—¿Quién es esa mujer, Fandez? ¿Por qué no sale de mi cabeza? —susurró Diego, con la voz ronca y entrecortada.Fandez no respondió. La pregunta lo golpeó en el pecho como un impacto certero. De pronto, sintió la cabeza ridículamente pesada; todo le daba vueltas a gran velocidad y la vista se le nubló. El mundo a su alrededor parecía haber perdido el equilibrio de golpe.Fandez dio dos pasos hacia atrás. Buscó apoyo a tientas en la pared. Un sudor frío le resbalaba por las sienes, mojándole el cuello de la camisa.—¿Fandez? —volvió a llamarlo Diego, esta vez con pánico al ver tambalearse a su amigo.La respiración de Fandez se aceleró. La mentira de Mariska, recién desenmascarada, le consumía el pensamiento. La culpa contenida durante tanto tiempo brotó a la superficie, estrujándole el corazón sin piedad. Se llevó las manos a la cabeza, que le palpitaba con violencia, y se dejó caer al suelo, quedando de rodillas cerca de la puerta.—¡Fandez! ¿Qué te pasa? —se escuchó la voz suave de El
Última atualização : 2026-09-12 Ler mais