LOGINElise supo que algo andaba mal en el momento en que el motor emitió un extraño chasquido. Frunció el ceño y giró la llave de nuevo.Clic.Nada. Lo intentó una vez más.El tablero se iluminó, el motor tosió, luego se apagó."No puede ser en serio."Revisó la hora. De todos los días posibles, apenas había salido del estacionamiento de la oficina cuando su coche decidió derrumbarse.Después de varios intentos más, se rindió y llamó a un mecánico. Llegó poco después, abrió el capó, revisó debajo del coche, y eventualmente sacudió la cabeza."Tendré que llevarlo al taller."Elise echó un vistazo al cielo que se oscurecía. "¿Cuánto tiempo?""No puedo saberlo hasta que haga un diagnóstico completo."Le entregó las llaves. "Llévelo."Como no tenía idea de cuánto tiempo tardarían las reparaciones, pidió un taxi y se fue a casa. Para cuando cruzó la puerta principal, estaba cansada, hambrienta, y completamente irritada con su día.Kael bajaba las escaleras cuando la vio. Su mirada se desplazó m
"Porque Blackcrest no es una empresa en la que puedas simplemente indagar sin consecuencias."La expresión de Julian se endureció. "Sterling Company tampoco.""Sabes a qué me refiero."Volvió a mirar la pantalla. "Creo que encontré algo.""¿Qué?""Una fotografía.""¿Qué clase de fotografía?""Una de los antiguos ejecutivos de Blackcrest.""¿Y?""Hay alguien en ella cuya identidad fue deliberadamente ocultada."Martha guardó silencio. "¿Crees que es el Presidente Crest?""No lo sé.""¿Pero crees que podría serlo?""Sí.""Entonces averígualo."Julian sonrió levemente. "Ese era el plan."Terminaron la llamada, y Julian volvió a su laptop. Amplió la fotografía de nuevo. La complexión del hombre era visible: alto, hombros anchos, y ropa oscura, aunque su rostro seguía oculto.Julian miró fijamente la silueta. Algo en ella le resultaba familiar, aunque no podía explicar por qué.Abrió otra carpeta que contenía fotografías de personas vinculadas a Blackcrest, y luego otra. Comenzó a comparar
Julian apenas durmió esa noche. Para las dos de la mañana, su dormitorio estaba iluminado únicamente por el resplandor de la pantalla de su laptop.Ya había buscado el nombre del Presidente Crest cientos de veces, y los resultados eran casi irrisorios. Aparecían artículos sobre la expansión de Blackcrest, informes sobre adquisiciones multimillonarias, entrevistas con ejecutivos de Blackcrest, y anuncios firmados en nombre del presidente. Pero nunca había un rostro, un nombre, ni una fotografía.Julian se recostó en su silla. "¿Cómo puede un hombre dirigir una de las corporaciones más grandes del país sin que nadie sepa cómo es?"Abrió otro artículo. Blackcrest había sido fundada años atrás, sin embargo incluso los informes más antiguos se referían a su líder únicamente como Presidente Crest. No había nombre de pila, ni biografía, ni familia, y nada personal.Julian frunció el ceño mientras abría los registros corporativos oficiales de Blackcrest. La estructura ejecutiva de la empresa
El comedor de la familia Sterling estaba inusualmente tenso esa noche.La cena apenas había comenzado, pero nadie le prestaba mucha atención a la comida.Edmund estaba sentado en la cabecera de la mesa, con una expresión dura mientras miraba la tableta frente a él.Enfrente de él, Julian estaba sentado con los brazos cruzados y la mandíbula apretada.Su madre, Martha, estaba igualmente descontenta.La noticia había sido imposible de ignorar.Calloway Holdings había asegurado la asociación con Blackcrest.La Compañía Sterling no.Y ninguno de ellos entendía por qué.Martha finalmente rompió el silencio."—Todavía no puedo creer esto".Julian la miró."—Yo tampoco".Edmund colocó la tableta sobre la mesa."—Blackcrest ni siquiera nos dio una explicación"."—No tenían por qué darla", dijo Julian con amargura. "—Simplemente rechazaron nuestra propuesta".Su madre frunció el ceño."—La Compañía Sterling ha trabajado con grandes corporaciones durante años. Blackcrest nunca nos ha tratado as
Sus labios se encontraron.El beso fue suave, casi vacilante.Elise se retiró antes de que él pudiera hacerlo.Lo miró.Luego lo besó de nuevo.Esta vez, no dudó.La mano de Kael se posó en su cintura.La acercó más, y los dedos de Elise se enredaron en su camisa.El beso se profundizó.Sintió el calor de su cuerpo contra el suyo, su respiración cambiando a medida que sus manos se movían sobre sus hombros.Kael la besó de nuevo, más despacio esta vez, como si estuviera memorizando la sensación.Los brazos de Elise rodearon su cuello.Él se acercó más.Podía sentir que el contención de él comenzaba a romperse.Sus labios se movieron de los de ella a su mejilla, luego a lo largo de su mandíbula.Elise cerró los ojos."—Kael…".Él se detuvo."—Dime que pare".Ella abrió los ojos."—No quiero que pares".Su mirada se oscureció.La besó de nuevo.La mano de Elise se movió debajo del borde de su camisa, rozando la piel cálida.Kael inhaló profundamente.Atrapó su mano y la sostuvo contra su
La casa había quedado en silencio para cuando Elise regresó a su dormitorio.Se cambió por un suave camisón de noche, se lavó la cara y se metió en la cama con un libro que no tenía intención de leer.Logró avanzar tres páginas antes de cerrarlo.Sus pensamientos ya se habían desviado hacia otra parte.Kael.Se giró de lado y se le quedó mirando al techo.Anoche, él la había besado.No porque estuvieran fingiendo estar casados.No porque fuera parte de su acuerdo.La había besado porque sentía algo por ella.Y esta noche, ella había pasado todo el día intentando decidir qué sentía al respecto.No estaba lista para llamarlo amor.Ni siquiera estaba segura de poder llamarlo amor.Pero no podía negar que algo había cambiado.Un golpe resonó en su puerta.Elise se sentó."—Adelante".La puerta se abrió y Kael entró.Se había cambiado por una camiseta oscura sencilla y pantalones de descanso. Su cabello estaba ligeramente húmedo y sostenía un vaso de leche tibia en una mano."—Pensé que to







