El jardín de la mansión Montgomery estaba bañado por la luz dorada del atardecer, creando un escenario casi irreal para la conversación que estaba a punto de ocurrir. Las flores exóticas se mecían con la brisa, y el aroma a jazmín y a mar envolvía el ambiente, pero ninguno de los dos parecía notarlo. Victoria sintió que el corazón se le aceleraba al ver a Mateo en su jardín, con Leo tomado de su mano y una sonrisa que parecía iluminar todo el lugar. Pero esa imagen, que podría haber sido hermosa en otro contexto, ahora solo le recordaba el dolor que él le había causado, las noches de insomnio, las lágrimas derramadas, la soledad de los primeros meses de su huida. Sabía que si no actuaba rápido, la situación se le escaparía de las manos y su hijo, su pequeño Leo, se encariñaría aún más con el hombre que le había hecho tanto daño.Se levantó de la banca con movimientos rápidos y decididos, dejando el libro olvidado en el suelo, y se acercó a Leo con una sonrisa forzada que ocultaba la t
Última actualización : 2026-08-31 Leer más