Al día siguiente, Marco abrió los ojos en aquella mansión. La noche anterior, después de beber un par de tragos, se había quedado profundamente dormido en el sofá de la sala, todavía vestido y con la cabeza llena de recuerdos que no había conseguido silenciar.El celular vibraba sobre la pequeña mesa frente a él. Marco estiró el brazo, lo tomó con cierta pesadez y, al ver el nombre de su madre en la pantalla, respondió con la voz ronca del sueño.—Mamá —murmuró, pasándose una mano por el rostro y tratando de despejarse.—Hijo, ¿en dónde te metiste? —preguntó Antonia con evidente preocupación, aunque su tono escondía cierta molestia—. Dejaste abandonada a Élodie. Ven para los viñedos, que te estamos esperando para salir a almorzar.Marco se incorporó lentamente y apoyó los pies en el suelo. Miró alrededor de la sala, observando los muebles cubiertos con aquellas telas blancas que hacían que la mansión pareciera más un recuerdo que una casa.—Estoy en la mansión. Regreso en un par de ho
Last Updated : 2026-09-27 Read more