Sentada al borde del pequeño banco del cuarto de baño, humedecí el paño de lino con agua tibia y comencé a pasarlo con cuidado por mis hombros, procurando no mojar el vendaje que cubría la planta de mi pie derecho. Me incliné hacia un lado para evitar que el agua alcanzara la herida que el médico había atendido después del ataque de la noche anterior. El dolor físico seguía presente, recordándome cada vez que apoyaba el pie lo que había ocurrido horas atrás, pero nada podía compararse con el cansancio que sentía después de una noche casi sin dormir. La casa permanecía tranquila y, por primera vez desde que había despertado, podía permitirme unos minutos sin escuchar voces, pasos ni preguntas.—¿Qué serás, mi bebé? —murmuré, acariciando mi vientre con una sonrisa apenas perceptible—. A veces intento imaginar tu carita y me pregunto si serás un niño o una niña. Si eres un niño, quizá tengas esa mirada seria de tu padre y esa manera suya de querer proteger a todos, aunque muchas veces no
Last Updated : 2026-09-07 Read more