ログインCharles estaba realmente sorprendido.—¿Qué has dicho? —Es una historia bastante larga, y justo hoy no es el día, ya hablaré yo con Avery, vas a tener que tener paciencia, todo irá al tiempo de ella, ahora lo que necesito es que mi niña se vuelva a sentir segura, aun en las madrugadas se levanta gritando pidiendo ayuda, gracias al cielo ya no es como los primeros días, esos fueron horribles y voy hacerles pagar todas y cada una de las lágrimas que ella a derramado.—De acuerdo asi se hara, voy a tener paciencia, no le digas que se quien es, lo haré yo personalmente, quiero que me permitas ir a tu casa, necesito acercarme a ella. y tambien quiero que sepas que voy a ayudarte en todo para que esos malditos paguen. ¿Ya tienes un plan?. —Si, y tenemos una semana, en la reunión les daré la bomba y Avery se va a encargar de que cada uno pague, ellos piensan que están en el mejor negocio de sus vidas, ellos mismos con los papeles que van a llenar se ataran la soga al cuello. Ahora me voy
Dario no pudo ocultar la sorpresa al escuchar la pregunta de Charles, ¿Será que al investigarlo, dieron con Avery? Pero eso era imposible, a su nieta la habían sacado sin que nadie se diera cuenta, y habían borrado todo rastro, sabía que Charles había dado con él, por medio de la policía, sabía que trabajaba con ellos y tenía contactos, pero estaba seguro que no sabían nada de Avery. —No tengo idea de que me estás hablando. — dijo mientras se levantaba de su asiento — A ella dejé de verla el día que me despedí en su oficina, ¿Acaso no te acuerdas? Tú estuviste ahí ese día. — Charles lo miró directamente a los ojos. —No quiera verme la cara Señor Santino, la mujer que se fue con Lucas es Avery, aunque tuviera una estúpida peluca, y lentes de contacto de otro color de ojos a los de ella, la reconocí en cuánto pronunció su primera palabra, sé que es ella, hasta el color de piel, es igual, ¿Qué hace ella con usted y por qué finge ser su nieta? —Dario levantó una ceja sorprendido —Tiene
Avery observó todo, desde una esquina, oculta, pero de dónde podía observarlo todo, o bueno casi todo, porque mientras ella estaba prestando atención a las palabras de su abuelo, no se dio cuenta, de la pareja que entraba en ese momento. Pero sin verlo lo supo, algo en ella reaccionó, su piel lo reconoció sin siquiera haberlo visto, por lo que giró su cabeza y con su mirada lo buscó, hasta que lo encontró, su corazón estaba latiendo muy deprisa, quería salirse de su pecho, sin darse cuenta llevó su mano hasta ese órgano de su cuerpo. —Tranquila — se dijo así misma, pero su emoción que sintió al verlo se volvió en furia al ver que no venía solo, Fiona estaba demasiado colgada del brazo de él. Dario quien se acercaba a su nieta siguió con su mirada lo que ella miraba con tanta atención y vio como Charles y Fiona se acercaban. Charles al verlo se tensó, pero debía admitir que si estaba en ese lugar era por él, su insistencia a pesar de no tener una respuesta de su parte llamó mucho su a
El lugar del evento era muy grande y lujoso, su decoración desbordaba dinero, no había duda que ese evento había sido creado por alguien muy importante en Italia, y eso no pasaba desapercibido para ninguno de los que iban llegando a la fiesta. Cuando Dario llegó, miró con orgullo lo que Avery había hecho, ella se había encargado de cada detalle de ese lugar, incluso, la comida, postres y bebidas. Con su mirada buscó a su nieta y a su sobrino pero no los vio por ningún lado, pero su mirada si captó a Maggie, Sander y Harry en la misma mesa, su odio e ira creció aún más al verlos en persona, los haría trizas, él estaba seguro que la cárcel no sería castigo suficiente para ninguno.Conforme iba entrando más al centro del salón más personas lo saludaban y se quedan hablando con él, pero su mirada seguía buscando a Avery, a quién no veía por ningún lado, luego de casi una hora de estar con los invitados decidió ir ver si su nieta estaba en su oficina, cuando se topó con su sobrino conv
Tres meses habían pasado desde que Avery se dio cuenta que tenía una familia, una familia de verdad, algo que toda su vida había anhelado, Maggie nunca fue alguien cariñosa o que le diera amor, y a sus padres nunca los pudo tener. Ella iba dos veces por semana con su Psiquiatra, y aunque había avanzado algo, aún no había conocido a nadie más de su familia, solo su tío y su primo la visitaban, este último se había hecho muy unido a ella, a menudo la invitaba a salir, la hacía reír y olvidar por momentos, aquella gran tristeza que tenía en el corazón. Pero cada vez que estaba sola, pensaba en él, en los momentos que pasaron juntos, en todas esas veces que decía amarla y que iba a protegerla, que eso pronto iba a acabar, rió con amargura mientras se miraba al espejo, aún esperaba que todo fuera una pesadilla, qué cuando ella despertara él iba a estar a su lado, cuidándola y protegiéndola. Negó con la cabeza mientras terminaba de arreglarse. —No seas estúpida Avery, nada fue cierto,
Al día siguiente cuando Avery abrió sus ojos, por alguna extraña razón esta vez no se sintió asustada, tampoco estaba tranquila, y mucho menos confiada, pero al menos no estaba asustada, decidió levantarse de la cama y tenderla, luego, se dio un baño relajante, su rostro pálido ya tenía un mejor aspecto, luego de lavarse los dientes y cepillar su cabello, fue directamente al armario, dónde no sabía que elegir de tanto que tenía, pero se decidió por algo sencillo y sport. Cuando salió de ahí, ya su desayuno estaba en la mesa de noche, sin poder evitarlo llevó sus manos a su vientre, ahí estaba creciendo vida, con suspiro lleno de nostalgia, se dirigió hasta la bandeja, la tomó en sus manos y salió a la terraza, en la noche anterior, ella había notado una mesa pequeña con cuarto sillas pequeñas, ahí decidió desayunar en silencio, cuando terminó, se quedó por otro rato más ahí, hasta que escuchó que estaban tocando a la puerta, se levantó y se dirigió abrir la puerta, Darío se encontraba







