Home / Romance / Relatos de media noche / Familia Feliz 3/4

Share

Familia Feliz 3/4

Author: Luna
last update publish date: 2026-09-30 16:22:16

Ana

​El eco monótono de la voz de la profesora resonó en el amplio auditorio de la universidad, desgranando los últimos conceptos de la lección mientras el reloj de la pared parecía detenerse en el tiempo. Sentía el cuerpo extraño, pesado, con una humedad persistente y febril en el bajo vientre que no me había abandonado en todo el bloque de clases.

​—Bien, muchachos, por hoy terminamos aquí. Pueden retirarse —anunció al fin la docente, cerrando su maletín con un chasquido metálico.

​Un murmull
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Relatos de media noche    ¡Si, profesor! 1/2

    Samantha​Las piernas me temblorosas y el pecho me subía y bajaba con una violencia febril, atrapada todavía en el eco de mi fantasía echa realidad​Con una fuerza implacable y una posesividad que me cortaba la respiración, me levantó ligeramente de la cadera, me dio la vuelta con rapidez y me arrojó boca abajo contra la superficie del escritorio. Los expedientes, los libros y las hojas impresas que habíamos estado ordenando volaron por los aires, dispersándose por el suelo del aula en un desorden caótico mientras mi cuerpo se estrellaba contra la madera fría.​—Quédate quieta ahí, Samantha —me ordenó Alejandro con esa voz grave, ronca y oscura que me obligaba a obedecer sin rechistar.​Sentí el roce de su pantalón abriéndose por completo y, un segundo después, el golpe seco y resonante de su mano abierta impactando contra mi nalga desnuda. El ardor agudo me hizo arquear la espalda de inmediato, disparando una descarga eléctrica de adrenalina y deseo por toda mi espina dorsal.​—¡Ah..

  • Relatos de media noche    ¡Si, profesor! 1/2

    Samantha​El aire dentro del aula magna parecía más denso de lo habitual, cargado con el zumbido distante de los ventiladores y el murmullo de mis compañeros recogiendo sus cuadernos. Sentada en la primera fila, como siempre lo había hecho, sentía el peso de mi propia reputación sobre los hombros. Era la mejor estudiante de la clase de Literatura Avanzada, la que siempre tenía la respuesta correcta, la que nunca fallaba. Pero esa tarde, mi mente era incapaz de retener ni una sola línea del análisis literario que acabábamos de discutir.​Mis ojos estaban fijos en él. En el profesor Alejandro Vega.​Alejandro era, sin discusión, el hombre más atractivo de toda la universidad. Tenía treinta y dos años, una mandíbula marcada que siempre lucía una ligera sombra de barba perfectamente cuidada, y unos ojos oscuros, de mirada afilada e inteligente, que parecían desarmarte con solo un segundo de atención. Su cabello castaño oscuro, ligeramente revuelto por el hábito de pasarse los dedos cuando

  • Relatos de media noche    Familia Feliz 4/4

    Ana​El trayecto de regreso a casa desde la universidad se me hizo pesado y largo, con las piernas aún temblorosas y la piel sensible por los recuerdos recientes de lo que había pasado con Camilo. Al llegar frente a la casa, saqué las llaves de la cartera, abrí la puerta principal y entré con total naturalidad, creyendo que todo estaba en calma.​Dejé caer el bolso de cuero sobre el sofá de la sala y, sintiendo un vacío hambriento en el estómago después de tantas horas de tensión, caminé directamente hacia la cocina para buscar algo de comer.​Sin embargo, a medida que avanzaba por el pasillo, un sonido sutil comenzó a filtrarse a través de la madera de la puerta. Unos gemidos bajos, sofocados y rítmicos que hicieron que mis pasos se detuvieran en seco. Una sensación de humedad caliente y repentina brotó de inmediato en mi bajo vientre, y al mismo tiempo, noté cómo mis pezones se endurecían de golpe contra la tela de la blusa, respondiendo al estímulo del sonido antes de que mi mente

  • Relatos de media noche    Familia Feliz 3/4

    Ana​El eco monótono de la voz de la profesora resonó en el amplio auditorio de la universidad, desgranando los últimos conceptos de la lección mientras el reloj de la pared parecía detenerse en el tiempo. Sentía el cuerpo extraño, pesado, con una humedad persistente y febril en el bajo vientre que no me había abandonado en todo el bloque de clases.​—Bien, muchachos, por hoy terminamos aquí. Pueden retirarse —anunció al fin la docente, cerrando su maletín con un chasquido metálico.​Un murmullo generalizado de alivio recorrió las bancas. Los estudiantes comenzaron a recoger sus cuadernos y a levantarse con prisa. Yo guardé mis cosas con manos torpes, respirando con la falsa ilusión de que al fin podría irme a casa, descansar y procesar todo lo que estaba pasando en mi vida. Sin embargo, al revisar mi horario en el teléfono, un nudo frío se me formó en el estómago: todavía me quedaba una clase más dentro de una hora. No podía irme. Tenía que quedarme en la universidad, soportando el m

  • Relatos de media noche    Familia Feliz 2/4

    Ana​El pecho me subía y bajaba en ráfagas cortas y desesperadas, tratando de recuperar el aire mientras el sudor se enfriaba sobre mi piel. Aún estábamos tendidos sobre las sábanas revueltas con Liam, con la mente nublada por lo que acabábamos de hacer, cuando un sonido seco en la puerta nos devolvió de golpe a la realidad.​El pestillo giró con lentitud.​Un escalofrío de puro terror me recorrió la espina dorsal. Pensé inmediatamente en mis padres; el pánico me apretó el estómago, haciéndome creer que todo estaba perdido. Sin embargo, al abrirse la puerta no aparecieron rostros furiosos, sino la figura de Camilo, el mejor amigo de Liam, quien se detuvo en el umbral con los ojos muy abiertos y una expresión de total incredulidad al vernos.​—Mierda... —murmuró Liam en un susurro áspero, apartándose de mí de inmediato.​Yo me puse de pie de un salto, con el corazón latiéndome en la garganta. Agarré una camiseta oversized de Liam que colgaba de la silla, me la puse a toda prisa para cu

  • Relatos de media noche    Familia Feliz 1/4

    Ana​El pestillo de la puerta principal giró con un chasquido sordo, y al cruzar el umbral me envolvió una quietud extraña, un silencio denso impropio de cualquier tarde. Miré el reloj con desconcierto: las manecillas marcaban tres horas menos del horario habitual. Con la certeza absoluta de que la casa estaba completamente sola, me quité el peso del bolso de los hombros y comencé a subir las escaleras rumbo a mi recámara.​El alivio de haber salido temprano se desvaneció en el preciso instante en que pasé frente a la habitación de mi hermanastro. Unos murmullos apagados, un eco rítmico que atravesó la madera, me detuvieron en seco. Me tensé de inmediato. Los latidos del corazón se me dispararon directo contra las costillas, agolpándose calientes en la garganta. El instinto inmediato me susurró que había traído a alguien a escondidas.​El pulso me zumbaba en los oídos. Conteniendo la respiración, me acerqué con sigilo, caminando sobre la puntas de los pies, rogando que las tablas del

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status