Tres días después del arresto de Rian, a Lucas le dieron el alta en el hospital. Su tobillo continuaba envuelto en vendajes, pero ya podía dar pasos con la ayuda de una muleta. Christian le ordenó guardar reposo absoluto, pero él era incapaz de quedarse quieto. Su mente no dejaba de dar vueltas alrededor de los mismos pensamientos: Maya, Rian y la incertidumbre de lo que vendría a continuación.Permanecía sentado en el sofá del departamento de Christian, quien también poseía una propiedad en Riverton, un lugar que rara vez utilizaba. El espacio era infinitamente más amplio y seguro que el modesto hogar de Lucas: había escoltas custodiando la entrada, cámaras de vigilancia en cada rincón y un sofisticado sistema de seguridad.Christian, sentado frente a él, daba sorbos a su café con parsimonia. —Tienes que descansar, Lucas. Deja de darles tantas vueltas a las cosas.—Papá, no puedo dejar de pensar. Arrestaron a Rian, pero esa gente tiene muchos aliados. Todos ellos deben de estar bu
Última atualização : 2026-10-09 Ler mais