El eco de los pasos de Cameron resonando por el pasillo principal del hospital se fue apagando lentamente, pero la vibración de su voz, cargada de veneno, desprecio y una crueldad insondable, seguía rebotando dentro de mi cabeza como un martillo hidráulico golpeando contra mis sienes.*«... fría y aburrida... cualquiera buscaría distracciones...»*Las palabras se repetían en bucle, desgarrando cada fibra de mi dignidad. Me había quedado allí, apoyada contra el frío escritorio de metal de la pequeña oficina de guardia, con los brazos cruzados sobre el rostro y el cuerpo sacudido por un llanto seco, desgarrador y silencioso. Había aguantado tanto. Había tragado saliva ante las exigencias de mi padre, ante la presión asfixiante de la boda arreglada, ante las ausencias inexplicables, los desplantes y la frialdad calculadora de un hombre al que, muy a mi pesar, había empezado a entregarle fragmentos de mi alma. Y él, en un arrebato de celos infundados y cobardía pura, me había arrojado a la
Última atualização : 2021-11-03 Ler mais