Varios meses habían transcurrido desde que la rutina en la Toscana se transformó. El sol de media tarde bañaba el jardín de la casa de piedra, iluminando el césped donde Chiara, con sus diez meses de vida recién cumplidos, intentaba mantener el equilibrio apoyada en una pequeña mesa de madera.A un par de metros de distancia, Julián estaba sentado en la hierba con los brazos extendidos.—Ven aquí, pequeña. Un paso más —la animó él, con una sonrisa amplia.Chiara soltó el borde de la mesa. Sus piernas regordetas temblaron un poco. Dio un paso, luego otro, tambaleándose con torpeza, hasta que se dejó caer de bruces contra el pecho de Julián. Él la atrapó al vuelo, soltando una carcajada y llenándole las mejillas de besos.Desde el porche, Elena observaba la escena con una taza de té entre las manos. Durante esos meses, Julián se había convertido en un pilar incondicional. Pasaba las tardes con ellas, asumiendo su rol con una entrega total. Sin embargo, la sonrisa de Elena se desvaneció
Última atualização : 2026-08-30 Ler mais