María y Lucas no habían vuelto a hablar con Hernán. En todos aquellos años no hubo una llamada para ellos, ni una carta, ni siquiera un mensaje que les permitiera saber si, en algún momento, había pensado en sus hijos. Los años pasaron y la vida siguió avanzando alrededor de aquella ausencia. Los mellizos crecieron, aprendieron a convivir con preguntas sin respuesta y dejaron de preguntar con tanta frecuencia por el hombre que seguía siendo su padre, aunque apenas formara parte de sus vidas. La noticia llegó una mañana de invierno. Eva estaba terminando de preparar café cuando sonó su teléfono. Atendió sin imaginar que, unos minutos después, una parte de su pasado iba a cerrarse para siempre. Hernán Del Valle había muerto en una pelea dentro de la cárcel. Esta vez había terminado de la peor manera. Según le explicaron, él había provocado a uno de los internos con quien mantenía conflictos desde hacía tiempo. La pelea se salió de control y la golpiza había sido demasiado grave.
Última actualización : 2026-08-26 Leer más