LOGINSinopsisUn hombre poderoso. Una noche que lo cambió todo. Un secreto que amenaza con destruirlos.Peter Collins, brillante ingeniero mecánico y dueño de Collins Motorsports Group, lo tenía todo: poder, prestigio y un imperio automovilístico que despertaba la envidia de sus rivales. Pero sus enemigos encontraron la forma más despreciable de destruirlo: utilizar a una mujer para arruinar su reputación.Claire Russell, desesperada por salvar a su madre, aceptó un trato que jamás imaginó que cambiaría su vida para siempre. Aquella noche terminó en la cama de un hombre del que apenas sabía nada. Un error que le dejó una hija y un secreto que guardó durante cinco años.Ahora, el destino la ha llevado de regreso a Nueva York, donde su nuevo trabajo la pone cara a cara con su pasado: Peter Collins, el padre de su hija.Él no sabe quién es ella. Mucho menos que aquella noche tuvo consecuencias.Pero ¿qué sucederá cuando la verdad salga a la luz y Peter descubra que la mujer que podría haber d
59. Epílogo Una familia unida.Eso fue exactamente en lo que se convirtieron después de ese momento tan importante para ellos.Hazel aceptó volver con Jeremiah y unas semanas después, también volvieron a Nueva York para manejar sus negocios; sin embargo, venía de visita cada cierto tiempo o la familia Lowell los visitaba.Unos meses más tarde, Livi dio a luz a mellizos; ese día… Justin Jackeson no solo terminó desmayado; para diversión de su esposa, tuvieron que animarlo. Claro que todo era una exageración del exguardaespaldas.Avery y Nolan no tenían nada que ver con la primogénita de la familia Jackson; los niños, junto a Ashley, eran unos angelitos.No podía decir lo mismo de Bessie Coleman que había nacido una semana después de los mellizos y con quien el matrimonio Coleman cerró la fábrica de bebés.Gemma se puso de pie luego de maquillarse; tenía unas pequeñas ojeras marcadas bajo sus ojos. El trabajo había aumentado considerablemente; no había abierto oficialmente su tienda, p
58. Fuiste túEn los siguientes días, Gemma se concentró por completo en la colección. Afinó cada detalle de las piezas antes de pasar a tallar cada una de ellas. Hazel le ayudaba; pasaban horas en el taller que Kevin había mandado instalar en la mansión.Él era el encargado de vigilar que Gemma no se saltara ninguna comida; personalmente la alimentaba cuando ella no quería interrumpir su trabajo.Hazel observaba todo en silencio mientras se tomaba un descanso; sonreía cada vez que veía a Gemma ceder ante su esposo, no porque le complacía que fuera sumisa. Si no por lo mucho que a Kevin le costaba convencerla de algo.Cada día se daba cuenta de lo que era un verdadero amor y del error que por tantos años Jeremiah y ella estuvieron cometiendo con Gemma. Su hija no solo era talentosa, era amable, dulce cuando quería y muy necia. Pero eso había sido lo que la trajo a los brazos de su verdadero amor.—¿Qué pasa, mamá? —preguntó Gemma, varias semanas después.—Nada.—¿Estás segura?Ella as
57. Sublime Bella y Parker se miraron; la sorpresa era evidente en sus rostros, pero ninguno dijo nada fuera de lugar. La ligera sonrisa en sus labios era de aceptación; luego de tantos años y de tantas cosas, ninguno encontraba argumento para decir que su padre no era feliz.Layla le había devuelto aquello que su madre se llevó al morir. Una familia. De alguna manera un poco retorcida, había sido el camino para volver al hogar.Parker había cambiado mucho; ya no era el hombre que hace tanto tiempo intentó destruir a Layla.Siempre viviría arrepentido por sus acciones, aunque consideraba que la vida había sido muy generosa con él, dándole la oportunidad de encontrar una mujer que le hiciera aterrizar en suelo firme. Marina nunca le dijo nada que elevara su ego, simplemente le habló como a cualquier otra persona; no se fijó en su estatus ni en el hecho de ser un actor reconocido.Ella lo trató como a persona.No fuera que Layla no lo hiciera, solo que… ellos no nacieron para estar jun
56. Inteligentes y peligrosos La inesperada aparición del señor Lowell no consiguió arruinar la felicidad de los recién casados. Luego de que fuera echado de la mansión sin ninguna oportunidad de ser perdonado por su ex y por sus hijos.Los novios tomaron las maletas y emprendieron su luna de miel. Ninguno de ellos sabía las sorpresas que Douglas había preparado para Jennifer; aun así, podían imaginárselo.Douglas era muy dedicado y detallista; tenía que tratarse de algo espectacular y no se equivocaban. Su primera parada fue en el continente asiático. Exactamente Japón.Tan pronto como escuchó a Jennifer decir que le gustaría conocer el parque de los cerezos, lo decidió.Allí pasaron alrededor de una semana entera; ninguno tenía prisa por dejar el continente. La única responsabilidad que Jennifer tenía era la de ser feliz y disfrutar cada día como si fuera el primero.Douglas tampoco tenía preocupaciones. Su empresa estaba en buenas manos; si no fuera por su matrimonio, no habría co
55. Alto peligroJustin abrió los ojos desmesuradamente. De todo lo que podía pasarle a Livi, no esperaba que fuera un embarazo. ¡Otro bebé! Un escalofrío recorrió la espalda del exguardaespaldas. El miedo que jamás sintió estando frente a frente con un arma, lo estaba sintiendo ahora.Ashley, Livi… ¿Sería otra niña?—¿No dirás nada? —preguntó Livi con los ojos llenos de lágrimas; se mordía el labio como una niña pequeña.Gimoteó un par de veces, mirando a Justin. El hombre tenía algo que decir, pero sus labios parecían sellados.—¡Justin, estoy embarazada! ¡No puedes solo guardar silencio! —gritó, echándose a llorar.Justin cerró los ojos, soltó un largo suspiro.Cerró la distancia, la envolvió entre sus brazos, pero seguía en completo silencio. Su corazón latía a toda prisa. Livi embarazada era un caso de alto peligro. Apenas había sobrevivido al embarazo de Ashley; con el segundo, no estaba seguro de llegar intacto al día del nacimiento.—¿No lo quieres? —preguntó ella, hipando.—N







