La noche se había vuelto más íntima, más densa, como si el tiempo mismo se hubiera detenido para ellos. Las palabras de Erick aún resonaban en el aire, flotando entre ellos como promesas suspendidas en la penumbra. Luisa sintió que el corazón se le aceleraba, que las piernas le temblaban, que cada fibra de su ser estaba dividida entre el deseo y el miedo.Erick la miró con una intensidad que la desarmó por completo. Sus ojos oscuros brillaban bajo la luz tenue de la lámpara, y en ellos había algo que no había visto antes. No era solo deseo. No era solo necesidad. Era una especie de devoción, de entrega total, como si ella fuera lo único que existiera en el mundo.Sus manos, que habían estado descansando sobre sus hombros, se deslizaron lentamente hacia su cintura. Sus dedos se curvaron alrededor de su cadera, apretando con suavidad, como si quisiera asegurarse de que ella estaba allí, de que era real. Con un movimiento lento, deliberado, apartó el cabello de su rostro, dejando al desc
Última actualización : 2026-06-30 Leer más