### 13 Kess. El cántico era tan fuerte que me hacía retumbar los oídos. Daban pisotones con los pies descalzos contra la tierra al ritmo de nuestros nombres. En todo el centro de la arena, había una fogata enorme ardiendo. Las llamas subían altísimas hacia el cielo oscuro, crepitando con fuerza y echando una luz naranja y brillante sobre ese mar de cuerpos desnudos y sudorosos. Justo al lado del fuego, sentado, estaba el... Jefe. Estaba en un trono grande de madera, con sus piernas enormes y desnudas abiertas de par en par, pareciendo un rey en su elemento. Jessica, la chica de pelo corto de la mañana, estaba sentada en un taburete bajo junto a su rodilla, con su cadera desnuda apoyada contra el muslo de él. El Jefe movió su mano grande, haciendo callar a la multitud que cantaba con un solo gesto. —¡Vengan adelante, nuestros invitados! ¡Vengan a sentarse! Los dos guías nos llevaron a través de la multitud de aldeanos desnudos. Al pasar al lado de ellos, el olor denso a a
آخر تحديث : 2026-08-17 اقرأ المزيد