Si veo que la están alejando de mí, la mato y después me mato yo, pero no voy a dejar que nadie me la quite. —Te amo —digo, con la voz suave. —También te amo —responde ella, con la voz igualmente suave. —Vamos. Te voy a dejar allá, pero después te voy a buscar. Cualquier cosa, me llamas, ¿sí? —digo, con la voz preocupada. —Cuenta con eso —responde ella, con una sonrisa. Salimos de la habitación, bajamos la escalera, pasamos por la puerta, vamos al garaje. Entro al carro, ella también. El portón automático se abre, le doy al encendido y salgo. Se me vienen mil pensamientos a la cabeza. Vamos todo el camino en silencio. Después de unos minutos, llegamos. Detengo el carro, le doy un beso. Ella baja, me se despide y me voy. Me voy al apartamento de Rodrigo. Le pego a todo y me paso varios semáforos en rojo. Llego al condominio, entro, me estaciono, paso por el portero, tomo el ascensor, voy hasta el apartamento y toco el timbre. Él abre la puerta. —Tenemos que hablar —digo, con la v
Last Updated : 2026-05-28 Read more