Antes, Talia jamás le dejaba colgada una llamada a Ethan, pero ahorita el timbrado constante no era más que una burla. El teléfono no dejaba de vibrar contra el escritorio, llamándole la atención a Lucas. —Puedes contestar en el balcón —dijo él, con una voz helada y profunda. Talia regresó de golpe a la realidad y de volada le puso el silencio al teléfono, explicándole rápido: —No hace falta, Sr. Vaughn. Nomás es un número desconocido molestando. Lucas no dijo nada más y regresó a leer sus papeles, aunque ya ni podía concentrarse en una sola palabra. De repente, el mayordomo entró hecho la mocha al estudio, trayendo un rasguño lleno de sangre en la barbilla y la cara llena de pánico. —¡Patrón, pasó algo gravísimo! ¡A Noah le dio otro ataque! El cuarto de Noah estaba ubicado justo en medio del segundo piso. Conforme Talia venía bajando en chinga desde el piso de arriba, alcanzó a oír el ruideral de vidrios rompiéndose antes de siquiera llegar a la puerta. ¡Clang! ¡Cr
Última actualización : 2026-09-05 Leer más