La luz del amanecer continuaba filtrándose a través de los amplios ventanales de la suite, proyectando largas sombras grisáceas sobre la alfombra y sobre el desorden de las sábanas de lino que cubrían parcialmente la cama. El mundo exterior seguía su curso indiferente, con el sonido constante de las olas golpeando los acantilados a lo lejos, pero dentro de aquellas cuatro paredes el tiempo parecía haberse detenido por completo, atrapado en el limbo de una revelación que amenazaba con destruir los cimientos de nuestras vidas.Estábamos tumbados sobre el colchón, vistiendo únicamente nuestra ropa interior, envueltos en un silencio espeso que solo se rompía por los espasmos residuales de mi respiración entrecortada. Mis manos seguían aferradas convulsivamente a la tela de la almohada, mientras las lágrimas continuaban resbalando por mis mejillas, dejando rastros húmedos y fríos sobre mi piel.Connor yacía a mi lado, apoyado sobre un codo, con el torso desnudo y la mirada perdida en un pun
Última actualización : 2022-04-16 Leer más