—¿Quién eres? —preguntó Violet, con la voz temblorosa, sintiendo que el corazón se le aceleraba. El mundo parecía haberse detenido a su alrededor. El ruido del supermercado, el bullicio de la gente, el sol que calentaba su piel... todo se desvaneció en un instante. Solo quedaba ella, la mujer harapienta que tenía delante, y la pregunta que flotaba en el aire como un eco—. ¿Cómo sabes mi nombre?La mujer se levantó lentamente, con un esfuerzo que parecía costarle cada músculo de su cuerpo. Se apoyó en la pared con manos temblorosas, como si cualquier movimiento pudiera hacerla caer. Su rostro estaba sucio, surcado por arrugas profundas que hablaban de años de sufrimiento y privaciones. Pero sus ojos... esos ojos cansados, apagados, pero que aún conservaban un destello de bondad que Violet no podía olvidar. Los había visto una vez, en otro tiempo, en otro lugar, cuando el miedo y la desesperación la habían consumido por completo.—Soy la señora del aeropuerto —dijo la mujer, con la voz
Last Updated : 2026-08-29 Read more