Cuando volvió, estaba vestida con un vestido sencillo.—¿Vas con esa ropa? —cuestioné, arrugando la nariz.—¿Qué tiene? —preguntó ella, confundida.—¡Pareces una vieja! —declaré, sin rodeos.Volvió, refunfuñando, y cambió la ropa por una falda y una blusa. Davi, desde dentro de la cama, se quejó.—¡Ni se te ocurra!—¡Cambia! —ordené, riéndome.Ella refunfuñó de nuevo, cambió de ropa, y finalmente volvió con un vestido muy bonito, que realzaba sus curvas.—Vaya, hasta me he excitado —dijo Davi, sentándose en la cama. Alice se sonrojó, poniéndose roja como un tomate.—Oh, la has avergonzado —bromeé—. ¡Estás guapa!Davi se levantó, fue hacia ella, la abrazó y le susurró algo al oído. Ella se puso aún más roja, y yo supe que él había dicho algo verde. Después, le dio un beso largo, que ella correspondió.—Creo que voy a vomitar —dije, tapándome los ojos.—Vamos, pesada —dijo Alice, riéndose.—Adiós, amor —dijo Davi a Alice.—Adiós, vida —respondió ella.—Adiós, troglodita —dije, haciendo
Last Updated : 2026-09-16 Read more