La mañana en la mansión de Mateo comenzó como cualquier otra desde que ella se fue. Fría, vacía, gris. El sol entraba por los ventanales, pero su luz no lograba calentar el ambiente. Mateo estaba de pie frente al espejo de su habitación, ajustando el nudo de su corbata con movimientos precisos y automáticos. Su reflejo le devolvía la imagen de un hombre impecable, pero sus ojos delataban el cansancio, la frustración, la rabia contenida. Había pasado un mes desde que regresó de Miami. Un mes entero sin noticias de Violet. Un mes de búsquedas infructuosas, de llamadas sin respuesta, de esperas que se alargaban como cuchillos en la oscuridad. Había contratado a más investigadores, había ampliado la búsqueda a otras ciudades, había ofrecido recompensas millonarias. Pero nada. Ella se había esfumado como si nunca hubiera existido. Y eso lo consumía por dentro.Terminó de arreglarse y bajó las escaleras con pasos lentos, sintiendo el eco de sus pisadas en el silencio de la mansión. Estaba a
Última atualização : 2026-08-29 Ler mais