LOGIN¡Hola! Cometí un error al publicar los capítulos anteriores (aún me estoy familiarizando con la plataforma. Ya lo corregí, pero los cambios los verán el lunes. Por ahora, el cap. 8 y 9 están repetidos. Pero, una vez mi editora apruebe las correcciones, los cap. aparecerán así: 7| Directamente conmigo, 8| Sembrando tensión y 9| Cercanía devastadora. ¡Gracias por su comprensión!
POV de Elizabeth—¿Qué demonios te pasa últimamente, Elizabeth? —la voz de Travis frena en seco mi paso justo cuando estoy a punto de salir de la casa.Me giro despacio, conteniendo el aire para no soltar un insulto. Aún no es el momento para eso. Travis está de pie en el recibidor, vistiendo un traje impecable de tres piezas, mientras sus ojos me escanean con una mezcla de fastidio sutil y falsa preocupación.—Estás actuando rara. Distante. Llevas días esquivándome y ni siquiera has dejado que me acerque a ti en la cama —continúa, dando un paso en mi dirección con los brazos cruzados sobre el pecho.Trago la saliva amarga que se me junta en la boca. El recuerdo de su cuerpo desnudo de la cintura para abajo en la sala de reuniones, embestiendo contra su secretaria, me quema la memoria como una marca de hierro. Sentir su piel cerca de la mía me provoca un asco tan visceral que apenas puedo mantener la fachada.—No me pasa nada, Travis —respondo con voz neutra, obligándome a no apartar
POV de Jacob—Entonces, Elizabeth Duncan está casada con Travis Morgan —murmuro, con la vista clavada en el cristal de las puertas corredizas, observando el extenso jardín de mi propiedad mientras sostengo un vaso con whisky entre los dedos.Giro la muñeca despacio, haciendo circular el líquido ámbar de forma calculada, a pesar de que un ramalazo de furia me quema por dentro.—Así es, señor Neumann —responde la voz cautelosa de Liam a unos metros detrás de mí—. Contrajeron matrimonio hace cuatro años.—¿Por qué carajos yo no sabía ese detalle?—Señor... cuando le estaba leyendo el expediente de Morgan, usted me interrumpió y me ordenó omitir cualquier dato personal. Dijo que no le interesaba la vida intima de nadie.—Una alianza matrimonial entre dos de mis principales sospechosos no es un simple 'dato íntimo', Liam —reprendo de forma fría, pausada, haciendo que cada sílaba caiga con el peso que le correspinde—. Es una información relevante. Como mi asistente personal, tenías la oblig
POV de ElizabethLos fuertes brazos de Jacob Neumann alrededor de mi cuerpo me queman a través de la ropa. Tanta cercanía con un hombre como él me sobrepasa. La escena es tan abrumadora, que permanezco en silencio mientras contengo el aliento e intento calmar los latidos erráticos de mi corazón. Sin embargo, el momento se extingue en un suspiro. Sin perder tiempo, Jacob se levanta y camina rápidamente hacia el dispositivo destruido. En cuestión de segundos, la puerta de acceso a la azotea se abre de golpe y de ella salen varios hombres vestidos con trajes oscuros. Llevan auriculares transparentes y hablan apresuradamente. Parecen guardaespaldas.—Señor Neumann, uno de nuestros hombres abatió el objetivo a tiempo —informa el que parece ser el jefe del equipo de seguridad—. Detectamos una frecuencia de transmisión remota. Podría tratarse de un dron de espionaje o un intento de atentado. La zona no es segura.¿Intento de atentado?¿Qué enemigos tiene este hombre que quieran atentar cont
POV de ElizabethUn estremecimiento violento me recorre la espina dorsal en cuanto su voz grave retumba a mis espaldas. Me giro de golpe, sintiendo cómo el suelo se me evapora bajo los tacones. Ahí está Jacob Neumann, erguido con una presencia tan imponente que parece devorar todo el aire de la terraza. Me quedo paralizada, desnuda en medio de mi vulnerabilidad, incapaz de esquivar el peso aplastante de su mirada. Siento la piel arder de pura mortificación, porque él siempre tiene que verme justamente en mis momentos más patéticos. Jacob me observa durante un segundo antes de romper el silencio con esa frialdad quirúrgica que lo caracteriza:—¿Es que usted solo sabe llorar y correr por los pasillos, señorita Duncan? —pregunta, inclinando levemente la cabeza con un tono cargado de sarcasmo—. ¿Cuándo le queda tiempo para trabajar?Sus palabras caen como un látigo sobre mi orgullo. Me apresuro a limpiarme las mejillas con el reverso de la mano, restregándome la piel con furia para borrar
POV de JacobMe reclinó contra el respaldo del asiento trasero del auto, mientras observo a través de la ventanilla las luces nocturnas de la ciudad. A mi lado viaja mi padre, visiblemente agotado por la jornada, y en el asiento del copiloto va Liam, atento a la pantalla de su tableta.—Apenas es tu primer día, Jacob, y ya estás causando un revuelo enorme en la firma — mi padre rompe el silencio.—Es necesario, papá —respondo—. Pretendo acorralarlos. Necesito mantenerlos en un estado constante de alerta para que cometan errores y queden al descubierto.Mi padre suspira con pesadez. —Aun así, no deberías sembrar tanta tensión entre los empleados. La incertidumbre paraliza la productividad. Dime... ¿conseguiste algo útil reuniéndote con cada integrante del departamento de finanzas por separado?Una leve sonrisa de lado se me dibuja en los labios.—Sí. Conseguí algo.La imagen de Elizabeth Duncan se instala en mi mente de repente. Pienso en la forma en que sus ojos grises intentaban sost
POV de ElizabethMi corazón golpea tan fuerte que puedo sentir cada latido en mis oídos. No sé qué me produce más pánico en este momento: si la certeza casi absoluta de que este hombre me despedirá en un par de minutos por llamarlo imbécil esa noche, o la manera tan abrumadora con la que él me mira. Esos ojos negros como la noche me recorren de arriba abajo, fijos, intensos, atravesándome la piel con una frialdad que me eriza los poros. Mientras tanto, él se mantiene en silencio, esperando pacientemente a que yo responda a su comentario sobre nuestro desastroso momento del viernes.Sin embargo, deliberadamente decido ignorar cualquier insinuación sobre ese primer encuentro. No pienso pedir disculpas por haber reaccionado como lo hice. En su lugar, me enfocaré en defender mi trabajo de forma profesional. Me acerco al escritorio y tomo asiento bajo su atento escrutinio.—Buenas tardes, señor Neumann —comienzo a hablar—. Aquí tiene el desglose correspondiente a mi área de análisis. En e







