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Capítulo 40.

Author: Kester
last update publish date: 2026-10-05 09:43:45

Aquella noche, Amora ya no quiso seguir buscando a Roy. Apartó de su mente toda la curiosidad y la rabia que habían estado oprimiéndole el pecho. Con el rostro todavía enfurruñado, decidió volver a casa. Las luces de la calle pasaban fugazmente por las ventanillas de su automóvil, mientras su mente se llenaba de recuerdos del pasado que aún no conseguía dejar atrás.

En cuanto el automóvil entró en el garaje, la figura de su madre ya estaba de pie en el umbral de la puerta. Jessica, vestida con
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    A la mañana siguiente, armada con la información que le había proporcionado uno de sus subordinados, Lucy se dirigió rápidamente a uno de los grandes hospitales que años atrás había atendido a numerosas víctimas de un incendio. Desde primera hora de la mañana, un nombre no dejaba de resonar en su cabeza: Amora. La mujer que debía encontrar a toda costa.En cuanto entró en el vestíbulo del hospital, Lucy no perdió tiempo. Se dirigió directamente al mostrador de admisión. La empleada que estaba detrás parecía ocupada, pero Lucy se acercó a ella con determinación.—Quisiera preguntar por una paciente que estuvo ingresada aquí —dijo Lucy sin rodeos—. Se llama Amora Cassidy Shane.La empleada frunció el ceño. —¿Amora Cassidy Shane? ¿Cuándo estuvo ingresada esa paciente?—Hace dos años —respondió Lucy con firmeza.La empleada volvió a mirar a Lucy, esta vez durante más tiempo. —¿Con qué propósito busca información sobre una paciente?Lucy se apresuró a inventar una excusa. —Yo... soy un fam

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    Aquella noche, el ambiente en la casa de la familia de Vicktor era tenso. El aire de la sala parecía contener la respiración cada vez que los sollozos de Kelly resonaban por toda la estancia. Lucy seguía intentando acercarse a su hija, esforzándose por suavizar la voz para que la niña dejara de tener miedo.—Cariño, soy mamá. No tengas miedo... Ven, dame un abrazo —dijo Lucy en voz baja, acercándose a Kelly, que se escondía entre los brazos de la criada.Sin embargo, en lugar de calmarse, Kelly se puso aún más histérica. Su llanto estalló con tanta fuerza que la criada entró en pánico.—Señora, será mejor que no la fuerce por ahora. La señorita Kelly no está en condiciones de tranquilizarse —dijo la criada con cautela.Lucy la fulminó con la mirada.—¡Soy su madre! ¿Qué sabes tú? —alzó la voz, dejando traslucir su dolor y su ira.La criada bajó la cabeza, pero aun así se atrevió a hablar.—Señora, le ruego que me disculpe. Es una orden del señor Vicktor: no debemos permitir que la señ

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    Con el rostro aún pálido, Jessica entró tambaleándose en aquella enorme casa. La tarde transcurría tranquila, y lo único que se oía era el sonido del televisor en la sala. Su mirada se dirigió de inmediato a la joven que estaba sentada cómodamente en el sofá, viendo su programa favorito.—Amora —murmuró Jessica, con la voz temblorosa. Se acercó a ella y, sin pensarlo dos veces, abrazó a su hija con fuerza.—Mamá, ¿qué pasa? —preguntó Amora, desconcertada. Frunció el ceño al ver el extraño comportamiento de su madre.—Amora... perdóname, cariño —susurró Jessica.Amora se apartó un poco del abrazo y observó el rostro de su madre, que parecía sumida en una profunda inquietud.—¿Por qué tienes que pedirme perdón? ¿Acaso has hecho algo malo, mamá?Jessica suspiró profundamente, con los ojos enrojecidos.—Todo lo que he hecho... ha sido por ti, cariño. Espero que puedas comprenderlo.—¿Qué quieres decir, mamá? No te entiendo —preguntó Amora con tono preocupado. Ahora podía ver claramente la

  • Vamos a Divorciarnos, Señor CEO!   Capítulo 71.

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