HASSAN AL-ÁSAD Me acosté a su lado, sin tocarla de más, solo pegando mi cuerpo al suyo para darle calor, entrelazando mis dedos con los suyos, escuchando su respiración, débil pero constante. —Te devolveré la paz que te quitaron —le susurré contra su oído, con voz firme, con una promesa que venía de lo más profundo de mi alma—. Te devolveré la tranquilidad. Te daré la seguridad que mereces. No dejaré que nada ni nadie te altere. Ni siquiera yo. Te cuidaré, mi vida… y te demostraré, día tras día, que soy digno de ti. Cueste lo que cueste. Cerré los ojos, y por primera vez en mucho tiempo, no pedí perdón solo por lo que había pasado… pedí la fuerza para ser el hombre que ella merecía. El hombre que la protegería de todo, incluso de sí mismo. Y así me quedé, velando su sueño, jurándome a mí mismo que costara lo que costara, la salvaría. Porque ella era mi vida. Y sin ella… yo no era nada. Pasaron las horas y no me moví. Seguí sentado a su lado, sosteniendo su mano, sintiendo su calo
Last Updated : 2026-09-24 Read more