LOGINNarradorDamon Stavros podía aparentar una calma diabólica, pero por dentro sentía una desesperación apremiante. No solo admiraba profundamente a Selena; también la apreciaba con sinceridad. Hacía tiempo que había aceptado que ella nunca lo amaría y, muy a su pesar, lo había asumido.Por eso, se tomó la búsqueda como un asunto profundamente personal.Mientras caminaba a paso firme hacia la salida de la mansión, Caroline, la modelo que lo había acompañado a la fiesta, lo detuvo sujetándolo fuertemente del brazo.—¡Damon! —interpeló, con una mezcla de molestia y enojo—. ¿A dónde vas? ¿Estabas pensando irte sin mí?El griego se detuvo en seco y cerró los ojos un instante. Se había olvidado por completo de que había asistido con una acompañante. En ese momento, se maldijo a sí mismo en silencio.—Disculpame, Caroline... me ha surgido un asunto urgente que debo resolver de inmediato. Le pediré a alguien de mi seguridad que te lleve a tu casa —respondió, procurando mantener su amabilidad na
POV Alessandro¡Me voy a volver loco si no la encuentro pronto! Esto es demencial; no puedo creer que mi reina haya desaparecido. Es como si, literalmente, se la hubiese tragado la tierra.—Cálmate, Alessandro... —dice mi abuelo con simulada templanza—. Los hombres ya están investigando. Ahora mismo voy a hablar con el alcalde, que anda por aquí. En minutos, toda la ciudad la estará buscando.—Lo primero que tenemos que hacer es interrogar a los guardias cerca de la salida posterior —agrega Damon con frialdad—. Sigo creyendo que la sacaron por allí. ¿Revisaron las cámaras?—Mis hombres ya lo están haciendo —respondo, como fuera de mí—. ¡No sé qué más hacer! ¿Por qué sucedió esto? No lo entiendo.Miro hacia un rincón donde mi futura suegra y Elena consuelan a Luca, que llora sin parar pidiendo por su madre. Ver al niño así me desespera aún más; me destroza el alma.De pronto, Damon hace una pregunta que hasta ahora ni siquiera se me había cruzado por la mente.—¿Quién querría hacerle d
POV SelenaSiento que los párpados me pesan. Cuando trato de abrir los ojos no puedo, porque parecen estar tapados. La cabeza me da vueltas sin parar.¡Uf, qué dolor! ¡Mi cabeza estalla! ¿Qué carajos me pasó?Suelto un quejido, pero para mí desgracia me doy cuenta de que no se escucha normal... ¡Diablos! ¿Tengo una mordaza puesta?Ay no, si querían hacerme una broma o castigarme, esto es lo peor que pueden hacerme.Trato de mantener la calma antes de caer en la locura y hacer una estupidez que me cueste algo más que hablar.Fui al baño porque no me sentía muy bien, pero le dije a Alessandro que me iría a retocar el maquillaje para que no se preocupara —ya lo conocen—: era muy capaz de despedir a todos los invitados y terminar la fiesta en ese mismo instante.Como sea, lo último que recuerdo es que iba saliendo del baño y alguien me tomó por detrás y me puso algo en la boca. No pude hacer mucho a pesar de luchar contra el agarre. Creo que en el fragor del momento alcancé a escuchar alg
NarradorGina, que observaba desde el centro del salón mientras conversaba distraída con un grupo de invitados, detectó de inmediato el cambio de atmósfera. Conocía demasiado bien las expresiones de esa familia: la rigidez en la mandíbula de Alessandro, las miradas fulminantes entre James y Henry, y el ritmo tenso con el que caminaban de un lado a otro.Se disculpó rápidamente y avanzó a pasos firmes hacia la base de la escalera principal, interceptándolos justo cuando Alessandro dejaba escapar su exclamación de rabia.—¿Qué está pasando aquí? —preguntó Gina, cruzando los brazos y clavando los ojos en Alessandro—. Llevan bastante tiempo susurrando entre ustedes y dando vueltas como si la casa estuviera ardiendo. ¡¿Qué sucede?! ¿Dónde está Selena?El silencio que siguió fue denso. Alessandro apretó las manos en puños, incapaz por un segundo de articular palabra. Fue Henry quien dio un paso al frente, bajando la voz al mínimo.—Gina... Selena no aparece.Gina parpadeó, descolocada. La s
POV AlessandroDespués del revuelo con el griego, he decidido que ha llegado el momento que hemos esperado durante toda la noche: presentar formalmente a Selena como mi prometida ante toda la sociedad y anunciar la fecha de nuestra boda.Y sí, hay que encerrar a la paloma antes de que suceda algo y decida escaparse. Esto último lo digo en broma, no vayan a tomar todo literalmente. Pero bueno, viendo que esta mujer se me viene escapando hace más de veinte años, mi impaciencia es entendible, ¿no?¡Dios, qué mujer más hermosa! La miro mientras habla con los presentes y no puedo creer tener tanta suerte en mi vida. Estoy llegando a pensar que un ser humano no puede ser tan feliz.La voz de mi reina me despierta.—Deja de mirarme de esa manera, me pones nerviosa —musita Selena, dándome un suave codazo en las costillas.La miro con dulzura y le acaricio la mejilla.—No puedo evitarlo, mi dulce cicciottella —le respondo en un susurro al oído, tomándola suavemente por la cintura para pegarla
POV AlessandroMe quedo parado sin hacer absolutamente nada, observando la escena. En todos los años que me he enfrentado a Damon, creo que nunca lo he visto tan desconcertado como ahora; ni siquiera las veces que mi cicciottella lo ha rechazado.Quisiera advertirle que, si pretende de alguna manera acercarse a Gina, mejor se olvide, porque es una causa perdida. Pero la verdad me divierte ver cómo estas dos mujeres trapean el piso con él.Si mi novia es una mujer dura de roer, imagínense lo que puede llegar a ser Gina, quien prácticamente se terminó de criar a su lado.Ya saben cómo es mi reina: se convierte en una leona impiadosa cuando de los suyos se trata. Y esa chica es mucho más que una empleada para Selena; si hubiese podido, la habría adoptado. Pero como no pudo hacerlo, procuró darle absolutamente todo lo que estaba a su alcance para salir adelante.Juro que pienso en todas las cosas buenas que hace mi reina por los demás y no puedo evitar enamorarme más de ella. Siempre busc







