—No puedo esperar más, piccola —gruñó. No quiso que sonara a queja, pero era la pura verdad. La contención se había vuelto una agonía física, un dolor agudo en cada fibra de su ser. —Entonces no esperes más… —Su voz era un hilillo de sonido, cargado de la misma urgencia—. Tómame… Lo abrazó con fuerza por el cuello, tirando de él hacia un beso que ya no era una invitación, sino una demanda. Posesiva. Desesperada. Lucian apoyó las manos a ambos lados de su cabeza, enmarcándola, y le sonrió con toda la ferocidad de su deseo. Emma le acarició los costados; sus dedos enviaban destellos eléctricos por su piel. Abrió las piernas aún más, acomodándolo en el lugar exacto donde ambos lo anhelaban, y suspiró su nombre mientras lo miraba directamente a los ojos, fundiendo sus almas en aquella mirada. La punta de su miembro encontró su entrada, húmeda, increíblemente cálida y tensa. El contacto, ese primer roce eléctrico, fue tan intenso que a Lucian se le vaciaron los pulmones de golpe. Jadeó,
Last Updated : 2023-05-28 Read more