Valeria levantó la vista, la sonrisa aún en sus labios, lista para recibir a su siguiente cliente con la calidez que la caracterizaba. Pero las palabras se le congelaron en la garganta. El hombre que estaba en la entrada era, sencillamente, abrumador.Alto, de hombros anchos, vestido con un traje gris carbón que parecía desafiar el ambiente relajado y costero del pueblo. Su mandíbula era fuerte, marcada, y sus ojos... sus ojos eran de un azul tan profundo y penetrante que Valeria sintió que la perforaban desde el otro lado de la habitación. El cabello oscuro, peinado hacia atrás con una precisión que hablaba de disciplina, dejaba al descubierto un rostro que bien podría haber salido de la portada de una revista de moda.No era un cliente habitual. De eso Valeria estaba segura. Su ropa, su postura, la forma en que sostenía la puerta abierta como si esperara que alguien le besara los pies al entrar... todo en él gritaba "poder". Y sin embargo, había algo en sus ojos, en la forma en que
Terakhir Diperbarui : 2026-09-04 Baca selengkapnya