Dentro del apartamento de Ana, el sonido del agua golpeando las ventanas era como un preludio rítmico, un tambor que resonaba el latido acelerado de su corazón. Ella había pasado los últimos minutos preparándose —o mejor dicho, excitándose aún más. Después del orgasmo solitario en la cama, Ana se había levantado, ajustado la tanga negra que ahora estaba empapada de sus jugos, y pasado un labial rojo sangre en los labios, imaginándolos alrededor de la polla de Lucas. Sus pezones aún estaban duros, rozando contra la camiseta vieja, y su coño latía con anticipación, como si ya sintiera la invasión inminente.El interfono sonó, un zumbido agudo que la hizo saltar de excitación. "Es él", pensó Ana, corriendo hacia la puerta descalza, con los pies fríos en el piso de madera. Abrió la puerta de un tirón rápido, y allí estaba Lucas, empapado por la lluvia, gotas de agua escurriendo por sus cabellos cortos y por la barba incipiente. Sostenía una botella de vino tinto barato en la mano derecha,
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-03-02 อ่านเพิ่มเติม