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La deslumbrante rubia de ojos azules que está en mi cama se aferra a mi espalda a medida que me muevo en ella y yo tan solo puedo besarla con más urgencia callando nuestros gemidos. No sé nada de ella, pero sí sé que es la mujer más bella que he visto en mi vida y aunque no se ni siquiera su nombre, solo puedo dejarme llevar y disfrutar de esta exquisita sensación que es estar en ella.
Cada movimiento es una búsqueda constante por calmar esto que ya no sé ni cómo llamarle, solo sé que estoy excitado y loco por esta desconocida que con solo moverse en aquella pista de baile me robo la razón. –Fuck!— Grita cuando nuestros cuerpos van acercándose a aquel sublime momento que tanto ansiamos.
—Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida. — Le susurró al oído y si esto es algo de una sola noche, al menos quiero que sepa porque estoy así por ella.
Sus uñas arañan suavemente mi espalda, pero en cuestión de minutos cuando su cuerpo comienza a temblar, ella clava sus uñas en mi espalda y se deja llevar en un orgasmo que me invita a seguirla. Mis labios le besan con más ganas y mis movimientos van cobrando más fuerza hasta que finalmente encuentro ese tan ansiado alivio que buscaba. Voy callando mis gemidos en su cuello y solo cuando consigo recuperarme, salgo de ella lentamente para así acostarme a su lado en mi cama.
Lo único que se escucha entre los dos, son nuestras respiraciones agitadas y algún que otro suspiro de alivio que se escapa de nosotros. Mi mirada está completamente centrada en el techo mientras intento recuperarme y asimilar lo ocurrido, cuando de repente ella se mueve en la cama y volteo a verla.
Su escultura cuerpo desnudo frente a mi es una imagen que me distrae por completo, eso no lo puedo negar —¿Qué haces?— Pregunto confundido cuando ella se levanta y comienza a recoger su ropa del suelo.
—Buscar mi ropa para vestirme e irme. — Responde tal como si no entendiese lo que está haciendo.
—Sí, lo veo, pero ¿Por qué te vas? Quédate esta noche. – Propongo y niega.
—No puedo, esto ha estado delicioso y todo eso, pero ha sido un error. Yo no soy mujer que se la pasa de cama en cama con desconocidos. — Se justifica haciéndome sonreír.
—¿Y quién te ha dicho a ti que yo pienso eso?— Pregunto sentándome en la cama.
—Nadie, pero de verdad, debo irme… supongo que la palabra “gracias” no es la correcta, pero tampoco sé muy bien que decir. — Dice ya colocándose su vestido negro.
—Si me dices gracias, creeré que no te ha gustado y ahí sí que me sentiré pésimo. — Comento y sonrió pícaramente.
Ella muerde su labio inferior y ríe nerviosa –Has estado muy bien, no te preocupes que ese no es el problema.— Justifica.
Debo admitir que me encantaría atarla a la pata de mi cama para que no se marche, pero ¿Qué puedo hacer para que no lo haga?
—¿Y cuál es el problema?— Pregunto mientras me levanto de la cama y voy en busca de mi bóxer.
Ella solo me mira un instante y luego se para frente al espejo que tengo en mi habitación para acomodar su cabello rápidamente –No lo entenderías, ahora, de verdad, es mejor que me vaya. — Repite y busca su bolso para luego salir de mi habitación.
Rápidamente me coloco mi bóxer y salgo detrás de ella hasta que le alcanzo ya en la entrada —¿No me dirás tu nombre? ¿No me darás tu numero? – Pregunto con desespero y frustración.
—Es mejor así, hoy ha sido la última noche que he sido yo…—
—¿Qué?— Pregunto completamente confundido, pero ella no responde. Simplemente abre la puerta y se marcha de mi departamento dejándome con un sinfín de preguntas a las que quisiera encontrarle una respuesta.
¿Y si está casada? ¿O comprometida?
Quizás es eso, ¿no?
¿Por qué diría que esta ha sido la última noche que ha sido ella?
—Ya Landon, no te hagas más preguntas. La mujer se fue y te ha dejado aquí como si lo de hace un momento fuese nada… bueno, en realidad es así, después de todo ha sido tan solo un polvo, ¿no? — Me digo en un intento por convencerme de que esto no ha tenido importancia alguna.
Solo espero no despertarme mañana pensando en ella, ese sí que sería un problema.
