LOGINCapítulo 108Narra Catalina—No vas a ir —repitió Daniel mientras sostenía mi teléfono entre las manos y miraba la fotografía de Carlos—. No me importa lo que Vittorino haya dicho ni las horas que haya dado. Encontraremos otra forma de sacarlo de allí.Me acerqué a él y recuperé el teléfono. La imagen de Carlos seguía en la pantalla. Tenía las manos atadas y varios golpes en el rostro, pero estaba vivo. Eso era lo único que conseguía aliviar un poco la culpa que sentía.—Carlos está ahí porque me ayudó —respondí mientras apagaba la pantalla—. No puedo quedarme sentada esperando que Vittorino decida qué hacer con él.Daniel negó y se colocó frente a mí. La preocupación se reflejaba en su rostro, pero también esa necesidad suya de protegerme de todo.—Y yo no puedo permitir que te entregues al hombre que te mantuvo encerrada —dijo mientras sujetaba mis brazos—. Ya sabemos lo que es capaz de hacer. Si te lleva otra vez, puede que no tengamos una segunda oportunidad.El director del progr
Capítulo 107Lucía fue la primera en reaccionar cuando el director confirmó que habían encontrado el automóvil de Carlos vacío.Se llevó una mano al pecho y dio un paso hacia él, como si necesitara escuchar otra respuesta.—¿Está seguro de que no estaba dentro? —preguntó mientras su voz empezaba a quebrarse—. Tal vez salió a pedir ayuda o dejó el auto porque alguien lo estaba siguiendo.El director negó despacio. Su expresión dejó claro que tampoco quería sacar conclusiones antes de tener más información.—El vehículo estaba abandonado y no había señales claras de accidente —explicó mientras revisaba el teléfono—. Ya enviamos un equipo para analizar la zona, las cámaras cercanas y cualquier movimiento registrado en las últimas horas.Lucía bajó la mirada.Yo la observé sin saber qué decirle. Durante semanas afirmó que no quería saber nada de Carlos, pero era evidente que aquella desaparición la afectaba.También me afectaba a mí.Carlos salió a investigar esa empresa porque yo se lo p
Capítulo 106Tatiana se quedó inmóvil.—¿Qué acabas de decir? —preguntó mientras lo miraba como si no pudiera creerlo—. Soy tu hermana.El hombre respiró hondo y bajó la voz, aunque su expresión continuaba siendo seria.—Precisamente por eso debiste tener más cuidado —respondió—. Tu trabajo era protegerlos, no involucrarte emocionalmente con uno de los protegidos y mucho menos atacar a su pareja.Tatiana negó varias veces.—Ella está manipulándolo —insistió señalándome—. Catalina sabe cómo hacerse la víctima y todos terminan creyéndole.Sentí rabia, pero esta vez no necesitaba defenderme. Daniel se colocó delante de mí antes de que pudiera responder.—No vuelvas a hablar de ella así —le advirtió mientras mantenía la voz firme—. Ya te dije que Catalina es mi mujer y no voy a tolerar otra falta de respeto.El director miró primero a Daniel y después a su hermana.—Tatiana, entrega tu credencial del operativo —ordenó extendiendo una mano—. También vas a entregar el arma asignada y cualqu
Capítulo 106Durante todo el camino de regreso a la casa sentí las manos frías. No podía dejar de pensar en Liliana y en la fotografía. Tatiana no solo quería a Daniel. Estaba utilizando su cargo y las conexiones de su familia para intervenir en nuestras vidas.Cuando entré, Daniel estaba hablando por teléfono. Apenas me vio, terminó la llamada y caminó hacia mí.—¿Qué pasó? —preguntó mientras tomaba mis brazos—. Estás pálida.Lo abracé antes de responder.—Tatiana está peor de lo que pensábamos —murmuré contra su pecho—. Me ofreció ocultar las pruebas de la DEA si te dejo.Daniel se apartó para mirarme.—¿Qué?Le conté toda la conversación.Mientras hablaba, su expresión fue cambiando. Cuando mencioné la fotografía de Liliana y la amenaza de Tatiana, la rabia se hizo evidente.—Esto se terminó —dijo mientras buscaba su teléfono—. Voy a presentar una denuncia directamente ante el director general del programa de protección a testigos. Ya no voy a permitir que esa mujer tenga acceso a
Capítulo 105Narra CatalinaDaniel dejó los documentos sobre la mesa y me miró con una preocupación que ya no intentaba ocultar. Desde que descubrimos que una empresa fantasma había introducido dinero de Vittorino dentro de las empresas de mi familia, ninguno de los dos conseguía sentirse tranquilo.—Quizás lo mejor sea que desaparezcas durante un tiempo con los niños —propuso mientras se sentaba frente a mí y tomaba mis manos—. Puedo conseguir un lugar distinto, fuera de esta casa y sin que nadie relacionado con el caso conozca la ubicación.Negué casi de inmediato. Entendía que quería protegerme, pero volver a esconderme significaba permitir que otros siguieran decidiendo mi vida.—No quiero pasar los próximos meses huyendo —respondí mientras apretaba sus dedos—. Vittorino ya me obligó a vivir encerrada y no pienso volver a hacerlo. Además, ahora hay algo más que me preocupa.Daniel frunció el ceño y se inclinó hacia mí.—¿Tatiana? —preguntó sin necesidad de que dijera su nombre—. S
Capitulo 104Horas después conseguí salir de la casa de seguridad.Sabía que era un riesgo, pero necesitaba los documentos originales y no quería que más personas tuvieran acceso a ellos antes de revisarlos.Carlos me esperaba en una oficina pequeña.Apenas entré, colocó varias carpetas sobre la mesa.—Aquí está todo —dijo mientras señalaba los documentos—. Ingresos, inversiones, contratos y movimientos de las últimas semanas.Me senté frente a él y comencé a revisar.—¿Estás seguro de que todo está limpio?Carlos asintió.—Hasta donde sé, sí. No he permitido nada ilegal dentro de la empresa.Lo miré durante unos segundos.Habíamos vivido demasiadas cosas y nuestra relación quedó destruida desde hacía mucho tiempo, pero al menos en ese momento parecía dispuesto a ayudarme.—También deberías hablar con Lucía —le dije mientras cerraba una carpeta.Su expresión cambió.—No quiero hablar de ella.—Tienen una hija.Carlos apartó la mirada.—Lo sé.—Entonces piensa en Luciana —insistí—. No







