada frase encajaba a la perfección, como si hubieran en

  • Nunca conoces a quien tienes al lado   Capítulo 1905

    Mientras hablaba, la mirada del señor Pedro pasó por Ricardo y se detuvo ahí unos segundos. En sus ojos asomó una seriedad que, aunque era poca, se notaba bastante. Ricardo bajó la vista, sonrió un poco y luego lo saludó.—Señor Pedro, cuánto tiempo sin vernos —le dijo.Me quedé confundida. ¿No estaban todos en este mismo sitio? ¿Por qué hablaban como si no se hubieran visto en años? ¿Acaso, después de esa ruptura del pasado, de verdad habían cortado todo contacto? El señor Pedro le devolvió la sonrisa, aunque no se le escuchaba ninguna emoción cuando hablaba.—Parece que a Ricardo le va bastante bien con el tío. ¿Y cuándo piensas convertirte oficialmente en su yerno? —le preguntó.—Eso... todo depende de lo que el señor decida —respondió Ricardo con calma.El señor Pedro se rio un poco.—¿Ah, sí? Veo que ahora le haces mucho caso al señor Felipe —había un sarcasmo muy claro en lo que decía.Ricardo no se molestó. Bajó la vista y sonrió un poco más, sin decir nada. Durante todo ese rat

  • Nunca conoces a quien tienes al lado   Capítulo 1904

    Todo mi cuerpo se estremeció; yo misma quedé sorprendida. Cuando dije que el señor Pedro vendría a rescatarme, en realidad solo estaba apostando. Pensaba que Mateo estaba trabajando para él, y que, si sabía que yo estaba en peligro, sin duda le pediría ayuda al señor Pedro.En el fondo, no era más que una suposición. Incluso llegué a pensar que, si el señor Pedro no venía, al menos podría ganar algo de tiempo para ver si la señorita Alma encontraba la manera de salvarme. Pero jamás imaginé que el señor Pedro de verdad aparecería... y menos que lo haría justo en este momento.Los tres hombres quedaron asombrados.El señor Felipe me miró con una atención intensa.—Parece que esta mujer decía la verdad. En efecto, la mandó el señor Pedro para infiltrarse junto a la señorita Alma —dijo Ricardo primero.Después de que dijo eso, las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas.—Yo solo quería irme de aquí sana y salva con mi esposo. Si no me hubieran obligado con métodos tan bajos, jamás ha

  • Nunca conoces a quien tienes al lado   Capítulo 1903

    Por suerte, Darío me había dado ese aviso a tiempo. Pensando en ello, le lancé una mirada de reojo sin levantar sospechas. En el rabillo del ojo, Darío seguía mostrando esa ferocidad de siempre.Respiré hondo y aparté la mirada. Ese hombre... tenía que averiguar a toda costa si de verdad era Mateo.Cuando terminé de hablar, los tres hombres guardaron silencio durante un buen rato. Parecía que estaban sopesando la veracidad de mis palabras.—Entonces, ¿descubriste algo estando junto a Alma? —me preguntó el señor Felipe después de un momento.—Usted también lo sabe, apenas estuve unos días con la señorita Alma, todavía no había logrado ganarme su confianza. La intención del señor Pedro era que yo la complaciera lo más posible, que me ganara su aprecio, y a partir de ahí obtener información importante tanto de la señorita Alma como de usted, para transmitírsela.Los ojos de Darío brillaron de inmediato. Con furia, gritó:—¡Señor Felipe! ¿No será que la operación del muelle que fracasó hac

  • Nunca conoces a quien tienes al lado   Capítulo 1902

    Miré con los ojos llenos de lágrimas al señor Felipe.—¿De… de verdad? ¿De verdad me va a ayudar a encontrar a mi esposo y nos va a dejar salir de aquí sanos y salvos? —le pregunté.—Por supuesto —respondió el señor Felipe, con una cara que rebosaba benevolencia—. A decir verdad, ustedes no son más que una pareja desafortunada. Las peleas de esta finca nunca tuvieron nada que ver con ustedes.Ese señor Felipe, cuando se lo proponía, sabía interpretar el papel de buena persona a la perfección. Si no fuera porque ya conocía su verdadera cara por lo que la señorita Alma me había contado, casi habría creído que de verdad era un anciano bondadoso. Cuando escuché sus palabras, lloré todavía con más ganas.—De verdad… de verdad quiero irme de este lugar infernal. Quiero volver a casa, quiero ver a mi familia… —sollozaba yo sin parar.El señor Felipe me dio unas palmadas en el hombro para tratar de calmarme.—Está bien, buena muchacha. Mientras obedezcas y me ayudes a hacer las cosas bien, voy

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status