Semanas después Miro a mi niño mientras la cargo en mis brazos y lo llevo a su cuna, sin dudas es nuestro príncipe. Cuidadosamente lo acuesto y beso su frente —Eres nuestro más hermoso milagro— Le susurro y casi como si entendiese lo que le acabo de decir, me lanza una sonrisita seguida por un bostezo que me deja saber que se está quedando dormido. —Te amo con toda mi vida hijo. — Le digo y le planto un ultimo beso en su pequeña frente. Le echo un vistazo por última vez y camino hacia la habitación donde me espera la mujer de mi vida. Al entrar a la habitación, ella me mira sonriente —¿Se ha quedado dormido? — Me pregunta con una sonrisa que me enamora más de ella como si eso fuese posible. —Si preciosa, como cada noche le he dicho que lo amábamos y se ha quedado dormido. — Le explico mientras me meto a la cama junto a ella. —Tú voz lo calma. Se ha
[ALEXA]Tiempo despuésDespués de mi boda con el hombre de mi vida, pareciera que todo hubiese encontrado su lugar, o tal vez es que a su lado la vida pareciera ser una fiesta a pesar de cualquier problema que pueda surgir. Nuestra luna de miel por Italia y Grecia estuvo llena de noches de amor, días de risas, besos sin fin y charlas donde planeamos nuestra vida juntos, una que continuamos en Paris a las pocas semanas.Nuestros meses solos en Paris nos sirvieron para acoplarnos como matrimonio, para conocer que nuestro hijo sería un niño, y para decidir regresar a Nueva York antes del nacimiento de Sebastien, nombre que elegimos para nuestro niño. A nuestro regreso a Nueva York, Landon retomo su puesto en la empresa, y yo decidí trabajar como voluntaria en el centro medico donde estuveinternada, algo que Carlos apoyo y me ayudo a llevar a cabo como director de este. También nos convertimos en padrin
[ALEXA]La vida no es un cuento de hadas, eso lo tengo más que claro, pero este momento pareciera ser salido de uno de estos. Los ojos marrones de quien ahora es mi esposo me miran fijamente mientras que la canción “Si tu me miras” de Alejandro Sanz suena de fondo en nuestro primer bailes como marido y mujer. Ambos sabemos que no es de esas canciones que usualmente una pareja elige para su primer baile como esposos, pero es que para nosotros la letra de esa canción significa demasiado, mirándonos uno al otro muchas veces nos hemos dicho palabras que nadie entendía, lo nuestro fue un secreto por momentos y un “no debemos” que ignoramos completamente cuando el corazón hablo más fuerte. Landon llego a mi vida para enseñarme que la felicidad si existe, que alguien si puede ama
[LANDON]Un poco más de una semana despuésHemos soñado con este día durante muchos días, y no puedo creer que finalmente este momento haya llegado. Me veo aquí con mi traje oscuro y la mirada de todos los invitados sobre mi y una mezcla de nervios y ansiedad se apodera de mi. Sofía y Nicolás me sonríen desde la primera fila y yo les devuelvo el gesto a pesar de que a penas puedo pensar claramente. Al fin Alexa y yo uniremos nuestras vidas para siempre. No puedo creer que después de todo lo que hemos pasado este momento este por ocurrir. Respiro profundo intentando tranquilizarme, y de repente la música comienza a sonar dejándome saber que el momento más importante de todos ha llegado. Las puertas doble de madera d
[ALEXA] 2 días después Nunca en mi vida me hubiera imaginado que podría encontrarme en una situación como está, tal vez porque hasta hace muy poco tiempo la existencia de Sofía era completamente desconocida para mi o quizás porque después de todo lo que me ha ocurrido en la vida me era imposible imaginándome, planeando mi boda con un hombre como Landon. —¿Ya estás más tranquila? — Me pregunta Sofía mientras que esperamos a que la asesora de vestidos de novia traiga algunos de los diseños que le mencione. —Ya está preso, asique si, lo que no puedo creer es todo lo que exploto gracias a mi denuncia— Comento y asiente. —Lo sé, es un horror, al parecer Carter es un acosador que siempre se sal
[LANDON]Lleva horas abrazada a mi sobre este sofá mientras que en la tele pasan uno tras otros los capítulos de una serie de televisión que pareciera ser buena, pero la verdad es que no le he prestado mucha atención, tan solo estuve centrado en ella y en que estuviera bien, pero aquellas lagrimas que salían de vez en cuando me hicieron ver que no era así —¿Te parece si vamos a la cama? — Le propongo y ella asiente.—Déjame lavar los platos y vamos, ¿te parece? — Responde y niego.—Los meto en el lavavajillas y ya, tú mejor ve a la cama y me esperas allí, ¿sí? — Difiero y beso su frente como para darle a entender que este asunto no está en discusión y ella se sonr&ia







