El pastel ya había sido cortado entre aplausos y la canción tradicional de cumpleaños, las velas apagadas con el mismo entusiasmo de siempre, los platos repartiéndose entre los invitados mientras las conversaciones recuperaban su ritmo habitual. Fue entonces cuando Adele, con una copa todavía en la mano y esa energía que no parecía agotarse nunca, hizo una seña hacia el pequeño grupo de músicos contratados para la ocasión. La música cambió, volviéndose algo más suave, más propicia para el baile. —Bien —anunció, recorriendo con la mirada a los tres hombres que tenía más cerca: Daniel, Lex y Julián. —¿Cuál de ustedes tres caballeros me va a invitar a bailar esta noche? Los tres se miraron entre sí. Ninguno se ofreció de inmediato, el silencio estirándose de una forma cómicamente incómoda. Lex fue el primero en reaccionar, aunque no de la manera que Adele esperaba. —Creo que Daniel debería tener el honor primero. Apenas se está recuperando, necesita práctica con los pasos básic
Última atualização : 2026-09-14 Ler mais