Letícia se puso a cuatro patas en el sofá, con las rodillas hundidas en los cojines, el culo bien empinado hacia arriba y las dos manos apoyadas en el respaldo. La posición lo dejaba todo expuesto: el culo redondo y suave abierto, el culito rosado parpadeando ligeramente y, justo debajo, el coño hinchado, rojo, completamente abierto y chorreando. Un hilo grueso y brillante de excitación le caía de los labios carnosos, bajando por la cara interna del muslo y mojando el sofá. Ella miraba por encima del hombro, con los ojos vidriosos de deseo, mordiéndose el labio inferior.Pedro se quitó el moletón de un tirón y lo lanzó al suelo. La polla saltó libre, pesada, balanceándose en el aire. Era gruesa, venosa, con una cabeza roja e hinchada que brillaba por el precum que escurría en un hilo continuo. Los huevos pesados estaban llenos, colgando justo debajo. Escupió en la palma de la mano derecha, un escupitajo grueso y ruidoso, y lo pasó despacio por toda la verga, lubricando la piel calient
Last Updated : 2026-06-03 Read more