—¡Fandez, por favor... siento que el vientre se me va a reventar! —gritó Elena; su agarre se prendió de la manga de Fandez hasta estirar la tela con fuerza.Fandez, que estaba acomodando las cobijas, dio un salto de inmediato para acercarse. Sus ojos se dilatarona al ver un líquido transparente correr empapando el camisón de Elena y filtrarse en la superficie del colchón. El rostro de Elena se descoloró al instante, mientras un sudor frío le cubría la frente.—¡Elena! ¿Qué tienes? ¿Dónde te duele? —preguntó Fandez, con la voz temblándole violentamente. El pánico se apoderó de él al instante.—Rompí... fuente, ¡Fandez! ¡El bebé... el bebé ya va a nacer! —gimió Elena con la respiración entrecortada. Sus dedos apretaron la mano de Fandez con fuerza, resistiendo una oleada de dolor que le embestía de golpe la parte baja del vientre.—¡Resiste, Elena! ¡Por favor, resiste! —Fandez no lo pensó dos veces. Deslizó ambas manos por debajo del cuerpo de Elena y la cargó en sus brazos.—¡Tía Asri!
آخر تحديث : 2026-09-12 اقرأ المزيد