Quince días después de la audiencia, Juliana extrañaba a Sebastián más de lo que esperaba. Cuando le ocurría algo, bueno o malo, sentía ganas de contárselo. Algunas veces le escribía; otras dejaba el teléfono a un lado porque todavía no sabía si estaba preparada para perdonarlo.Sebastián continuaba enviándole mensajes. Le preguntaba por sus clases, le deseaba buenas noches o le contaba algo de su día. Si ella no respondía, no insistía. Pero Juliana comenzó a contestar con más frecuencia y las conversaciones se hicieron más largas.Una tarde, después de aprobar un examen para el que estudió toda la semana, le envió una fotografía de la calificación.“Sabía que te iría bien”, respondió él.“Yo no. Anoche estaba convencida de que iba a reprobar”.“Siempre dices eso y después sacas una buena nota”.Juliana sonrió. Sebastián conocía cuánto se preocupaba antes de cada evaluación.Juliana estuvo a punto de decirle que lo extrañaba, pero borró el mensaje antes de enviarlo. Guardó el teléfono
Last Updated : 2026-10-04 Read more