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Capitulo 21

Author: Monn Star
last update publish date: 2026-10-15 16:44:29

La cena fue un asunto más informal de lo que Valeria esperaba. En lugar del gran comedor de gala, la familia se reunió en una sala más pequeña y acogedora, con una mesa redonda de madera oscura y sillas tapizadas en terciopelo azul. Las paredes estaban decoradas con cuadros de paisajes marinos, y una chimenea de piedra crepitaba en un rincón, llenando la estancia con un calor acogedor.

Valeria se sentó entre Sebastián y la reina Margarita, con el rey Alejandro al frente. León e Isabel ocupaban
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  • Otra Oportunidad para Amar    Capitulo 26

    Valeria palideció. Miró a Sebastián por alguna razón supo que el hombre tenía algo que contarle pero no estaba seguro de cómo ella reaccionaría.—¿Y...? — Sebastián alzó la cabeza, vio la sonrisa en el rostro de Valeria — ¿ Donde está el Pero?—Sí hay un pero —Sebastián asintió—. La idea es que, si lo hacemos público, Francisco pierde su principal arma. Ya no podrá filtrar información, porque no habrá nada que filtrar. Ya no podrá desacreditarte, porque estarás bajo la protección de la corona. Ya no podrá cuestionar la legitimidad del bebé, porque el matrimonio la garantizará.Valeria lo miró, y en sus ojos había una mezcla de miedo y confusión.—¿Y tú qué no me has dicho?Sebastián la miró a los ojos.—Que no te he dicho. —Hizo una pausa— no puedo tomar una decisión que te afecta a ti, a tu vida, a tu futuro, sin consultarte como he hecho antes pero también estoy yo. Valeria en realidad he comenzado a sentir algo más. No quiero presisar ni poner nombre pero te puedo decir que va m

  • Otra Oportunidad para Amar    Capitulo 25

    Sebastián sonrió, y en su sonrisa había una gratitud que le robó el aliento.—Gracias —susurró.Se puso de pie, y se giró para irse. Pero antes de salir, se detuvo.—Valeria —dijo, sin volverse.—¿Sí?—Pase lo que pase... Apreció mucho que me estés dando está oportunidad. Oportunidad de conocer a mi familia y de conocerme a mi. Y Por... por darme una segunda oportunidad.Y luego se fue, dejando a Valeria sola en la habitación, con el corazón latiéndole con fuerza y la mente llena de preguntas.Pum.Una patadita.Valeria sonrió, a pesar de todo.—Lo sé, pequeña —susurró—. Lo sé. Tampoco yo sé qué hacer.Pero mientras se acostaba de nuevo, con la mano sobre el vientre y los ojos fijos en el techo, Valeria Fuentes supo que, pasara lo que pasara, aquella noche había cambiado algo.Algo que no tenía nombre.Pero que se parecía peligrosamente al amor.Pum. Pum.Dos pataditas más.Y esta vez, Valeria sonrió.Pero en su pecho, algo se retorcía.Algo que se parecía al miedo.Sebastián se detuv

  • Otra Oportunidad para Amar    Capitulo 24

    León se inclinó hacia adelante, y su voz se volvió más seria.—Una rueda de prensa. Anunciar públicamente que Valeria está embarazada. Que el bebé es tuyo. Que vais a casaros.Sebastián parpadeó.—¿Casarnos? León, ella no ha aceptado y no sé si aceptará en un futuro secano...—Lo sé. —León levantó una mano— Pero si lo anunciamos, si lo hacemos público, Francisco pierde su principal arma. Ya no podrá filtrar información, porque no habrá nada que filtrar. Ya no podrá desacreditar a Valeria, porque estará bajo la protección de la corona. Ya no podrá cuestionar la legitimidad del bebé, porque el matrimonio la garantizará. Además tío ustedes pueden decir que están comprometidos, la boda se celebrará luego del nacimiento. No sería la primera vez que se hace en estos días.Sebastián se quedó en silencio, procesando la idea.—Es... es arriesgado —dijo finalmente— Si Valeria no acepta, si se niega a casarse, el anuncio sería un desastre. Pero si ella piensa que es para protección tal vez func

  • Otra Oportunidad para Amar    Capitulo 23

    La noche se había instalado sobre el Palacio de los Vientos como un manto de terciopelo negro, salpicado de estrellas que brillaban con una intensidad que solo se veía en los cielos limpios de las islas. El mar, abajo, seguía su eterno vaivén, y el viento, ese viento que daba nombre al palacio, susurraba entre las torres con un lamento suave.Todos dormían.Valeria, en su suite, con la mano sobre el vientre y el retrato de Sofía aún grabado en su memoria.La reina Margarita, en sus aposentos, con el corazón lleno de esperanza y de preocupación a partes iguales.El rey Alejandro, en su habitación adaptada, con el peso de los años y de las pérdidas sobre los hombros.Amelia, en su cuarto de niña que ya no era tan niña, soñando con primos y jardines.E Isabel...Isabel permanecía despierta, como siempre. En su habitación, vestida aún de negro, miraba por la ventana sin ver nada. Sus pensamientos eran un torbellino de emociones que no se atrevía a nombrar. Celos. Resentimiento. Miedo. Y a

  • Otra Oportunidad para Amar    Capitulo 22

    Valeria se quedó de pie en el centro de la habitación, con los brazos cruzados sobre el vientre y la mirada perdida en el balcón que daba al mar. La luna brillaba sobre las olas, y el sonido del agua rompiendo contra los acantilados llegaba hasta ella como un susurro lejano.Era hermosa. La habitación era hermosa. Todo era hermoso.Y, sin embargo, Valeria no podía sacudirse la sensación de que algo no encajaba.No era el palacio. No era la familia. No era Sebastián.Era ella. Ella no encajaba allí.Se giró lentamente, recorriendo con la mirada las paredes tapizadas en seda azul, el suelo de madera oscura cubierto por una alfombra persa, los muebles de caoba pulida. Todo era perfecto. Todo estaba en su sitio. Todo hablaba de siglos de historia, de generaciones de Montenegros que habían vivido entre aquellas paredes.Y ella era solo una panadera de Puerto Esperanza.Pum.Una patadita. Suave.—Lo sé, pequeña —murmuró Valeria, acariciándose el vientre—. Tampoco yo sé qué hacemos aquí.Se

  • Otra Oportunidad para Amar    Capitulo 21

    La cena fue un asunto más informal de lo que Valeria esperaba. En lugar del gran comedor de gala, la familia se reunió en una sala más pequeña y acogedora, con una mesa redonda de madera oscura y sillas tapizadas en terciopelo azul. Las paredes estaban decoradas con cuadros de paisajes marinos, y una chimenea de piedra crepitaba en un rincón, llenando la estancia con un calor acogedor.Valeria se sentó entre Sebastián y la reina Margarita, con el rey Alejandro al frente. León e Isabel ocupaban los otros asientos, y la conversación fluía con una naturalidad que la sorprendió.—¿Así que tienes una panadería? —preguntó León, sirviéndose más vino—. ¿Y qué es lo que más te gusta hacer?Valeria sonrió.—El pan de masa madre —dijo—. Es... es como un ser vivo. Necesita tiempo, cuidado, atención. No puedes apresurarlo.—Como las personas —dijo la reina Margarita, y su voz era suave.—Exactamente. —Valeria asintió—. Como las personas.Isabel, que había estado escuchando en silencio, intervino.

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